Sesgo de género en las evaluaciones docentes

Sesgo de género en las evaluaciones docentes

Un artículo reciente (ver referencias), publicado en una de las revistas académicas más prestigiosas de Economía, se interesa por estudiar si en las evaluaciones de docencia existen sesgos, a favor o en contra, según el género del docente. El interés de la pregunta está asociado a la importancia que las evaluaciones docentes tienen en la carrera académica, y a entender factores que pueden explicar por qué, aunque haya mujeres en los programas de tercer ciclo, hay bastantes menos mujeres en el profesorado universitario.

El artículo utiliza datos de 19.952 evaluaciones de docentes de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Maastricht, durante los cursos académicos 2009/2010 a 2012/2013, y con estudiantes de grado y de máster, estudiantes que, en media, tienen entre 20 y 21 años. Para identificar efectos de causalidad, los autores utilizan una característica de la universidad que consiste en que los docentes, hombres o mujeres, son asignados aleatoriamente a los grupos de una misma asignatura. Además de las evaluaciones de los estudiantes, los autores tienen informaciones adicionales como las notas de los estudiantes, que en cada asignatura se obtienen en un examen centralizado en el que el profesor/a de un estudiante no corrige su examen.

Los resultados econométricos muestran que las mujeres reciben sistemáticamente una evaluación de la docencia inferior a la de sus colegas varones, a pesar de que ni las notas actuales ni las futuras de los estudiantes dependen de si quien les impartió la clase fue hombre o mujer. En media, todos los estudiantes tienen este sesgo, pero las bajas evaluaciones de las mujeres provienen principalmente de estudiantes varones, quienes evalúan a sus profesoras 21% de una desviación estándar menor que a sus profesores, mientras que las estudiantes califican a las profesoras alrededor del 8% menos que a los profesores.

En media, todos los estudiantes tienen este sesgo, pero las bajas evaluaciones de las mujeres provienen principalmente de estudiantes varones, quienes evalúan a sus profesoras 21% de una desviación estándar menor que a sus profesores, mientras que las estudiantes califican a las profesoras alrededor del 8% menos que a los profesores.

Los resultados dependen mucho de la edad del docente y de las asignaturas. El artículo encuentra que los efectos son más importantes para los profesores/as más jóvenes, en cuyo caso las mujeres reciben una evaluación 28% de una desviación estándar inferior a las evaluaciones de sus colegas varones. Respecto del contenido de las asignaturas, el sesgo es mayor en aquellas que tienen un contenido matemático más alto.

Sorprendentemente, el sesgo contra las docentes no sólo se observa en las preguntas relativas al docente del grupo en particular, sino también en las preguntas relativas a los materiales, el libro de texto o plataformas online comunes a todos los grupos de una asignatura, decisiones en las que la identidad del profesor o profesora claramente no tienen ninguna influencia.

Dado que en los Países Bajos (como en muchos países) las evaluaciones docentes son parte importante de las decisiones de contratación y de promoción, los autores avisan de los efectos de estos sesgos sobre las carreras de las profesoras ya que perjudican su evaluación en la docencia, pueden llevar a dedicar más atención a las clases para mejorar la evaluación que a otras tareas (en particular a destinar menos tiempo a investigar), y a afectar su autoestima.

Artículo extraído del blog «Mujeres con ciencia». Leer más.

Referencias

Sobre la autora

Inés Macho Stadler es doctora en Economía y profesora del Departamento de Economía e Historia Económica de la UAB.

 

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