Paula Fraga Arias: “El borrado jurídico del sexo conlleva consecuencias nefastas para las mujeres”

Paula Fraga Arias: “El borrado jurídico del sexo conlleva consecuencias nefastas para las mujeres”

 

Nos complace publicar esta entrevista con la abogada española Paula Fraga Arias. Ella es parte de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, una organización de mujeres hispanoparlantes que luchan por combatir la invisibilización de los derechos de las mujeres en base al sexo como resultado de las políticas de ‘identidad de género’. La escritora dominicana y portavoz de FiLiA, Raquel Rosario Sánchez, la entrevistó con la finalidad de conocer sus origines en el movimiento de las mujeres, su carrera como abogada feminista y este emocionante proyecto.

Pueden leer la versión en ingles de esta entrevista en el portal de la organización feminista británica FiLiA aquí.

Raquel Rosario Sánchez: Estimada Paula, muchas gracias por concedernos esta entrevista. Usted es una reconocida feminista española. Coméntenos un poco sobre su trayectoria biográfica.

Paula Fraga Arias: Soy jurista, licenciada en Derecho económico con Máster en Derecho de la Unión Europea. Actualmente, preparo el ingreso a la Carrera Judicial. Mi trayectoria siempre ha estado ligada a los derechos de las mujeres y al feminismo.

Mi principal motivación para estudiar Judicatura es la creencia de que las mujeres feministas tenemos que estar en las instituciones. Como abogada o como jueza, integraré la perspectiva feminista, que además ya es una obligación jurídica, en la aplicación e interpretación del Derecho.

RRS: ¿Qué llega primero a la vida de Paula, la pasión por el feminismo o por el derecho?

PFA: El feminismo, pero de una forma muy difusa. Recuerdo en la adolescencia leer “La flor del desierto”, la historia de Waris Dari, una mujer superviviente de mutilación genital femenina. Me marcó profundamente y empecé a reflexionar sobre las diferentes realidades que vivimos las mujeres simplemente por nacer mujeres.

Pero no fue hasta que acabé la carrera de Derecho que empecé a estudiar la teoría feminista en profundidad y, por lo tanto, a articular un discurso verdaderamente feminista. El feminismo como toda teoría política ha de ser leído y estudiado.

Considero que, sin conocer la teoría, no hay práctica política coherente. Por tanto, llegó primero el feminismo pero no fue hasta que acabé la carrera de Derecho que me formé debidamente en la materia y desde entonces he asumido el compromiso de hacer confluir ambas facetas para que mi práctica jurídica esté orientada especialmente a la defensa de los derechos de las mujeres.

RRS: Desde su punto de vista como abogada, ¿qué significa que los derechos de la mujer se basen en el sexo?

PFA: Significa el reconocimiento jurídico de la realidad de las mujeres. Para todas las personas deben ser garantizarse los mismos derechos y libertades y para ello hay que remover los obstáculos que impidan su ejercicio. Nacer mujer determina nuestra posición estructural en el mundo, concretamente la subordinada en la jerarquía sexual. Esto es un obstáculo para el libre ejercicio de los derechos de las mujeres en todo el mundo y el Derecho ha de plasmar esta desigualdad estructural basada en nuestro sexo y perpetuado través del género para erradicarla.

Además, debemos destacar que hasta que la teoría queer no irrumpió en el ordenamiento jurídico, ni siquiera era necesario destacar que los derechos de las mujeres se basan en nuestro sexo porque es de sentido común y una evidencia.

Ahora bien, como juristas debemos señalarlo y definir jurídicamente esta categoría de “derechos basados en el sexo”, no porque sea una nueva categoría porque, como he explicado, nacer con sexo femenino es la base de todas las políticas dirigidas a mujeres y así ha sido siempre, sino para confrontar la perjudicial sustitución que se pretende hacer de la categoría sexo por la de “identidad de género”.

RRS: ¿Cuál usted considera que es el problema de remplazar los derechos de la mujer en base al sexo, con derechos en base a la “identidad de género”?

PFA: Primero debemos definir el concepto de “identidad de género”. El género es el conjunto de estereotipos y funciones que se asignan a la mujer por nacer mujer y al hombre por nacer hombre, y que se aprenden e interiorizan mediante la diferente socialización de los sexos.

El género es la piedra angular sobre la que descansa la subordinación sexual de las mujeres y la violencia ejercida contra nosotras. Así lo define la teoría feminista.

Sin embargo, teorías antifeministas y sexistas como la teoría queer lo define como una vivencia interna o una manifestación de la personalidad y por eso hablan de “identidad de género”. Donde la teoría feminista ve opresión estructural, la teoría queer ve identidad individual.

Y esto es que lo que se está institucionalizando a través de las leyes de identidad. Así que el primer problema de esta sustitución es que no solo no se lucha jurídicamente contra aquello que debemos abolir, sino que se refuerza y se blinda.

El borrado jurídico del sexo conlleva consecuencias nefastas para las mujeres. Afirmar que cualquier varón que se identifique como mujer, sin más requisito que su declaración, tiene que ser reconocido como tal, socava los derechos de las mujeres y compromete nuestros espacios. Un ejemplo concreto: se ponen en riesgo las categorías deportivas femeninas si varones transfemeninos son aceptados en ellas, vulnerando por tanto el derecho de las mujeres a competir en igualdad de condiciones y su integridad física.

En términos generales, podemos decir que la sustitución de los derechos basados en el sexo por derechos basados en la identidad de género es una aberración jurídica con importantes y perjudiciales implicaciones prácticas para todas las mujeres ya que inutiliza las medidas de acción positiva basadas en el sexo, así como las políticas públicas que combaten la desigualdad entre los sexos.

RRS: En algún momento usted decide pronunciarse contra este remplazo. ¿Cuál fue ese momento que la motivo a dar ese paso públicamente? ¿Qué la inspiro?

PFA: Más que un momento particular fue ir observando día a día en redes sociales y medios de comunicación, el discurso del transgenerismo o como prefiero llamar por sus postulados acientíficos e irracionales, de la feligresía queer. Eso fue lo que me motivó a empezar a hablar públicamente. Me molestaba especialmente, y lo sigue haciendo, el argumento queer de que las mujeres somos unas privilegiadas.

Resulta que a las mujeres nos matan, nos violan, nos explotan sexual y reproductivamente, nos casan forzosamente o nos mutilan genitalmente por ser mujeres y hay un activismo pijo y posmoderno que se dedica a llamarnos privilegiadas mientras padecemos estas realidades durísimas.

Me motivo esto y las acusaciones de transfobia a mujeres que simplemente hablaban de sus realidades y sus cuerpos. ¿Cuántas veces hemos visto que se acusa de transfobia por hablar de la menstruación o los embarazos bajo la afirmación “los hombres- es decir mujeres autoidentificadas como varones- también menstrúan o gestan”?

Esto sencillamente acabó con mi paciencia y decidí empezar a denunciar este borrado de las mujeres junto a otras mujeres a las que admiraba profundamente y que creía que estaban muy solas en esto. En ese sentido, leer el trabajo en este tema de mujeres como tu Raquel Rosario, de Michelle Morales y de Laura Lecuona para mí fue determinante. Me dieron fuerza y argumentos. Y esto espero transmitir yo ahora a otras mujeres para que se unan a esta denuncia.

RRS: Muchas gracias, Paula. ¿Cuál ha sido la reacción que usted ha recibido de las feministas de España por sus opiniones? ¿Cuál ha sido la reacción que ha recibido del colectivo trans?

PFA: Por parte de las feministas, la reacción ha sido muy buena. Una reacción de apoyo y de reconocimiento. Muchas me hablan diciendo que no se atreven a expresar públicamente sus opiniones sobre el tema, por miedo a consecuencias negativas profesionales y personales y por la virulencia de los ataques por parte de los proponentes de políticas de identidad de género.

Pero estoy convencida que la inmensa mayoría de ellas acabarán hablando públicamente y muchas otras ya forman parte de colectivos feministas abolicionistas de género y críticos con las leyes de identidad.

Por parte del mal llamado transactivismo porque no se puede llamar activismo al hostigamiento de mujeres, del colectivo queer y transgénero la reacción ha sido muy virulenta. No debaten ni lo pretenden.

Han tratado de desacreditar mi trabajo con injurias y ataques personales. Como represalia por la publicación de un artículo crítico con la teoría queer que yo escribí, realizaron una campaña en redes sociales de acoso contra mí que duró días. Me han amenazado con agresiones físicas y de muerte en reiteradas ocasiones.

El “transactivismo” es profundamente misógino, tanto en la teoría como en la práctica. En la teoría porque está fundamentado y defiende ideas sexistas como la “identidad de género” o la teoría patriarcal del ‘cisprivilegio’ de las mujeres. En la práctica porque todas aquellas mujeres que no comulgan con sus ideas son hostigadas, injuriadas y amenazadas. Pretenden amedrentarnos, coartar nuestra libertad de expresión y silenciar nuestras más que legítimas demandas. Claro que muchas no cedemos.

RRS: Si usted ha recibido críticas o ataques personales, ¿qué la motiva a seguir adelante? En palabras llanas, ¿de donde usted saca la fuerza para continuar a pesar de los ataques?

PFA: La justicia. Y siento si suena épico, pero saber que defiendo lo justo y los derechos de las mujeres es lo que me mueve. Luchar por una sociedad mejor siempre merece la pena. Por honrar a nuestras antecesoras, por nosotras y por las que vendrán. Esta firme creencia y el apoyo que tanto agradezco de mis compañeras es lo que me da fuerza.

RRS: ¿Usted ha conversado sobre sus preocupaciones respecto a las políticas de ‘identidad de género’ con sus colegas? De ser así, ¿qué le dicen las abogadas y los abogados con los que ha conversado sobre este tema?

PFA: Con todos y todas las juristas que he hablado siendo conocedores de estas leyes, todos y todas, sin excepción han expresado su preocupación por estas leyes. Les preocupa especialmente como puede afectar estas leyes a la Ley Orgánica de Violencia de Género, si la mera declaración de un varón que se identifique como mujer puede cambiar la calificación delictiva de un mismo hecho o si se dejaría de aplicar, por ejemplo, el agravante de género contemplado para casos de agresiones de varones a mujeres.

En esencia, y por cuestiones como estas, creen que estas leyes pueden socavar la seguridad jurídica: un principio fundamental y vertebrador de nuestro ordenamiento jurídico.

RRS: Háblenos sobre Contra el Borrado de las Mujeres, un proyecto en el que está muy involucrada. ¿Qué es y cómo surge Contra el Borrado?

PFA: Surge sobre todo por la urgencia y necesidad de frenar la ley de libre determinación de la identidad sexual y expresión de género que algunos sectores quisieran aprobar en esta legislatura. En la legislatura anterior presentaron dos propuestas en este mismo sentido cuya eficacia decayó al disolverse las Cortes Generales sin ser aprobadas.

Conociendo el texto de esas dos propuestas anteriores, sabiendo que esta legislatura algunos sectores quisieran aprobar una ley de identidad y además viendo como ya están introduciendo en otras leyes la terminología queer, mujeres de varios colectivos y con distintas sensibilidades políticas decidimos unirnos en este proyecto, en una Alianza Contra el Borrado de las Mujeres cuyas misiones principales son paralizar este tipo de legislación que socavan los derechos de las mujeres y explicar a la sociedad, que es totalmente ajena a este debate, cuáles son las implicaciones jurídicas, prácticas y políticas de estas leyes.

RRS: Recientemente se filtró un argumentario redactado por el Partido Socialista dirigido a sus bases. Explíquenos la relevancia de este documento y el estado actual del debate dentro del partido.

PFA: El documento supuso, en un primer momento, un alivio para las feministas porque en él se expresaba nuestra preocupación respecto a cómo estas leyes eliminan jurídicamente la categoría sexo y las consecuencias que de ello se deriva. El PSOE es uno de los partidos de la coalición que gobierna actualmente España y que se pronuncie en contra de la teoría queer y su introducción en el ordenamiento jurídico es vital para paralizar esta ley.

Ahora bien, la ley ha sido propuesta el Ministerio de Igualdad, cuya dirección está a cargo del otro partido de coalición, Unidas Podemos. Por tanto, vemos como Unidas Podemos y PSOE defienden tesis contrarias respecto al mismo tema. El problema es que el PSOE no está siendo claro.

Como decía, el argumentario filtrado supuso en un primer momento un alivio y un bálsamo, pero a los pocos días la Dirección LGTBI de PSOE y algunos políticos del PSOE con puestos de responsabilidad en el Gobierno declararon su compromiso de aprobar la ley de libre determinación de identidad.

A pesar de que, al día de hoy el argumentario no ha sido derogado. parece que dentro del propio PSOE hay diferentes corrientes ideológicas sobre este asunto.

En todo caso, cabe recordar que el PSOE ha sido el partido que ha aprobado leyes destinadas a erradicar la violencia sexual contra las mujeres y han puesto en marcha políticas de igualdad. Si finalmente, por votación a favor o abstención, dan su apoyo a esta ley de la autodeterminación del sexo traicionarán su propia trayectoria y compromiso con los derechos de las mujeres y al movimiento feminista.

Las mujeres feministas lo estamos advirtiendo, no votaremos a opciones políticas que comprometan nuestros derechos. Los derechos de las mujeres son irrenunciables e innegociables. Ningún pacto de Gobierno puede pasar por encima de ellos.

RRS: ¿Cómo ve el futuro de este debate respecto a los derechos en base al sexo y las políticas de ‘identidad de género’?

PFA: Yo tengo mucha esperanza en que nuestros posicionamientos serán cada vez más conocidos y entendidos. De hecho, el debate ya ha trascendido al movimiento feminista y se está generando un debate social. Esto es fruto del empeño de muchas feministas que no nos cansamos de explicar las implicaciones de estas leyes y la amenaza que supone para las mujeres acoger en nuestro seno los postulados queer.

Pero también porque polémicas como la expulsión del Partido Feminista de España de Izquierda Unidad o la reciente controversia con JK Rowling que ha defendido los derechos de las mujeres y ha expuesto su visión crítica con las leyes de identidad, han puesto el foco mediático en el debate y en el movimiento feminista.

Hay mucha desinformación y mala fe, el debate está muy viciado porque quienes tenemos enfrente se limitan a acusarnos de transfobia y pretenden con ello silenciarnos, pero no lo están consiguiendo.

Cada vez más medios de comunicación se hacen eco de nuestras demandas y estamos consiguiendo que la sociedad se entere de algo que se le había privado y que le afecta profundamente.

Personalmente, noto una diferencia bastante sustancial desde que empecé a hablar sobre el conflicto que generan las políticas de “identidad de género” respecto a los derechos basados en el sexo. Muchas más personas están perdiendo el miedo a hablar y a ser acusadas de falsas fobias. Como siempre digo, cada vez somos más y callamos menos. Y ello tiene reflejo social. Estoy convencida que haremos entender la vulneración de derechos y retroceso social a que nos enfrentamos.

RRS: ¿Qué quisiera expresarle a las feministas angloparlantes que la leerán?

PFA: He seguido muy de cerca la lucha feminista inglesa para paralizar la reforma a la Ley de Reconocimiento de Género que pretendía que un varón por mera declaración pudiese ser considerado jurídicamente como mujer. Sé que allí lo habéis conseguido y que el gobierno ha anunciado que esa reforma no se producirá y que, por tanto, los derechos basados en el sexo seguirán estando jurídicamente garantizados y protegidos.

En primer lugar, tengo que expresarles mi enhorabuena por tan importante objetivo conseguido. Sé que es el resultado de un arduo trabajo. Las feministas españolas seguimos sus pasos y aprendemos de las estrategias políticas que han desarrollado.

Me enorgullece saber que tengo compañeras tan valerosas y corajudas presentando batalla en otros países, otra evidencia de la vocación internacionalista del feminismo y de la importancia de construir agenda emancipadora común. Sientan desde España todo nuestro agradecimiento y reconocimiento por su trabajo, compañeras.

 Desde FiLiA queremos expresarle nuestro agradecimiento a Paula por concedernos esta entrevista. Agradecemos también a una maravillosa voluntaria, quien ha solicitado permanecer anónima, por su trabajo de traducción ¡Muchas gracias a ambas!

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    Osvaldo Buscaya 2 semanas

    a) Primero debemos definir el concepto de “identidad de género”. El género es el conjunto de estereotipos y funciones que se asignan a la mujer por nacer mujer y al hombre por nacer hombre, y que se aprenden e interiorizan mediante la diferente socialización de los sexos. El género es la piedra angular sobre la que descansa la subordinación sexual de las mujeres y la violencia ejercida contra nosotras. Así lo define la teoría feminista. Sin embargo, teorías antifeministas y sexistas como la teoría queer lo define como una vivencia interna o una manifestación de la personalidad y por eso hablan de “identidad de género”. Donde la teoría feminista ve opresión estructural, la teoría queer ve identidad individual. Y esto es que lo que se está institucionalizando a través de las leyes de identidad. Así que el primer problema de esta sustitución es que no solo no se lucha jurídicamente contra aquello que debemos abolir, sino que se refuerza y se blinda. El borrado jurídico del sexo conlleva consecuencias nefastas para las mujeres. Afirmar que cualquier varón que se identifique como mujer, sin más requisito que su declaración, tiene que ser reconocido como tal, socava los derechos de las mujeres y compromete nuestros espacios. Un ejemplo concreto: se ponen en riesgo las categorías deportivas femeninas si varones transfemeninos son aceptados en ellas, vulnerando por tanto el derecho de las mujeres a competir en igualdad de condiciones y su integridad física. En términos generales, podemos decir que la sustitución de los derechos basados en el sexo por derechos basados en la identidad de género es una aberración jurídica con importantes y perjudiciales implicaciones prácticas para todas las mujeres ya que inutiliza las medidas de acción positiva basadas en el sexo, así como las políticas públicas que combaten la desigualdad entre los sexos.
    Pues, la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal le muestra hoy al feminismo (mujer) la imagen misma, de su irresoluble perversión no sublimada y ambigüedad sexual del varón que posee la decisión final en este esquema, donde lo masculino sigue siendo la ley y ese testimonio se amplía con sus alegatos que parecen “fuera de tema”, pero lo que saca a flote en su discurso como “acontecimiento sin intención”, son fragmentos que constituyen su historia y, entre los más “desunidos” aquellos que afloran de su historia genocida sobre lo femenino (mujer).
    b) Más que un momento particular fue ir observando día a día en redes sociales y medios de comunicación, el discurso del transgenerismo o como prefiero llamar por sus postulados acientíficos e irracionales, de la feligresía queer. Eso fue lo que me motivó a empezar a hablar públicamente. Me molestaba especialmente, y lo sigue haciendo, el argumento queer de que las mujeres somos unas privilegiadas. Resulta que a las mujeres nos matan, nos violan, nos explotan sexual y reproductivamente, nos casan forzosamente o nos mutilan genitalmente por ser mujeres y hay un activismo pijo y posmoderno que se dedica a llamarnos privilegiadas mientras padecemos estas realidades durísimas. Me motivo esto y las acusaciones de transfobia a mujeres que simplemente hablaban de sus realidades y sus cuerpos. ¿Cuántas veces hemos visto que se acusa de transfobia por hablar de la menstruación o los embarazos bajo la afirmación “los hombres- es decir mujeres autoidentificadas como varones- también menstrúan o gestan”? Esto sencillamente acabó con mi paciencia y decidí empezar a denunciar este borrado de las mujeres junto a otras mujeres a las que admiraba profundamente y que creía que estaban muy solas en esto. En ese sentido, leer el trabajo en este tema de mujeres como tu Raquel Rosario, de Michelle Morales y de Laura Lecuona para mí fue determinante. Me dieron fuerza y argumentos. Y esto espero transmitir yo ahora a otras mujeres para que se unan a esta denuncia.
    Pues, en su juego actual la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal, suscita la huella reconocida impresa en el perverso varón; esa imagen desde luego de esencia perversa puesto que ejerce la opresión, pero que con su poder sustrae sus rasgos de la mirada de la comunidad. Sin embargo, el feminismo (mujer) descubre esos rasgos en un retrato común al perverso patriarcado: imagen del castrador, del todopoderoso, terrible castigador, imagen y reflejo de si como perverso varón. Pero el perverso hipócrita, “ignora” esa imagen que el mismo presenta con su conducta y que se reproduce incesantemente: hipócritamente la “ignora” en los dos sentidos de la palabra; que lo que repite en su conducta perversa, no lo tenga por suyo en su simulación y que “desconoce” lo importante de la imagen, cuando evoca el recuerdo representado por ella; abuso, violación, femicidio.
    El feminismo no debe caer en la trampa del ecuménico genocida perverso patriarcado, que se ufana de: “proyectarse en una realidad espiritual donde constituyen el mundo de los valores ideales infinitamente integrantes; Las creencias, el ideal, los valores del juicio lógico y de la conciencia moral”, que en verdad se articulan en un programa vital repugnante con respecto al juicio lógico como con la conciencia moral, que deben ser desdeñados.
    El sentido y la verdad del feminismo (la mujer) es la derrota del varón; perverso irresoluble y ambiguo sexual
    “El feminismo es única y absolutamente la mujer”
    Un travesti o un trans; no es una mujer
    El discurso de la acción femeninológica, de mi ciencia de lo femenino (Femeninologia), expone al varón frente a aquello que ha silenciado en el pasado; el fundamento agresivo que encubre con su hipócrita moral y ética patriarcal, que se demuestran insostenibles en el presente.
    Por Osvaldo Buscaya (OBya)
    (Psicoanalítico) Freud
    Femeninologia (Ciencia de lo femenino)
    Lo femenino es el camino
    Buenos Aires
    Argentina
    3/10/2020

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