Unidos Podemos lleva hoy al último Pleno del Congreso su ley para un único delito de agresión sexual

Unidos Podemos lleva hoy al último Pleno del Congreso su ley para un único delito de agresión sexual

La norma aborda la polémica del ‘sí es sí’: jueces y juezas determinarán el consentimiento en función de actos tácitos o del lenguaje corporal

El Congreso debate este martes, en el último Pleno de esta legislatura, la toma en consideración de la proposición de ley de violencias sexuales de Unidos Podemos, una norma que unifica el abuso y la agresión sexual en un único delito para que «desaparezca el requisito de la violencia» en una violación y «se ponga el centro en el consentimiento de la víctima».

Esta norma, que el grupo confederal presentó en el mes de julio de 2018, tras la polémica de la sentencia contra ‘La Manada’, supone un «cambio de paradigma» de la Justicia en esta materia. Según explicó la formación entonces, su objetivo es que, si hasta ahora el delito se había centrado en el comportamiento de la víctima, es decir, «si se había resistido o no» a la agresión, se concentre ahora «en la conducta del agresor».

Desde Unidos Podemos indicaron que su propuesta de reforma en el Código Penal no se basa en que los jueces tengan que valorar un consentimiento verbal o un «sí explícito», sino que ese consentimiento también se pueda determinar a través de actos tácitos o del lenguaje corporal y de la situación: si participa activamente o si disfruta.

«Si la víctima llora, se queda quieta sin participar, no ha habido consentimiento», explicó una de las asesoras de esta ley, la catedrática en derecho penal Patricia Faraldo.

Estos cambios, según apuntó Faraldo, son los que permiten «la unificación en un sólo delito del abuso y la agresión sexual», metiendo dentro de este término las violaciones, el acoso sexual, el acecho, la mutilación genital femenina, la infección intencionada de enfermedades de transmisión sexual, el matrimonio forzado o la esclavitud sexual, entre otras prácticas.

SIN SENTENCIAS DE AGRESIONES SOBRE MENORES

De este modo, la norma recoge una reforma del Código Penal para que conste como único delito contra las libertades sexuales aquel que «atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento». A partir de este hecho, habrá agravantes, como puede ser el parentesco, que la víctima esté en situación de vulnerabilidad o el uso de armas.

La eliminación del concepto de abuso, que se incluyó en el Código Penal en 1995 como «un gran avance», según ha explicado Faraldo, a terminado por poner de manifiesto varias carencias sobre la separación de estos dos delitos.

Así, ha destacado el caso de los menores, cuyos agresores no tienen que usar la violencia en la mayoría de los casos por cuestiones de envergadura, lo que lleva a dictar casi siempre un delito de abuso en lugar del de agresión.

Además, el texto incluye un artículo específico para las agresiones en grupo incluyendo la agresión dentro de un «contexto intimidante para la víctima», un hecho que no se tomó en cuenta en la sentencia dictada para ‘La Manada’.

ACOSO EN LA VÍA PÚBLICA

Entre las novedades que presenta la norma se incluye un delito de acoso en la vía pública, que recoge los comportamientos o presiones que creen hacia la víctima una situación intimidatoria, y que implicarían una pena leve; así como la responsabilidad de las empresas cuando entre sus trabajadores se dé una situación de acoso o agresión sexual. El objetivo de este último punto, según ha explicado la portavoz de Igualdad, es que las empresas creen protocolos sobre estas conductas.

Además, Unidos Podemos incluyen que las agresiones sexuales estén a cargo de los juzgados especializados de violencia contra la mujer y que las víctimas sean tratadas como las de violencia de género. Así, recogen la necesidad que tenga atención letrada desde el primer minuto, que valga su primera declaración, que se evite su contacto físico con el agresor durante el proceso o que tenga un acompañamiento psicológico.

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