Los informativos de TeleCinco y el lavado de cara a las protestas feministas.

Los informativos de TeleCinco y el lavado de cara a las protestas feministas.

 

El pasado jueves en los informativos de Telecinco presentado por Pedro Piqueras tuvimos que presenciar un bochornoso reportaje en el que se desmontaba “con cifras” las protestas y el generalizado malestar social respecto a la noticia de Laura Luelmo y otros casos de violencia de género sucedidos en este país.

(Se puede ver este reportaje en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=9x4r4XBUFoY&feature=youtu.be o en Movistar Plus a partir del minuto 20:12 del programa de los Informativos de Telecinco)

Después de la exposición de los últimos avances en la investigación sobre el asesinato de Laura, Piqueras dio paso a vídeo de un minuto y veinte segundos que se jactaba de lo bien que estamos en España posicionados respecto a Europa en violencia de género. Así de cínicos, con alegría.

Contaba el psicólogo forense José Luis Macho que “tenemos más mecanismos de descompresión en España somos muy gritones, somos muy sociables además”. Habrase visto semejante vulgaridad en una aproximación teórica a la prevención de violencia de género.

Parecía que se vislumbraba un atisbo de esperanza sobre la profesionalidad del noticiero cuando entraron en el análisis estadístico de violencia de acuerdo al sexo. En este momento apuntaban lo siguiente “entre sexos hay diferencias: los hombres mueren y matan más” lo cual es algo que desde el feminismo se trata de concienciar, los hombres tienen una socialización en un rol altamente violento que genera muertes. Pero añaden “y las mujeres cuando matan, matan a ellos”.

Esto es lo que ocurre cuando hay una lectura capciosa de las estadísticas: que podría parecer que los hombres mueren a manos de las mujeres y que la violencia de género se produce, a la inversa de lo que su definición refiere.

Las estadísticas recogen que en el año 2015 hubieron 60 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas y 10 de hombres, si echamos la vista atrás, los últimos años muestran cifras donde la diferencia entre de género es más que significativa:

*Tabla de realización propia con los datos extraídos del “Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o expareja en el año 2015” del Consejo General de Poder Judicial sección del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

No sólo el número de muertes y la diferencia cuantitativa entre ambos géneros definen lo que es la violencia machista. Para hacer una revisión acertada de las estadísticas también hay que atender al discurso que existe detrás de estas muertes y el contexto en el que se realizan, a saber, un sistema de opresión heteropatriarcal que reduce la mujer a la posesión del hombre, el cual emplea violencia contra ella hasta las últimas consecuencias: el asesinato.

La frialdad y el cinismo con que se proyectó en nuestras televisiones un análisis de dudosa profesionalidad sobre la violencia en general y específicamente la violencia de género trató no sólo se trató de desactivar la protesta feminista sino que se añadió como guinda del pastel “somos una sociedad que se moviliza con cada muerte y eso da sensación de mayor peligro”. Por tanto, las protestas tienen un efecto negativo, el miedo que tenemos las mujeres no es porque nos maten y nos violen los hombres, sino que hay muchas protestas.

Como si se tratara del NODO dejaron espacio para alabar la acción de las fuerzas de seguridad y del ejército pues son las instituciones “mejor valoradas” y como final de este fiasco se concluía el reportaje con que “pese a todo no somos tan malos como a veces nos pintamos”.

Es necesario que las feministas hagamos una crítica de este tipo de situaciones desgraciadamente comunes, donde los medios de comunicación tratan de restar importancia a la violencia de género. Los asesinatos y la violencia que se comete contra las nosotras no se reducirá hasta que seamos una sociedad plenamente consciente de los valores que promueven estos crímenes. Desde luego, Telecinco no nos ha ayudado en esta labor pero para esto tenemos otros medios a nuestra disposición como este. Para demostrar que ya no permitimos estos análisis sesgados con un mensaje misógino, obviando nuestro sufrimiento. Que ahora hablamos, “somos gritones” como decía el psicólogo forense citado anteriormente. Somos la cuarta ola y así es como nos ponemos.

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