El 6,55% de las mujeres cuidaron familiares dependientes frente al 3,64% de los hombres

El 6,55% de las mujeres cuidaron familiares dependientes frente al 3,64% de los hombres

El 17,1% de las personas con hijos menores de 15 años recurren a servicios profesionales para el cuidado de los hijos

 

Casi la mitad de trabajadores (el 49,55%) no pudo modificar en 2018 su jornada laboral para poder asumir responsabilidades relacionadas con el cuidado de otras personas, según refleja el módulo sobre conciliación entre la vida laboral y la familiar de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicado este 6 de junio por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Así, la encuesta refleja que en 2018 había 6.270.800 asalariados entre 18 y 64 años con responsabilidades de cuidado de otras personas, de los que el 49,55% afirmó que no podía o que casi nunca era posible modificar el inicio o el final de la jornada laboral para asumir mejor esas responsabilidades.

Por el contrario, el 45,86% asegura que sí podían modificar en general el inicio o el final de su jornada laboral para asumir responsabilidades de cuidado. En el caso de las mujeres, el porcentaje ascendía al 49,22%, mientras que para los hombres
era del 42,67%. Por tipo de jornada, los asalariados con jornada completa podían modificarla en un 45,01%, frente al 50,44% de los que tenían jornada parcial.

Por sectores, los que en mayor porcentaje permitían modificar el inicio y el final de la jornada laboral para asumir responsabilidades de cuidado eran Servicios (47,70%) e Industria (45,19%), frente a Agricultura (29,91%).

Por ocupaciones, las que presentaron mayores porcentajes de posibilidad de modificar la jornada fueron Directores y gerentes (67,34%), Empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina (57,84%) y Ocupaciones militares (57,66%), frente a Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores (31,54%), Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero (36,48%) y Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) (37,39%).

Por otra parte, el 47,63% de los asalariados entre 18 y 64 años con responsabilidades de cuidado de otras personas podían organizar en general su jornada laboral para disponer de un día libre. Este porcentaje era del 46,20% en los hombres y del 49,13% en las mujeres. Por tipo de jornada, el porcentaje de los que tenían jornada completa y podían organizarla para tomar un día libre fue inferior que el de los de jornada parcial (46,49% frente a 53,68%).

Por sectores económicos, los que en mayor porcentaje podían organizar la jornada laboral para disponer de un día libre para asumir sus responsabilidades de cuidado son los que trabajan en Servicios (49,29%) y en Industria (44,86%).

Las ocupaciones que permitían en mayor proporción disponer de un día libre para estas responsabilidades fueron Ocupaciones militares (62,37%) y Directores y gerentes (58,60%), frente a Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores (38,13%) y Artesanos y
trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) (42,49%).

La encuesta también detalla otros obstáculos para la conciliación entre los ocupados. Así, de los 7.518.800 ocupados con responsabilidades de cuidado, el 67,03% no consideraban que ninguna característica de su empleo dificultara la conciliación. Sin embargo, el 11,95% afirmaron que la jornada laboral larga lo dificultaba y el 10,69% que los horarios de trabajo imprevisibles o difíciles eran los principales obstáculos. Por sexo, la jornada laboral larga afectó más a los hombres (13,48% de los ocupados con responsabilidades de cuidado) que a las mujeres (10,18%).

LAS MUJERES, MÁS CUIDADORAS QUE LOS HOMBRES

Según esta encuesta, en 2018 tenían entre 18 y 64 años 29.287.600 personas. De ellas, 18.971.500 (el 64,78% del total) no tuvieron responsabilidades de cuidado de hijos menores de 15 años o de familiares dependientes de 15 años o más. De las 10.316.100 restantes, 8.267.900 (el 28,23% del total) cuidaron únicamente de hijos menores de 15 años, 1.494.600 (5,10% del total) cuidaron únicamente de familiares dependientes y 519.900 (1,78% del total) lo hicieron de hijos y de familiares dependientes.

Por sexo, el porcentaje de mujeres que cuidó de familiares dependientes fue del 6,55%, frente al 3,64% de los hombres. El porcentaje de mujeres que cuidó únicamente de hijos menores de 15 años también fue mayor que el de los hombres (28,97% frente a 27,48%).

Además, de las 8.787.900 personas de 18 a 64 años que cuidaron de hijos menores de 15 años, 1.498.100 (el 17,05% del total) utilizaron servicios de cuidado para sus hijos, mientras que 7.281.000 no los usaron. Los principales motivos de no hacerlo fueron que organizaron el cuidado de hijos solos o con su pareja (el 49,52%) y que lo organizaron solos o con la ayuda de abuelos, parientes o amigos (19,84%).

Por sexo, el porcentaje de los que organizaron el cuidado solos o con su pareja fue mayor en hombres que en mujeres (51,41% frente a 47,78%). Lo contrario sucedió con el porcentaje de los que organizaron el cuidado solos o con la ayuda de abuelos, parientes o
amigos (19,08% de hombres, frente a 20,55% de mujeres).

Por actividad, el hecho de que fueran demasiado caros los servicios de cuidado pesó más entre parados e inactivos que entre los ocupados a la hora de no utilizarlos. El 10,92% de parados y el 10,46% de los inactivos no los utilizaron por este motivo, frente al 6,18% de ocupados.

EXCEDENCIA POR CIUDADO DE HIJOS

Por otro lado, de las 17.326.900 personas de 18 a 64 años con algún hijo propio o de la pareja, el 28,13% abandonaron su trabajo en algún momento desde que dejaron sus estudios por cuidado de
hijos. De ellos, el 54,65% lo hicieron por un período inferior a seis meses y el 18,76% por un período entre seis meses a un año. El resto lo dejaron por un período mayor a un año.

Por sexo, el 86,93% de hombres lo interrumpieron en un período de seis meses como máximo. En el caso de las mujeres, un 49,87% lo interrumpieron seis meses, un 20,87% entre seis meses y un año y un
9,36% entre un año y dos. El porcentaje de mujeres que lo interrumpieron más de dos años fue del 17,70%, frente al 2,76% de los hombres.

A mayor edad, mayor fue el porcentaje de interrupción del trabajo en periodos de más de dos años. Así, los porcentajes fueron del 6,93% en el grupo de 18 a 34 años, del 10,59% en el de 35 a 44 años y del 21,90% en el de 45 a 64 años.

De las 4.873.700 personas que los interrumpieron, el 58,33% lo hicieron por disfrutar el permiso de maternidad/paternidad, el 3,54% por excedencia por cuidado de hijos y el 17,18% por una combinación de ambas situaciones. Por sexo, el porcentaje de hombres que únicamente abandonaron el trabajo por permiso de paternidad/maternidad superó al de las mujeres (66,91%, frente a 57,06%). Sin embargo, en el caso de la excedencia por cuidado de hijos, el porcentaje de mujeres fue mayor (3,64% frente a 2,86%).

Por edad, el mayor porcentaje de interrupción por permiso de maternidad/paternidad se dio entre jóvenes de 18 a 34 años (64,08%, frente a, 61,87% de los de 35 a 44 y 54,20% de los de 45 a 64 años). En el caso de la excedencia por cuidado de hijos, el mayor porcentaje se registró entre los de 45 a 64 años (3,92%, frente a 3,32% de los de 35 a 44 años y 2,67% de los de 18 a 34 años).

En el caso de los dependientes, del total de 27.032.100 personas de 18 a 64 años que trabajaban o habían trabajado en algún momento desde que dejaron sus estudios en 2018, de ellas, un 3,92% dejaron de trabajar en algún momento de su vida laboral para cuidar de familiares de edad superior o igual a 15 años con discapacidad, enfermos o de edad avanzada y un 0,8% redujeron el tiempo de trabajo en algún momento de su vida laboral por el mismo motivo. Mientras, un 55,01% nunca tuvieron que cuidar de familiares dependientes.

CATEGORÍAS
Comparte

COMENTARIOS

Wordpress (0)
Disqus ( )