El aborto en España sí es seguro

El aborto en España sí es seguro

El aborto en España no es inseguro, puede que no sea todo lo accesible que debería ser sobre todo para el segundo trimestre en lo relativo a los desplazamientos, pero en modo alguno, el aborto es inseguro en nuestro país; nuestra tasa de morbimortalidad es cercana a cero y las mujeres abortan no sólo con seguridad, sino también con intimidad. Y ello es posible porque un grupo de hombres y sobre todo de mujeres profesionales lo hace posible pese al estigma con el que trabajan, también o más en época de pandemia.

La Asociación de Clínicas Acreditadas para la IVE, ACAI, informa de que está intentando estos días reducir los desplazamientos innecesarios de mujeres, al tiempo que profesionales de sus centros asociados están potenciando el método farmacológico para reducir los contactos, y ello pese a que las mujeres mayoritariamente manifiestan que no desean interrumpir su gestación a través de la técnica farmacológica: un 70% se inclina por el método instrumental. Pese a la situación, pese a la pandemia, eligen la técnica instrumental por diversas razones: porque no quieren vivenciar el aborto, porque prefieren una sedación, despertarse e irse a su casa sin más, porque no quieren que su entorno sepa de su situación y optar por el método farmacológico les dejaría al descubierto por la evolución del sangrado que tiene, el acompañamiento imprescindible y la sintomatología que presenta.

En modo alguno, el aborto es inseguro en nuestro país, nuestra tasa de morbimortalidad es cercana a cero y las mujeres abortan no sólo con seguridad, sino también con intimidad

En este sentido, se valora que “es obligación de las y los profesionales, toda vez que se le ha explicado la situación a la mujer, respaldar su libertad de elección, y para ello reforzar las medidas de seguridad, que es lo que se está haciendo”.

Frente a la presión de aquellos que abogan por generalizar un método sobre otro, es importante recordar que la técnica farmacológica es un método válido, un buen método, y conveniente en época de coronavirus, pero por encima de todo siempre hay que respetar la libertad de decisión de la mujer, su libertad de elección.

También en términos de seguridad, porque se nos está olvidando que la técnica farmacológica requiere de una ecografía previa no sólo para datar las semanas, sino también para asegurarnos de que no estamos ante un embarazo extrauterino, en torno a un 2% de los casos, una situación que es totalmente incompatible con esta técnica.

Durante la crisis y fuera de ella habrá que intentar promover las condiciones y técnicas más seguras, adecuadas a las situaciones, pero no desoír a las mujeres ni obviar medidas médicas y sanitarias imprescindibles para la seguridad de la intervención

El fallo del método farmacológico se sitúa entre un 3% y un 5% y en un 1% de los casos es evolutivo, de hecho y por ello, desde algunos de los centros de IVE y cuando la mujer opta por el farmacológico, se está facilitando un test de baja sensibilidad a las mujeres para que puedan asegurarse de que el aborto ha tenido lugar y de que no necesitan más medicamentos o una aspiración.

Durante la crisis y fuera de ella habrá que intentar promover las condiciones y técnicas más seguras, adecuadas a las situaciones, pero no desoír a las mujeres ni obviar medidas médicas y sanitarias imprescindibles para la seguridad de la intervención.

En definitiva, reivindicar el método farmacológico por encima del método instrumental es legítimo, pero hay que pensar en la seguridad médica de las mujeres, en la libertad de las mujeres para elegir no sólo si interrumpen su embarazo sino el método con el que lo hacen y por último, hay que pensar en la seguridad jurídica de profesionales y mujeres, porque estamos convencidas de que cualquier disposición legal y jurídica que tomase el Ejecutivo en estos momentos, sería judicializada por una oposición afectada por la extrema derecha y por los grupos antiderechos.

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