El Ministerio de Igualdad silencia a las feministas.

El Ministerio de Igualdad silencia a las feministas.

La creación del ministerio de igualdad fue un avance en las politicas publicas para la igualdad entre ambos sexos, como contempla el articulo 14 de la Constitución española «el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo». Este ministerio que lo dirige actualmente la ministra Irene Montero, no esta ratificando el convenio de estambul, sino que pretende aprobar leyes totalmente contrarias a la Constitución española y los planes de igualdad. Hemos sido testigos de sus propias afirmaciones, donde toma al movimiento feminista como una estructura meramente teorica y no como una lucha colectiva a favor de los derechos humanos fundamentales, negandos asi el derecho a alegar una propuesta de ley que retrocede en los  avances  de los derechos fundamentales adquiridos por las mujeres. Esto no solo implica consecuencias en la ley de violencia de genero a futuro, sino que es contraria a la transversalidad de genero, erradicar, desde su base, los elementos estructurales que hacen que se mantengan las desigualdades sociales entre ambos sexos, lo que implica la eliminación del genero y no la legislación del genero como vivencia personal y derecho identitario.

A lo largo de la historia feminista, se nos ha exigido a la mujeres dar respuesta a otras violencias ejercidas por los hombres, mientras debiamos dejar de lado nuestras vindicaciones. Los estudios y analisis feministas actuales son tan certeros que es imposible negarlos a no ser que disociemos la realidad. En decadas anteriores la lucha por la eliminacion de la violencia contra las mujeres abarco por completo la agenda del feminismo para exigir a los estados que tomaran responsabilidades, no solo a nivel nacional, sino que la violencia contra las mujeres se tomara como una violencia global y estructural, la necesidad de conceptualizar cuales son las violencias que afectan a la mitad de la poblacion mundial, por el hecho de nacer mujeres es decir personas con sexo femenino.

El ministerio de igualdad parece actualmente desconocer la ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (BOE-A-2014-5947) deja establecido y definido que es el genero y como perpetua la violencia contra las mujeres: «Articulo 3, Por “género” se entenderán los papeles, comportamientos, actividades y atribuciones socialmente construidos que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres;  Por “violencia contra las mujeres por razones de género” se entenderá toda violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres de manera desproporcionada.» y ” se deberá entender una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y designará todos los actos de violencia basados en el género que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada«.

 

En este caso el Ministerio de igualdad da prioridad a asociaciones que defienden el género como una identidad, y que se acogen a acuerdos que no constituyen en sí mismos ningún instrumento vinculante con respecto a los Derechos Humanos, y que además han sido firmados por personas individuales —como los“Principios de Yogyakarta»—, en lugar de tratados internacionales firmados por los estados, como sí lo son el Convenio de Estambul y la Declaración de Beijing.

En los Principios de Yogyakarta se ignora el género como construcción social que favorece la violencia contra las mujeres. Por el contrario, se intenta blindar como un derecho individual por encima de los derechos fundamentales de las mujeres. La «identidad de género», dicen, «se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales. Y que la «Expresión de género» es la “forma en la que cada persona comunica o expresa su identidad sexual a través de conductas, forma de vestir, lenguaje o gestos corporales, pudiendo coincidir o no con aquellas consideradas socialmente relativas al género asignado en el momento del nacimiento.»

Precisamente, los acuerdos internacionales, como es la Declaración de Beijing, dicen que para erradicar la violencia contra las mujeres, hay que «adoptar todas las medidas apropiadas, especialmente en el campo de educación, para modificar los patrones sociales y culturales de conducta de hombres y mujeres, y para eliminar prejuicios, costumbres y todas las demás prácticas basadas en la idea de inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos y en estereotipos y roles para hombres y mujeres «.

Es necesario debatir a fondo sobre la proposición de ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género, dado que se ha afirmado públicamente que esto no perjudica en absoluto a las leyes ya en vigor para erradicar la violencia contra las mujeres. En esta ley se afirma que la «Identidad sexual o de género» es aquella vivencia interna y personal del género, dadas estas definiciones, si la identidad y expresión de género pueden ser “mujer”, “hombre”, las dos o ninguna de las dos, la definición de mujer quedaría abierta a la interpretacion individual de cualquier persona. ¿Cómo puede convivir esto con las leyes internacionales que especifican, muy claramente, que la violencia que sufrimos las mujeres es por nacer con sexo femenino, si resulta que ahora mujer es un género que vivimos de forma interna y personal?

Ni las administraciones públicas, ni los juzgados pueden poner en duda la expresión de género de la persona, independientemente de lo que cada cual pueda considerar qué es un hombre o una mujer, y siendo irrelevante que en el registro civil aparezca como sexo masculino o varon, esta especificado en la proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de genero capitulo VI, articulo 31: «En los casos en que la legalidad aplicable sea diferenciada en función del género, su determinación se realizará en base a la identidad de género sentida, por ejemplo en materia de violencia machista, aun cuando no se haya realizado el proceso de rectificación de la mención de sexo ante el Registro Civil »

Por lo tanto, a las mujeres nos espera tener que confiar en la buena fe de los hombres, aquellos de los que, desde bien pequeñas, nos han enseñado a protegernos, porque nunca se sabe cuáles pueden ser sus intenciones, de aquellos que llevan toda nuestra Historia ejerciendo dominación sobre nosotras a través del género (que ahora es una vivencia personal y no una estructura social para imponer desigualdades entre los sexos).

No lo decimos solo nosotras, lo dicen los acuerdos y tratados internacionales firmados por nuestro Estado, pero, por supuesto, para el patriarcado es mucho más conveniente lo que establecen los Principios de Yogyakarta que, sin un solo estado firmante, sientan unas bases y una ruta a seguir que se recoge en la proposición de ley y en todas las leyes al respecto a nivel internacional. Mientras, seguimos teniendo que desmentir la manipulación de la ultraderecha, que afirma que la violencia de género es una invención y que no existe el género. Hace unos dias, en el pleno de los partidos, escuchamos nuevamente, por parte de Macarena Olana, la negación de la existencia de la violencia de género y, por otro lado, pudimos leer artículos por parte de la supuesta izquierda, en los que se nos acusa a las feministas de victimistas, por no querer que se aprueben leyes que nos borran como sujetos de derecho y que atentan contra la aplicación de las leyes que tratan de acabar con la violencia contra las mujeres, dado que una vez aprobada dicha propuesta, mujer será cualquiera que afirme serlo. Están olvidando que la lucha de la izquierda es precisamente la problematica colectiva de las desigualdades y no defender el individualismo, es mas las desigualdades no materiales como puede ser la clase o nacionalidad, no son tratadas con el mismo rasero. Nadie ejecuta leyes de igualdad de clase, especificando que la clase socioeconomica es una vivencia interna o sentida, asi como la edad o incluso la raza. Estas supuestas demandas de derechos afectan unica y exclusivamente a las mujeres, dado que la desigualdad historica que sufrimos afecta a cualquier mujer indistintamente de su raza, clase o nacionalidad, lo unico común para la violencia que sufrimos es nuestro sexo, asi ha sido y asi seguira siendo sino se toman medidas legislativas y sociales para que cambie. Que el sexo no exista o que el genero sea una vivencia interna, significaria que todo los derechos adquiridos para el empoderamiento de las mujeres queden inutilizados, las cuotas en politica o en las  empresas no servirian de nada si un hombre puede identificarse como mujer y ocupar los puestos destinados a que las mujeres, para que accedamos a los cargos politicos y de poder. Asi mismo los espacios seguros como pueden ser los refugios de mujeres que hayan sufrido algun tipo de violencia, las ayudas para la insercion social exclusivamente destinadas a mujeres para su inclusion, todo quedaria inutilizado si los hombres pueden acceder a ello con solo identificarse mujeres.

 

Por otro lado tampoco se no podra establecer los acuerdos para erradicar la violencia contra las mujeres como indican la conferencia de Beijing: «Condenar la violencia contra la mujer y abstenerse de invocar cualquier costumbre, tradición o consideración religiosa para evitar sus obligaciones con respecto a su eliminación según lo establecido en la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer;» Precisamente se quiere legislar las costumbres y tradiciones machistas como vivencias internas, no como una forma de violencia contra las mujeres. Un ejemplo de este tipo de violencia y discriminacion cultural y/o religiosa seria el Burka o Hiyab, puesto que la proposicion de ley entiende la expresion de genero a estas violencias culturales que se sustentan como ropa traadicional y religiosa, ya leimos que la vestimenta es una «expresion de geenero» a la que proteger y no un trozo de tela que en estos casos impide a las mujeres transitar libres por los espacios publicos,  ¿Como vamos a luchar contra la discriminacion de las mujeres a nivel mundial? Si en los ultimos años, se defiende a golpe de leyes toda la estructura social que nos somete a los hombres.

Se agarran a falsos supuestos  de paises sin leyes integrales contra la violencia de genero, donde obviamente no va a afectar este tipo de leyes, si las mujeres por ejemplo en el caso de Argentina carecen de autonomia de sus cuerpos, pues no se ha aprobado a dia de hoy la tan requerida ley del aborto, en paises como Estados Unidos ni siquiera existen leyes de proteccion frente a la violencia de genero. Sin embargo en el caso de Canada y Reino Unidos, donde si se estan reportando casos de hombres autoidentificados mujeres de violaciones, agresiones e incluso el uso de las leyes para que accedan a la cuota electoral como mujeres no lo nombran, intentan convencernos de que en esos paises no ocurre o son casos aislados, irrelevantes o falseados. Hay datos que demuestran que la implementacion de estas leyes esta dejando en total desproteccion a las mujeres mas vulnerables, que son las que precisamente mas necesitan los tratados internacionales de la eliminacion de la violencia contra la mujeres.

Tambien destacar, es la falta de medidas y cumplimiento de protocolos para erradicar la violencia contra las mujeres en medios de comunicacion, ya es muy común ver en medios de comunicación referirse a las feministas que estamos intentando frenar las leyes que atentan contra los derechos fundamentales de las mujeres como TERF, en esta caso, una vez aprobada la ley, el uso de este lenguaje no se entendería como acoso, coacción o intimidación a las mujeres para mantenerlas en un estado de subordinación.la propia declaracion de Beijing, insta a los gobiernos a «Sensibilizar sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en la promoción de imágenes no estereotipadas de mujeres y hombres, así como en la eliminación de patrones de presentación en los medios que generan violencia, y alentarlos responsables del contenido de los medios para establecer profesionalmente pautas y códigos de conducta; También crear conciencia de el importante papel de los medios en informar y educar personas sobre las causas y los efectos de la violencia contra las mujeres y estimulando debate público sobre el tema.»

Por lo tanto el uso del lenguaje para acosar, hostigar, amenzar y atacar a mujeres publicamente como hemos podido ver en RTVE con el programa ¿Que es el feminismo TERF?, señalando y criminalizando al feminismo con total impunidad, dado que en ese pseudodebate no habia ninguna mujer abolicionista del genero para argumentar los motivos por los cuales nos negamos a que se proteja la identificacion de la fuente de nuestra opresion el genero. La mayoria de medios de la izquierda no estan permitiendo que las mujeres publiquemos libremente articulos como éste, para que la sociedad tenga informacion de cómo se están atacando los derechos fundamentales de las mujeres.

En este caso es muy importante informar de los tratados a los que España esta adherida para entender que con la proposicion de ley de autodeterminacion del genero, estan incumpliendo los acuerdos para erradicar la violencia contra las mujeres.

Porque no es posible  tener una ley que hable del genero como estructura social que debe ser erradicada y en paralelo aprobar otra ley en que el género sea un una expresion y autodetermiacion individual que elimina la posibilidad de  avanzar hacia una sociedad de igualdad entre hombres y mujeres.  Las feministas no nos negamos a la ley de proteccion de las personas transexuales, llevamos muchos años solicitando las estadisticas oficiales del estado sobre su exclusion social, laboral y la poblacion real de personas transexuales en España, para poder abordar los datos con rigor. Por lo tanto no es un debate en el feminismo, es una falta de transparencia social a la hora de entender porque debemos aceptar leyes contrarias a la igualdad real entre ambos sexos, y destinar financiacion a la medicalizacion de por vida a menores sanos, menores que no  se les permite recibir terapia con perspectiva feminista. Las feministas exigimos un debate y dialogo con el gobierno para exponer porque nos parece un retroceso social aprobar dichas leyes para las mujeres, incumpliendo los tratados internacionales que implica la responsabilidad del estado de permitir a las feministas formar parte de las decisiones institucionales en materia de igualdad y su legislacion.

 

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