“Pabellón de género” de Alicia Framis, en Madrid hasta finales de enero

“Pabellón de género” de Alicia Framis, en Madrid hasta finales de enero

La exposición presenta dos décadas de trabajo de la artista, que reflexiona sobre la discriminación femenina, la violencia de género, el techo de cristal y las relaciones humanas
por Lidia López González

 

Alicia Framis inauguró en la Sala Alcalá 31 la exposición “Pabellón de género”, comisariada por Margarita Aizpuru y organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid. Esta exposición se basa en una reflexión sobre la situación de las mujeres en la sociedad actual, y podrá verse desde el 29 de noviembre de 2018 hasta el 27 de enero de 2019.

Alicia Framis es una de las artistas de nuestro país con un posicionamiento más potente a nivel internacional. Sus trabajos artísticos son multidisciplinares, especialmente en el territorio de la performance, las instalaciones, el mundo del objeto, el vídeo y la fotografía, donde trabaja con premisas conceptuales y ópticas y discursos sociales y feministas comprometidos e implicados. Su obra se caracteriza por el afán de encontrar soluciones a problemas que surgen en nuestra sociedad contemporánea. Tal y como ella misma afirma, “ser artista es poner en el mundo cosas, objetos, circunstancias nuevas y experiencias. Entiendo el arte como experiencia y no tanto en relación al comercio o a la materia. Un arte que llegue a ser parte de tu experiencia vital, que sobrepase el arte mismo”.

“Pabellón de género” es una selección de obras que, desde su simbología y tono poético creativo, trazan un recorrido interno en torno al género, sus construcciones sobre identidades, deconstrucciones, comportamientos y conductas en mujeres y hombres y su diferente correlación de fuerzas y situaciones. Este proyecto pretende denunciar situaciones de supeditación y discriminación en las que aún se encuentran las mujeres en nuestras sociedades.

“La idea es hacer una exposición con los trabajos en los que hablo directamente de género. No es una constante total en mi obra, sino un tema que va apareciendo y trenzando varias ideas. Pensé que en España tenía todo el sentido en un momento como éste, con un gran problema en la educación”, explica Alicia Framis. “El concepto de pabellón siempre me ha gustado porque a priori es un espacio donde está todo concentrado. Es un lugar con una intensidad predeterminada, y para mí esa identidad es una herramienta de trabajo”, concluye la artista.

“Podríamos estructurar Pabellón de género en dos grandes ejes que vertebran internamente la exposición, aquel bloque de obras que tienen más que ver con las arquitecturas y las habitaciones, es decir, en las cuales el espacio es fundamental y elemento protagónico, y aquellas otras claramente performativas, aunque deslizadas hacia otros territorios artísticos, como la moda, el diseño, el videoarte y la instalación”, afirma Margarita Aizpuru, comisaria de la muestra. Y añade: “Y ello sin que entre uno y otro bloque exista una separación contundente, pues el espíritu performativo invade a la mayoría de las obras, pero sí en cuanto al carácter más acentuado en un sentido o en otro, además de servir funcionalmente para estructurar el espacio expositivo”.

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El primer eje incluye obras como “Hijas sin hijas”, donde ofrece un espacio de encuentro en el que se exponen declaraciones de mujeres que no quieren tener hijos ni hijas; o “Habitación de una arquitectura prohibida”, en la que una inmobiliaria ficticia vende construcciones de viviendas para familias no binarias, desde ópticas de la identidad de género desde las plurales formas de convivencia y habitabilidad.

“Habitación del grito” es un espacio dirigido a todas aquellas personas que necesiten gritar y desahogarse. La obra cuenta con un micrófono que invita a descargar las emociones mediante los gritos, que posteriormente se transformarán en tazas gracias a una impresora 3D. Alicia Framis nos cuenta que, de esta manera, “la voz única que tenemos cada uno se convertirá en una taza única”.
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El segundo bloque expositivo, de cariz más performativo, se orienta hacia otros territorios con obras como “MAMAMEN”, una serie de trajes de hombre con portabebés que les permiten trabajar y hacer las labores diarias; o la colección de moda “Anti_dog”, antiviolencia de género y antirracismo.

La artista también ha desarrollado otras acciones sobre la moda sin ropa, como “8 de junio libran las modelos” en la que, a través de un desfile de modelos masculinos desnudos, trata de evidenciar a explotación de la mujer en el mundo de la moda y la presión estética sobre el cuerpo femenino.

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El cuerpo también está presente en otras obras como “Not for sale”, en la que se aborda la lacra social de la explotación infantil, o “Forbidden people”, que reflexiona sobre las muestras públicas de afecto y el control sobre el cuerpo de personas desconocidas.

Además, la muestra incluye la nueva performance “The walking ceiling”, un alegato contra el techo de cristal social, laboral y político que aún soportan las mujeres.
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Como complemento a la muestra se ha editado un catálogo de las obras con textos de la comisaria Margarita Aizpuru, de Mirjam Westen, conservadora del Museo del Arnhem, y una entrevista a cargo de la periodista y crítica de arte Bea Espejo. Además, se llevará a cabo un completo programa cultural de actividades como visitas, talleres y encuentros con especialistas.

Foto: Archivo AmecoPress.

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