¿Sumidos en un mar de dudas? puede. ¿Incoherentes? seguro.

¿Sumidos en un mar de dudas? puede. ¿Incoherentes? seguro.

 

Según declara la propia organización, Podemos lleva la intemerata deliberando sobre prostitución.

Una piensa: después de seis años de reflexión, cuando digan algo, resultará una obra maestra de sabiduría, de fino análisis, de deducción lógica, de propuestas sabias y contundentes…

Pues no.

En el último documento que han aprobado, dicen tanto una cosa como la contraria y terminan sacando conclusiones incoherentes entre sí.

No sé a qué achacar tal incongruencia porque me niego a pensar que se deba al cinismo.

Examinemos algunos de los asertos encontrados en el texto.

“La prostitución es un asunto de gran complejidad que lleva tiempo siendo objeto de un profundo debate entre las diferentes corrientes feministas.”

Dan por bueno, pues, ese cuento de las “diferentes corrientes feministas”. Sorprendente… salvo que llamen “corriente feminista” a quienes ya sabemos o que consideren feminista cualquier cosa (ojo, que Aguirre aseguró que Franco era socialista, a ver si se lo van a creer también…). Porque, si algo está claro, es que el feminismo, per se, es radicalmente incompatible con la cosificación del cuerpo de las mujeres… Y entender tal evidencia no creo que revista “gran complejidad” …

Luego, el documento hace tres afirmaciones:

  1. “La prostitución es una institución que tiene que ver con la desigualdad de género”.
  2. “Es un privilegio masculino”.
  3. “Hay que abordarla poniendo el centro las mujeres y, sobre todo, atendiendo a las situaciones de vulnerabilidad de las que parten”.

Lo lógico es que de estas afirmaciones (con las que en lo esencial estoy de acuerdo, más allá de ciertos reparos en los que ahora no entro) dedujeran que hay que abolir la prostitución ¿no? pues no. Solo encuentro una propuesta correcta, aunque parcial: no se debe expulsar a las mujeres emigrantes prostituidas (exigencia esencial del abolicionismo) pero el resto son propuestas confusas y vagas. Así, por ejemplo, piden la derogación, entre otras, de la ley mordaza… Ley injusta, cierto, pero ¿directamente relacionada con la prostitución? ¿es que antes de esa ley no la había? Si se deroga ¿la prostitución desaparece o disminuye? Sospecho que estamos ante la clásica maniobra de distracción y tapadera: “No pidáis que se abola la prostitución, primero hay que abolir media docena de leyes”.

Luego, el documento se declara “en contra de las diferentes ordenanzas municipales que criminalizan tanto a las mujeres como a hombres que consumen prostitución”. ¿Hemos de entender que a Podemos le altera por igual que las mujeres prostituidas sean castigadas a que lo sean los hombres “que consumen prostitución”? Confieso que me ahoga la ira: ¿debemos apiadarnos de los “consumidores” al tiempo que nos apiadamos de las “consumidas”? “Oiga, camarero, póngame otra caña y cóbreme la consumición que ahora quiero irme a consumir prostitutas” …

Y añaden: “Estas medidas punitivistas sólo refuerzan el estigma, mientras que desde las instituciones públicas deberían ofrecer alternativas de vida a las mujeres”. Dos cosas: 1) ¿Multas y estigma tienen relación causa-efecto? ¿de verdad se lo creen o solo nos lo cuentan? La cruda realidad del estigma: existe porque los puteros saben que, para sobar y penetrar a una mujer que no los desea, han de despreciarla y rebajarla. 2) Pregunto, por curiosidad: ¿qué alternativas de vida para ellas propugna Podemos?

Más adelante, el documento señala que “La prostitución como actividad no es una salida deseable en el horizonte feminista que anhelamos”. Aunque lo de llamarla “actividad” me altera, voy a lo esencial: ¿la prostitución es simplemente una “salida no deseable” en el horizonte feminista? ¿no es radicalmente incompatible con tal horizonte? ¿acaso la igualdad consiste en que también las mujeres nos convirtamos en puteras?

Y siguen: “Uno de los retos políticos más ambiciosos de esta organización es compatibilizar la defensa de los derechos humanos de las mujeres en prostitución, con la crítica necesaria a la prostitución como institución que afecta al conjunto de las mujeres”. Y añaden: “No obstante, este objetivo no es óbice para luchar contra la vulneración sistemática de los derechos más fundamentales de aquellas mujeres que ejercen la prostitución, ya sea por no contar con más alternativas, ya sea por entender que es la mejor opción a la que pueden optar”. ¿Piensa Podemos que defender los derechos humanos de las mujeres prostituidas es distinto de criticar la prostitución? ¿Se resigna Podemos a que legiones de mujeres no cuenten con más alternativas? (lo de “la mejor opción”, ni lo comento).

Pues les doy una buena nueva: si se hacen abolicionistas, comprobarán tres cosas: que hay otras alternativas, que el abolicionismo sí es un reto político ambicioso -y de los grandes- y que atacar la prostitución y defender los derechos humanos de las mujeres (prostituidas o no) van exactamente a la par.

Lo que, por el contrario, no resulta compatible es posicionarse contra “el lucro de terceros” y no condenar la prostitución…

Y, para coronar el despropósito, declaran que la prostitución es “una estrategia de supervivencia femenina”. “Una estrategia”… no un horror patriarcal que somete a las mujeres más pobres y vulnerables, no: una “estrategia femenina”. Una más. Las mujeres siempre tramando estrategias, ya se sabe…

Terminan citando Celia Amorós: conceptualizar bien para politizar bien. Cierto. Y justamente Podemos politiza mal porque conceptualiza fatal.

Y si Amorós analizara este documento, los dejaría temblando…

CATEGORÍAS
Comparte

COMENTARIOS

Wordpress (0)
Disqus ( )