Tasia Araguez: “Si el derecho deja de reconocer el sexo, será incapaz de analizar como condiciona nuestras vidas”

Tasia Araguez: “Si el derecho deja de reconocer el sexo, será incapaz de analizar como condiciona nuestras vidas”

 

Nos complace publicar esta entrevista con la abogada española Tasia Aranguez Sánchez. Ella es parte de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, una organización de mujeres hispanoparlantes que luchan por combatir la invisibilización de los derechos de las mujeres en base al sexo como resultado de las políticas de ‘identidad de género’. La escritora dominicana y portavoz de FiLiA, Raquel Rosario Sánchez, la entrevistó con la finalidad de conocer sus origines en el movimiento de las mujeres, su carrera como abogada feminista y este emocionante proyecto.

Pueden leer la versión en inglés de esta entrevista en el portal de la organización feminista británica FiLiA aquí.

Raquel Rosario Sánchez: Estimada Tasia, muchas gracias por concedernos esta entrevista. Usted es una reconocida feminista española. Coméntenos un poco sobre su trayectoria biográfica.

TAS: De pequeña, era una niña despistada y soñadora. Siempre estaba en mi mundo y tuve problemas de acoso escolar. Cuando entré en la pubertad, los hombres comenzaron a mostrar interés por mí y en las relaciones con ellos internalicé una forma de validación personal. Todos mis amigos eran chicos, ellos me decían que yo era distinta a las demás.

Ese aislamiento con respecto a otras mujeres me hizo la víctima perfecta. Tuve muchas relaciones dañinas y sufrí numerosos episodios de violencia sexual desde los catorce años. Además, leía muchas novelas que idealizaban esa cultura.

En el mundo de la “literatura universal” los hombres no solo han monopolizado la posición de autor, sino también el protagonismo de la trama y la representación de la excelencia humana. El mundo de la cultura dice a las jóvenes que los hombres son personajes plenos y fascinantes.

Cuando terminé mi tesis doctoral, que coincidió con mi maternidad, me di cuenta de que las mujeres no estábamos invitadas a la realización humana. Reparé en que la pregunta “¿dónde están las mujeres?” era la única que podía dar una respuesta a la radical exclusión que estaba experimentando.

RRS: ¿Qué llega primero a la vida de Tasia: el fuego del feminismo o la pasión por el derecho?

TAS: El derecho llegó antes. No tenía vocación de jurista cuando comencé la carrera, pero la he ido encontrando, pues el derecho es una útil herramienta para combatir las injusticias. El feminismo llegó más tarde y lo revolucionó todo.

Destacaría dos experiencias que me acercaron a otras mujeres y me hicieron feminista. La primera es la maternidad, que fue un gran golpe con la realidad. Las mujeres somos las que dejamos de dormir para cuidar, las que faltamos al trabajo para llevar a la niña a pediatría, las que trabajamos la doble y la triple jornada. Tanto las mujeres que crían solas como las que crían acompañadas, descubren que muchos hombres abandonan su responsabilidad.

Y ese abandono pone una carga que llevarás sobre tu espalda cada día, cada hora del año. La carga también la llevas ese lunes invernal en el que estás enferma y tienes que despertarte a las siete de la mañana para llevar a la niña a la escuela, aunque no acaba de superar una bronquitis, pero tú tienes una reunión a las nueve.

La otra experiencia que me influyó fue padecer endometriosis, una enfermedad crónica que produce grandes crisis de dolor. La tenemos una de cada diez mujeres, pero casi nadie sabe lo que es. ¿Por qué? Porque solo la tenemos las mujeres y cuando decimos que nos duele muchísimo, se considera que exageramos.

RRS: Como jurista, ¿qué significa que los derechos de la mujer se basen en el sexo?

TAS: Significa que el derecho no está ciego y es capaz de ver la discriminación cotidiana que experimentamos las mujeres por el hecho de nacer mujeres. El derecho afirma que ve las injusticias y siente nuestro dolor, que conoce el cansancio que tenemos, la rabia que acumulamos.

El derecho afirma que pondera adecuadamente la dimensión de ese problema que restringe las vidas de media humanidad. Eso es que los derechos de las mujeres se basen en nuestro sexo.

RRS: ¿Cuál es el problema de remplazar los derechos de la mujer en base al sexo, con derechos en base a la ‘identidad de género’?

TAS: Si el derecho deja de reconocer el sexo, entonces no es capaz de analizar que cada día de nuestra vida ha sido condicionado por el mismo. Si el derecho no ve el sexo, no puede ver a las mujeres como clase social y puede ver el sexismo.

El género (la feminidad y la masculinidad) no es una identidad. El género es la ideología que se nos inculca para mantener a cada sexo en su lugar. Ser guapa, dulce, sexy, callada, cuidadora: las cualidades del género femenino son las cualidades de la servidumbre. Ser fuerte, expresar tus propias opiniones, no conmoverte, ser intrépido: las cualidades de la “masculinidad” son las requeridas para el ejercicio del poder.

Hoy día, gracias a las enseñanzas de la ‘identidad de género’, a las niñas que rechazan el destino femenino se les dice que son niños. El problema estructural se convierte en un problema del cuerpo, individual, que se soluciona con medicamentos. Esas niñas rebeldes no podrán encontrar a otras niñas rebeldes con las que luchar para cambiar el destino colectivo de las mujeres.

Por otra parte, al borrar el sexo y sustituirse por la identidad de género, las mujeres se convierten mágicamente en “cisprivilegiadas”, bajo el alegato de que las mujeres tenemos un privilegio al haber nacido en nuestro sexo.

Pensemos en un matrimonio de varias décadas en el que la esposa ha sido la cuidadora principal de las dos hijas que tienen en común, con el consiguiente impacto en su vida profesional y personal. Ese hombre ocupa un lugar de privilegio con respecto a su esposa. De pronto, a los cuarenta años, el hombre se declara mujer y pasa a considerarse que sufre triple opresión: una por ser mujer, otra por no serlo desde su nacimiento y una tercera por ese hombre considerarse lesbiana. Su esposa, en cambio, es una “cisprivilegiada” (alguien que ha tenido la suerte de nacer mujer y vivir experiencias tan idílicas como el parto, la endometriosis y la maternidad).

El hombre pasa a ser ante la ley uno de los seres humanos más explotadas del mundo. Si su país reconoce la “libre determinación de la identidad”, ni siquiera necesitará quitarse la corbata ni afeitarse: solo necesitará una declaración de sentimientos. La teoría de la doble discriminación es insultante, pues invierte los papeles de los opresores y las oprimidas. Cabe destacar que, a pesar de estas tramas legales, los hombres siguen siendo los que violan a las mujeres.

RRS: En algún momento usted decide pronunciarse contra este remplazo. ¿Cuál fue ese momento que la motivo a dar ese paso públicamente? ¿Qué la inspiro?

TAS: Me espantó escuchar a uno de los redactores de las leyes queer que ahora se debaten en España afirmar que su deseo último sería eliminar la categoría “sexo” de las leyes, el DNI y del registro civil. En España todavía no estamos en ese punto.

En nuestro país el Ministerio de Igualdad se ha comprometido a aprobar una ley que permita que los hombres sean inscritos como mujeres mediante una mera declaración, sin tener diagnóstico de disforia y sin tener que someterse a proceso de hominización. Los hombres podrán competir en las categorías deportivas femeninas e ir a prisiones femeninas. Donde sí están en el punto de borrar completamente el sexo es en Argentina. Allí ya aprobaron lo de la mera declaración hace diez años y ahora debaten en un Anteproyecto borrar toda mención al sexo de las leyes y documentos.

A quienes promueven la ‘identidad de género’ no les importa la desaparición del deporte femenino, de las investigaciones científicas sobre las enfermedades que discriminan por sexo, de las cuotas electorales para las mujeres y las medidas legales contra la violencia machista.

Los activistas queer sostienen que borrar el sexo de las leyes nos convertirá a todos en “personas” sin distinción de sexo. Pero las mujeres sabemos perfectamente que un hombre agresor no necesita mirar tu DNI para violarte o maltratarte. Sin embargo, sí necesitamos que la palabra “mujer” aparezca en las leyes para combatir toda la discriminación que sufrimos.

RRS: ¿Cuál ha sido la reacción que usted ha recibido de las feministas de España por sus opiniones? ¿Cuál ha sido la reacción que ha recibido del colectivo trans?

TAS: A diferencia de otras de mis compañeras, por el momento nadie me ha amenazado, acosado o insultado abiertamente. Pero desde las sombras de los despachos, he sufrido ataques sigilosos que me han perjudicado mucho.

Es una forma de expulsarte o aplicarte censura sin que puedas probar que te están atacando. El movimiento queer aplica la censura constantemente. Lograron introducirla en el Código Penal y, en los proyectos de ley que ahora se debaten en España proponen la creación de organismos administrativos controlados por activistas que pongan multas por comentarios en redes sociales que sean contrarios a su doctrina.

Llegan al extremo de proponer la “inversión de la carga de la prueba”, es decir, que seamos nosotras las obligadas a probar que nuestro mensaje no constituye delito de odio contra nadie.  En un alarde de fanatismo, incluyen la posibilidad de que la multa se atenúe si pedimos perdón por nuestra opinión. También censurarán al profesorado que se aparte de su doctrina y desean introducir sus tentáculos en los medios de comunicación de titularidad pública.

RRS: Ante este panorama, ¿qué la motiva a seguir adelante? ¿De dónde usted saca la fuerza para continuar en su defensa de los derechos en base al sexo?

TAS: Encontrar a otras mujeres me ha cambiado la vida. El feminismo es el lugar en el que he encontrado las mentes más brillantes, la mayor grandeza humana y la mayor fortaleza. En la balanza entre el odio y el cariño que recibo, gana ampliamente el cariño. Desde que empecé a hablar públicamente y libremente, me siento más feliz que nunca. Y me siento más respaldada que cuando me sentía aislada.

RRS: ¿Usted ha conversado sobre sus preocupaciones respecto a las políticas de ‘identidad de género’ con sus colegas? De ser así, ¿qué le dicen las abogadas y los abogados con los que ha conversado sobre este tema?

TAS: Yo soy profesora en una Facultad de Derecho. Percibo que la mayoría del profesorado de la Universidad prefiere mirar para otro lado mientras la teoría queer se extiende en los planes de estudios, suplanta al feminismo en el organigrama de igualdad, toma el control ideológico de los másteres especializados y aplica la censura desde la línea editorial de las revistas y Congresos. Toda esta maniobra se realiza de modo rápido, sin despertar oposición.

Y a veces con la complicidad de muchas “feministas”, que han abierto la puerta de par en par a la teoría queer. Se está produciendo mucha censura y algunos despidos, pero se hace de un modo sútil, camuflado en marañas burocráticas y excusas formales ajenas a la causa.

Ocasionalmente la censura se manifiesta abiertamente, por ejemplo, mediante acusaciones públicas de transfobia por el mero hecho de hablar del sexo biológico. En esas ocasiones algunos académicos alzan la voz contra la “dictadura de lo políticamente correcto” en nombre del liberalismo, pero no reparan en que han sido ellos mismos los que han metido en casa el caballo de Troya.

Los transactivistas manejan muy bien tanto la política de la prebenda como la amenaza del descrédito, de modo que mucha gente de la academia cree que aliarse con ellos les ahorrará disgustos y les traerá ventajas prácticas. Llevan mucho tiempo intercambiando cromos a la vista de todos. Se están equivocando y les va a estallar en la cara muy pronto.

RRS: Háblenos sobre otro proyecto en el que usted se encuentra involucrada: Contra el Borrado de las Mujeres. ¿Qué es y cómo surge?

TAS: Contra el Borrado es una organización sin ánimo de lucro creada para crear concientización respecto a los derechos en base al sexo, incluyendo acciones para impedir las leyes que intentan eliminar estos derechos.

La organización está integrada por mujeres de variado perfil político y profesional. Varias de sus integrantes son teóricas feministas prominentes y hay mujeres con una importante carrera política a sus espaldas.  Trabajamos en equipos especializados de periodistas, de juristas, de alcance internacional, de redes sociales, diseño gráfico, etc. La organización funciona, en ocasiones, como una plataforma de asociaciones, planificando acciones concretas.

RRS: Recientemente se filtró un argumentario redactado por el Partido Socialista dirigido a sus bases. Explíquenos la relevancia de este documento y el estado actual del debate dentro del partido.

TAS: Considero que es un documento muy esperanzador. Significa que el principal partido del Gobierno admite que existe un conflicto entre las demandas del “activismo queer” y los derechos de las mujeres basados en el sexo. El argumentario además pone de manifiesto que algunas personas del Gobierno nos han escuchado y respaldan nuestras objeciones principales a estas leyes.

Este argumentario es el primer “no” que ha encontrado el activismo queer en nuestro país, tras años en los que las asociaciones activistas han llevado a los parlamentos regionales leyes que se han aprobado sin que nadie las haya leído. Las leyes estatales que se pretenden aprobar, escritas por los mismos activistas, son absurdas y extremadamente misóginas. Solo hay que ponerlas bajo la luz de los focos para que la población se indigne. Para evitarlo, los activistas queer quieren que las leyes se aprueben muy deprisa. Pero una victoria construida sobre el secreto sería una victoria muy débil.

RRS: ¿Cómo ve el futuro de este debate respecto a los derechos en base al sexo y las políticas de ‘identidad de género’?

TAS: El feminismo vencerá. La historia de las mujeres duele tanto que quema, hemos tardado milenios en alzar la voz. No vamos a permitir que un minúsculo número de hombres cambie nuestro nombre en las leyes por el de “personas gestantes”. Las mujeres sabemos de dónde venimos y no vamos a permitir que nadie nos devuelva al pasado.

RRS: ¿Qué quisiera expresarle a las feministas angloparlantes que la leerán?

TAS: Quisiera agradecer a las feministas angloparlantes la lucha incansable que estáis llevando a cabo por los derechos de las mujeres. Vosotras fuisteis la vanguardia del sufragismo, habéis creado innovaciones en la lucha contra la pornografía y ahora afrontáis con la misma fuerza, y con la misma creatividad, los derechos de las mujeres basados en el sexo.

Las feministas de todo el mundo estudiamos con atención vuestras propuestas y vuestros logros. Vuestros logros pronto serán nuestros también.

 

Desde FiLiA queremos expresarle nuestro agradecimiento a Tasia por concedernos esta entrevista. Agradecemos también a una maravillosa voluntaria, quien ha solicitado permanecer anónima, por su trabajo de traducción ¡Muchas gracias a ambas!

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