Feminismo o barbarie volumen II: defender el feminismo

Feminismo o barbarie volumen II: defender el feminismo

 

Vivimos tiempos convulsos, de intensa lucha, donde el feminismo está librando una batalla para no acabar desdibujado. Hay quien, torticeramente, quiere convertir el feminismo en el cajón de sastre de todas y cada una de las luchas. Se nos exige a las feministas lo que jamás se ha hecho con ningún otro movimiento social o político pero, curiosamente, lo que siempre se ha hecho con las mujeres: exigirnos que renunciemos a nuestros objetivos y nos centremos en las necesidades de los demás. Aunque esas necesidades supongan una ruptura total con la defensa de los derechos de las mujeres, con nuestra emancipación y, en definitiva, con todo lo que supone el movimiento feminista.

El neoliberalismo es implacable y camaleónico, adopta miles de formas para reinventarse una y otra vez, para que el individualismo salvaje que lo caracteriza no suene tan descorazonador. Y, además, crea un neolenguaje que es engañoso, sí, pero que cala el discurso de forma poderosa, como una especie de alquitrán del que no es fácil desprenderse.

Y para luchar contra eso necesitamos discursos bien armados, un debate duro pero sosegado, argumentos sólidos, mensajes directos y sencillos, que todas seamos capaces de entender. La simplicidad del discurso no significa simpleza argumentativa y eso Pilar Aguilar lo sabe muy bien.

Tenemos en nuestras manos la necesaria segunda parte de Feminismo o Barbarie, y digo necesaria porque el primer volumen se dejó en el tintero hilos que desarrollar. Hoy, en Feminismo o Barbarie Vol II, Pilar se convierte en esa hilandera que va desmadejando de forma magistral una maraña argumentativa para despejarnos el camino. Para que entendamos qué es lo que nos estamos jugando.

Sin perder su tono irónico y mordaz de siempre, la autora, con gran inteligencia, no cae en las faltas de respeto, en el insulto fácil, no desvirtúa el debate con peleas embarradas, sucias, sin ningún rigor y, sobre todo, que no sirven para ganar el relato de una guerra en la que nos va la vida, literalmente.

Si, con la primera parte de Feminismo o Barbarie, Pilar Aguilar sentaba las bases de lo que era el movimiento feminista, si ese primer volumen invitaba a leerlo una y otra vez, si nos hacía reflexionar, si rompía nuestros esquemas y nos sacaba de la zona de confort, esta segunda parte es una auténtica bofetada de realidad. Una bofetada que es posible que nos ponga del revés todas las certezas que habíamos empezado a formarnos, un libro que si de mí dependiera sería de lectura obligatoria para toda aquella mujer que empiece a iniciarse en el feminismo. Para que aclare conceptos, para que tenga una buena base argumentativa. Feminismo o Barbarie es el manual que toda feminista debería tener en su casa.

Cuando se publicó el primer volumen os hablé de la caja que Pilar Aguilar tenía en su casa y que para mi hermana y para mí era mágica, pues de ella sacábamos innumerables tesoros. Y como sucedía con aquella caja, cuando parecía que con Feminismo o Barbarie Vol I habíamos descubierto ya todo lo que podía ofrecernos, aparece el volumen dos para que no dejemos de aprender y, sobre todo, de disfrutar.

 

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    Osvaldo Buscaya 5 meses

    a) {Vivimos tiempos convulsos, de intensa lucha, donde el feminismo está librando una batalla para no acabar desdibujado. Hay quien, torticeramente, quiere convertir el feminismo en el cajón de sastre de todas y cada una de las luchas. Se nos exige a las feministas lo que jamás se ha hecho con ningún otro movimiento social o político pero, curiosamente, lo que siempre se ha hecho con las mujeres: exigirnos que renunciemos a nuestros objetivos y nos centremos en las necesidades de los demás. Aunque esas necesidades supongan una ruptura total con la defensa de los derechos de las mujeres, con nuestra emancipación y, en definitiva, con todo lo que supone el movimiento feminista.}
    Pues, la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal económica global genera la crisis del sistema financiero, que transmite a la economía real y así la estructura del capitalismo global impone la masiva socialización de las pérdidas de los títulos financieros y el rescate de los bancos con estímulos públicos, convirtiendo las macro deudas financieras privadas en deudas públicas y así “vuelve ingeniosamente” a las políticas de estabilización acorde con los intereses financiero-corporativos, haciendo pagar el costo de la crisis a la gran mayoría de la ciudadanía, debilitando los derechos democráticos y sociales eliminando toda resistencia futura y ocupar los lugares aun no mercantilizados.
    b) {El neoliberalismo es implacable y camaleónico, adopta miles de formas para reinventarse una y otra vez, para que el individualismo salvaje que lo caracteriza no suene tan descorazonador. Y, además, crea un neolenguaje que es engañoso, sí, pero que cala el discurso de forma poderosa, como una especie de alquitrán del que no es fácil desprenderse.}
    Pues, la izquierda progresista a la violeta del “varón” es esencial para la finalidad de la perversa civilización patriarcal económica global, funcional a la ideología de las clases dominantes con figuras mediáticas, que simulan con sus criticas los actuales efectos devastadores de la economía de mercado y se declaran contra la pobreza y el “Imperio” neutralizando una auténtica toma de conciencia de la verdadera naturaleza del capitalismo, que prosigue en considerar inexistente el capital de tareas de lo femenino; la crianza infantil, las tareas domésticas, el cuidado de ancianas y ancianos en el orden familiar, el trabajo mal remunerado, etc. La izquierda progresista a la violeta es esencial para la finalidad de la perversa civilización patriarcal económica global con su discurso “revolucionario” guardián de una fe que, con Stalin, el “varón”, afirmó la perversa negación de libertad y de humanismo.
    Un penoso conflicto que la mujer padecería sería; ¿Cómo admitir que el patriarcado es el padre, el hermano, el compañero, el dirigente, el ecuménico, etc., y que en esta regla no habría excepción?
    El sentido y la verdad del feminismo (la mujer) es la derrota del varón; perverso irresoluble y ambiguo sexual
    “El feminismo es única y absolutamente la mujer”
    El discurso de la acción femeninológica, de mi ciencia de lo femenino (Femeninologia), expone al varón frente a aquello que ha silenciado en el pasado; el fundamento agresivo que encubre con su hipócrita moral y ética patriarcal, que se demuestran insostenibles en el presente.
    Por Osvaldo Buscaya (OBya)
    Psicoanalítico (Freud)
    Femeninologia (Ciencia de lo femenino)
    Lo femenino es el camino
    Buenos Aires
    Argentina
    26/12/2020

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