Vientres de alquiler, violencia médica contra las «gestantes» (@ana_deram)

Vientres de alquiler, violencia médica contra las «gestantes» (@ana_deram)

 

Ana-Luana Stoicea-Deram @ana_deram, socióloga y formadora en políticas sociales y de la familia
Traducido por Berta O. García @Omnia_Somnia

Una mujer en buen estado de salud, que ya es madre y no desea volver a serlo en esta ocasión, decide quedarse embarazada y traer al mundo a una criatura con el fin de entregarla, en cuanto nazca, a las personas que se la han encargado. Así es como una mujer se convierte en «gestante».
Lo más frecuente es que la «gestante» sea remunerada por hacerlo, a veces no. Lo más habitual es que firme un contrato con las personas que le encargan el bebé, aunque a veces no hay contrato. A menudo, cuando se les da a las «gestantes» la oportunidad de hablar, dicen que lo hacen por altruismo, por el placer de «donar vida». También a menudo, dicen que lo hacen porque necesitan dinero.
Sean cuales sean las circunstancias por las que una mujer se convierte en «gestante», sean cuales sean sus motivaciones, siempre –pero siempre– su salud y su vida corren riesgos enormes. Riesgos de los que está poco informada y es poco consciente.

Someter a una mujer a esos riesgos es violencia provocada contra ella deliberadamente y sin ninguna necesidad por profesionales de la Medicina, ya que no desea ser madre. Sin embargo, le administran tratamientos hormonales y le practican una FIV (fecundación in vitro) para que quede embarazada. Se toman decisiones médicas sobre ella sin ninguna razón médica que lo justifique, nada más que por el simple deseo y satisfacción de los contratantes que, en Estados Unidos, por ejemplo, son quienes deciden incluso cómo dará a luz.

Violencia contra las mujeres son «todos los actos de violencia basados en el género que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica», según el Convenio del Consejo de Europa sobre la prevención y la lucha contra la violencia hacia las mujeres y la violencia doméstica –conocido como Convenio de Estambul– , firmado por España el 11 de mayo de 2011 y ratificado el 6 de junio de 2014.
Los vientres de alquiler son violencia médica contra las mujeres en la medida en que son actos deliberadamente ejercidos sobre el cuerpo y la mujer en su integridad (una mujer en buen estado de salud, además), actos que van a provocarle daños y sufrimiento de naturaleza física y también, muchas veces, psicológicos [1] y económicos.

Esos daños y sufrimientos físicos inherentes a la «gestación subrogada» son de sobra conocidos por los y las profesionales de la Medicina, pero muy poco por las propias interesadas y todavía menos por la opinión pública.
El presente artículo, primero de una serie dedicada a las violencias obstétricas infligidas a las mujeres «gestantes», trata de tres aspectos básicos de esas violencias infligidas a las mujeres.

Existe un estudio reciente (Peters et al.) que recoge los resultados de diez años de experiencia de «gestación subrogada» en Holanda, un país con regulación altruista, en el sentido que la mujer no es remunerada. Absolutamente todos los embarazos se han conseguido por fecundación in vitro con ovodonación, es decir, a partir de ovocitos ajenos a la «gestante». Ese estudio da cuenta del elevado riesgo de efectos secundarios obstétricos para la «gestante» en embarazos por subrogación en comparación con otros embarazos:
«An increased risk for adverse obstetric outcomes in surrogate mothers is noted for hypertensive disorders and post-partum haemorrhage compared with the incidence in non-surrogacy pregnancies». [2]

Más concretamente, en embarazos por subrogación, estamos hablando de:
Hipertensión arterial (HTA) en el 20,6 % de las «gestantes». A título comparativo, en España, el riesgo de hipertensión afecta a entre el 2,23 % y el 10 % de las mujeres embarazadas, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y otras publicaciones científicas (revista Nefrología).
Inducción del parto en el 52,9 % de los casos. A título comparativo, la inducción del parto se practica en España en el 23,2% de los embarazos, según la SEGO, aun cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda no sobrepasar el 10 % (Cintas).
Hemorragia en el parto o en el postparto, es decir, pérdida de más de medio litro de sangre durante o inmediatamente después de un parto vaginal, o más de un litro después de una cesárea. Las hemorragias se dieron en el 23,5 % de los embarazos por subrogación estudiados en Holanda. En los países desarrollados, la tasa de hemorragia afecta a entre un 5 % y un 10 % de las parturientas. Por lo que respecta a este riesgo, existen dos estudios con diferentes conclusiones para las mismas regiones –América del Norte y Europa–, uno que lo sitúa en el 6,3 % y otro en el 13 % (Kumar).

Así pues, la «gestación subrogada» supone para las madres «gestantes» el doble de riesgo de hipertensión en el embarazo y cinco veces más de riesgo de inducción del parto según el límite que la Organización Mundial de la Salud recomienda no sobrepasar. Respecto al riesgo de hemorragia en el parto y el postparto, principal causa de mortalidad materna, éste se duplica –respecto a los datos en España- y llega a cuadruplicarse en las «gestantes» por subrogación.
Estos riesgos son conocidos.

Los conocen los profesionales de la Medicina que practican inútilmente fecundaciones in vitro a mujeres que gozan de buena salud y que no desean ser madres; asimismo, los padres y madres intencionales también los conocen, ya que prevén cláusulas específicas [3] en los contratos e indemnizaciones en caso de que alguno de estos riesgos se materialice, incluyendo el riesgo de muerte de la madre «gestante».
Así pues, tenemos que hablar de la gestación subrogada como lo que es: una sucesión de actos de violencia física sobre el cuerpo y la persona en su integridad de la mujer denominada «gestante».


[1] Es extraño comprobar que hoy en día, que ya se empieza a hablar del sufrimiento psicológico provocado por el parto en las mujeres, las madres «gestantes», aparentemente, no parecen sufrir ningún problema en este aspecto. https://information.tv5monde.com/terriennes/l-accouchement-une-violence-dont-les-femmes-ne-sortent-pas-indemnes-159939
[2] Se observa un mayor riesgo de resultados obstétricos adversos en madres sustitutas en lo que se refiere a trastornos hipertensivos y hemorragia postparto en comparación con la incidencia en embarazos de madres no sustitutas.
[3] https://collectif-corp.com/2018/09/25/la-verite-des-grossesses-a-contrat-les-contrats-de-maternite-de-substitution-ne-protegent-ni-les-meres-porteuses-ni-leurs-enfants/

Imagen: Jean-Baptiste Carpeaux, Scène d’accouchement (Escena de parto), c. 1870, Petit Palais, Musée des Beaux-Arts, París.
N. de la T. : Especial agradecimiento a Abel Renuncio Roba, ginecólogo en el Hospital Universitario de Burgos.


Bibliografía:
Simon, Sophie, «Violences faites aux femmes: définitions, principaux chiffres et politiques publiques de lutte». Les Tribunes de la santé, 2014, no. 44, pp. 93-98.
Estados hipertensivos del embarazo. Epidemiología. Documento de consenso de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), 2007. https://sego.es/Documentos_de_Consenso#dcperinatal
Martín Iranzo, Rafael (et al.), «Hipertensión Arterial y embarazo». NefroPlus. Vol. 4. No. 2. Septiembre 2011. Pp. 1-56. http://dev.nefro.elsevier.es/es-publicacion-nefroplus-imprimir-articulo-hipertension-arterial-embarazo-X1888970011001019
Inducción del parto (actualizado julio del 2013). Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). http://www.elsevier.es/es-revista-progresos-obstetricia-ginecologia-151-articulo-induccion-del-parto-actualizado-julio-S0304501314002726
Cintas, Estelle, «Accouchement déclenché: trop souvent imposé… », artículo actualizado el 06.10.2018 y consultado el 05.01.2019. https://www.parents.fr/accouchement/accoucher/accouchement-declenche-trop-souvent-impose-13892
Hallot, Isabelle, «Hémorragie de la délivrance: le point», artículo actualizado el 23.07.2017 y consultado el 05.01.2019. https://www.parents.fr/accouchement/accoucher/hemorragie-de-la-delivrance-le-point-78514
Peters, Henrike (et al.), «Gestational surrogacy: results of 10 years of experience in the Netherlands», Reproductive biomedicine online 37(6), octubre 2018. https://www.researchgate.net/publication/328533701_Gestational_surrogacy_results_of_10_years_of_experience_in_the_Netherlands
Kumar, Naina, «Postpartum Hemorrhage; a Major Killer of Woman:Review of Current Scenarion», Obstetrics & Gynecology International Journal, 2016, 4(4). https://www.researchgate.net/publication/304809751_Postpartum_Hemorrhage_a_Major_Killer_of_Woman_Review_of_Current_Scenario

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