Atemorizar al feminismo:“yo no quiero que me caigan encima a mí también”

Atemorizar al feminismo:“yo no quiero que me caigan encima a mí también”

Parece que ya se armó el revolú en España en torno al debate sobre sexo, género e identidades. Y yo me alegro porque lo queramos o no, ésta es una etapa que tiene que atravesarse y superarse. Recordemos que sobre este tema se están construyendo, con alarmante celeridad, políticas públicas que les competen a todo el mundo. Por lo tanto, mientras más voces participen en esta gran conversación pública, de manera democrática y transparente, mucho mejor.

En estos momentos, nos percatamos de las acusaciones, los insultos y las amenazas, incluso con judicializar por supuestos ‘delitos de odio’, a las compañeras que se atrevieron a debatir sobre género en la XVI Escuela Feminista Rosario de Acuña, en Gijón, este pasado 3, 4 y 5 de Julio.

Como toda buena tertulia, durante esos tres días se debatieron todo tipo de temas de interés para las mujeres y niñas. Pero sucede que la manzana de la discordia es que allí, en Gijón, se dialogó sobre el conflicto entre los derechos de la mujer basados en nuestro sexo versus el novedoso concepto de ‘la identidad de género’ sin tener la consideración previa de pedirle permiso ni buscar la aprobación de nadie antes de hablar.

Merodeando por  las redes sociales, me informaron que la activista y ex parlamentaria Ángeles Álvarez Álvarez realizó un análisis político en el que mencionó tanto mi trabajo, así como de trabajo de la filosofa mexicana Laura Lecuona respecto a este tema. Lecuona, autora del libro Las mujeres son seres humanos, ha escrito varios artículos donde cuestiona el concepto de ‘la identidad de género’ entre los que destacan El género y su tiro por la culata y Mujeres por decreto.

Me emocioné muchísimo cuando me enteré de esta ponencia pero inmediatamente predije lo que efectivamente terminó sucediendo:

Obviando el hecho de que esta afirmación no tiene ni pies ni cabeza ni mucho menos fundamento legal, aquí adjunto los vídeos con las ponencias de las feministas allí citadas para que usted las escuche y determine qué les parece.

En el Reino Unido, donde el debate nacional sobre sexo y género lleva casi dos años en la palestra pública, este tipo de conmociones son la norma cada vez que se sostiene una reunión feminista, sin importar el tema que se pretenda tratar. Siendo parte de varias campañas políticas inglesas que surgieron para hacerle frente a las propuestas del gobierno conservador (avalado por todos los demás partidos políticos), de legislar a favor de la autodeterminación del sexo, muchas de las activistas involucradas ya estamos curadas en salud y pocas cosas nos sorprenden.

No obstante, ante este contexto de sentimientos caldeados, decidí preguntarle a Laura qué piensa sobre todo lo acontecido y acordamos compartir esta muy corta entrevista con ustedes:

Raquel Rosario Sánchez: ¿Como analizas la situación actual que atraviesa el feminismo, a nivel global, en torno al tema de sexo, género y el concepto de la ‘identidad de género’?

Laura Lecuona: “Estamos en medio de una tremenda confusión conceptual nada inofensiva que forma parte de todo un contragolpe patriarcal. Cuando creíamos que por fin empezaba a entenderse que la feminidad y la subordinación al hombre no son el destino inevitable de toda mujer porque los roles sexuales no vienen dados por naturaleza, llegan unos que se identifican como progresistas a marear la perdiz para terminar concluyendo que esos estereotipos son la máxima esencia de nuestro ser.

Veo el queerismo (la teoría queer, que emana de academias anglosajonas a partir de los años 1990) como un flautista de Hamelin vengándose del feminismo y conduciendo a nuestras jóvenes a la autodestrucción. Esto no es poca cosa: se busca quitarle a un movimiento la sangre joven, su posibilidad de renovación y futuro. Confío en que no lo logren y en que la inteligencia e independencia de las nuevas generaciones de feministas predomine sobre esa socialización femenina que atrae a algunas incautas a la tramposa y seductora teoría queer y al generismo en virtud de una mezcla de búsqueda de aprobación masculina, inseguridad intelectual y vocación de cuidadoras.

Suena duro, pero es eso lo que veo en muchas de esas jóvenes que les dan la espalda a sus compañeras y las acusan de transfobia por la osadía de defender un feminismo centrado en nosotras y no en ellos. Creo que la mayoría de estas muchachas cooptadas por el queerismo tarde o temprano se darán cuenta de que esa dulce melodía las está apartando de la causa de las mujeres, y corregirán el rumbo. El feminismo seguirá ahí para ellas”.

RRS: ¿Qué mensaje quisieras haberle expresado a la audiencia de la Escuela Feministas si hubieses tenido la oportunidad?

LL: “Adivino que si están aquí es porque reconocen la gravedad de esta agenda sobrevenida del feminismo (por usar el concepto introducido por Amelia Valcárcel) que es la doctrina de la identidad de género, están convencidas de la importancia de discutir entre nosotras estos asuntos, y están interesadas en estudiarlos y prepararse para defender nuestro movimiento de los cada vez más virulentos ataques.

Sean fuertes, aguanten vara, resistamos juntas hasta el final. Esto no es ninguna broma: el feminismo está amenazado de muerte y necesita a mujeres que planten cara a las imposturas que lo acechan”.

RRS: Pero Laura, sabemos que muchas gente se autocensura porque le temen al nivel de agresividad de este tema. Por ejemplo, al ver la reacción contra las ponentes de este encuentro sabemos que algunas personas dirán “esto es demasiado complicado” o “yo no quiero que me caigan encima a mí también”. ¿Qué mensaje les expresarías a las mujeres que están indecisas o sienten temor de hablar sobre género y este polémico concepto de ‘la identidad de género’?

LL: “Confíen más en su propio intelecto sin dejar de pensar críticamente. Si algo les dice que una teoría hace aguas por todas partes, muy probablemente así sea. Las teorías sólidas y las ideas verdaderas no necesitan imponerse a golpe de chantajes emocionales. Pregúntense por qué razón actitudes e insultos, que difícilmente se le tolerarían a un hombre, se miden con distinta vara cuando vienen de una transmujer.

¿Por qué a los hombres que dicen identificarse como mujeres y a sus aliados se les permite vapulear impunemente a feministas que les doblan o triplican la edad? Si las ponentes de la Escuela Feminista sostuvieran cualquier otra postura más popular, ¿esos maltratos y difamaciones resultarían aceptables?

Analicen el doble rasero que siempre se emplea frente a los temas trans. ¿Por qué ser mujer “es identificarse como mujer” pero si sustituimos “mujer” con cualquier otra categoría social salta a la luz el absurdo? ¿Por qué Rachel Dolezal, la más famosa transracial, no puede salirse con la suya y es muy rara la persona de origen africano que le sigue la corriente, pero nosotras sí tenemos que aceptar a transmujeres en nuestros espacios seguros y centrar en ellos nuestro movimiento?

Piensen, sobre todo, esto: nuestro silencio atemorizado hace más fuerte al adversario. Levantar la voz es un riesgo, pero si todas las que están internamente convencidas de que el generismo no sólo es falso sino peligroso dijeran lo que piensan y se sumaran a la resistencia, este delirio terminaría de una vez por todas.

No sabemos si después será demasiado tarde”.

En la XVI Escuela Feminista Rosario de Acuña 2019 no se cometió ningún delito, salvo el crimen imperdonable de que un grupo de mujeres se atrevió a pensar por sí mismas sobre un tema que les compete. Ya sabíamos que, en un sistema patriarcal, este tipo de acciones es penalizado, pero, ¿tienen que ser tan explícitos?

De ser así, pues yo responsablemente me pongo a disposición de las autoridades dominicanas, las canadienses, las españolas y las inglesas para cualquier interrogatorio respecto a las acusaciones que pesan sobre todas nosotras las que cometemos crímenes de pensamiento feminista.

En lo que el hacha va y viene, permítanme presentar ante ustedes toda mi labor escrita hasta el momento respecto al sexo, el género, la ‘identidad de género’ y las repercusiones negativas que acarrea utilizar estos términos intercambiablemente para los derechos de las mujeres y las niñas, a nivel mundial.

Artículos para el portal canadiense Feminist Current:

Artículos relacionados a la campaña inglesa Woman’s Place UK:

Seriados para el periódico dominicano El Caribe

Seriado para la plataforma española Tribuna Feminista:  

 

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