Resumiendo

Resumiendo

El feminismo ha argumentado ampliamente contra la prostitución (nunca contra las prostitutas). Yo misma he publicado en Tribuna Feminista más de media docena de artículos. Pero los partidarios de su reglamentación siguen con los cánticos celestiales de siempre. A saber:

 

A) que oigamos a las prostitutas. Y pregunto:
1. ¿a cuáles? ¿a las sicarias de los «sindicatos» pagados por las mafias? ¿o a las que han conseguido salir de esas redes y dan testimonio de lo vivido y sufrido?
2. ¿ellos ya han preguntado a las 50.000 mujeres esparcidas por puticlubs, rotondas, parques, calles y pisos para saber si son voluntarias y hasta qué punto están conformes con su situación? Si no lo han hecho ¿a qué esperan?

 

B) Que condenan la trata, pero que las libremente quieran… Dan por supuesto que:

1.) la sociedad no debe tener principios éticos ni darse a sí misma pautas sobre lo que es aceptable y lo que no. Si un ladrón reclama libremente: “Para pagar mi culpa pido que me den cien latigazos en la Puerta del Sol” pues se los damos. Es su decisión. Y si un trabajador declara que no quiere convenio colectivo, que desea trabajar cincuenta horas y por la mitad del sueldo, pues lo respetamos, claro, aunque sepamos que ello conlleva el deterioro inmediato de las condiciones de trabajo de l@s demás. Si una mujer, en vez de rodar durante años por los puticlubs, elige vender su riñón, pues bien, lo aceptamos… Basta, pues, con que alguien “libremente” elija cualquier práctica o situación para que la aprobemos.

2) creen, además, que la libertad personal, brota así, sin más, sin ningún condicionante externo. En consecuencia, es por pura casualidad (o cuestión de naturaleza femenina) por lo que las mujeres libres cargamos con el 80 o 90% del trabajo de la casa o nos prostituimos. A algunas, incluso, la “libertad personal” les lleva a aguantar durante años a un marido maltratador…

3) los puteros, antes de follar a una mujer, investigan a fondo si está ahí voluntariamente o si ha sido traficada. Y cuando digo a fondo, digo a fondo pues, como sabemos, las mafias chantajean, asustan, destruyen las defensas psicológicas de las mujeres prostituidas. De modo que ninguna va a responderle de buenas a primeras al tipo que paga 20€ por “tirársela”: “Sí, estoy aquí porque me engañaron, me estafaron, amenazaron de muerte a mi familia, me quitaron el pasaporte, me han hecho adicta a las drogas, me han convencido de que no sirvo para nada más, etc. etc.”.

4) Olvidan que incluso en el caso de que una mujer desee libremente “hacer con su cuerpo lo que quiera” (como dicen los pro-prostitución), la cuestión es: ¿tienen los hombres derecho a comprarlas? Volviendo a los ejemplos anteriores: si alguien desea vender su córnea, el quid no está en preguntarse si el vendedor tiene derecho, está en preguntarse si el comprador lo tiene. En el caso del trabajador que voluntariamente quiere ser sobreexplotado ¿pensamos que quien lo explota no es responsable? En el caso de la mujer maltratada, si ella no denuncia, ¿nosotr@s tampoco lo hacemos?

5) ¿los del “voluntariado” son conscientes de que, si solo ejercieran la prostitución las mujeres que lo desean, quedarían cuatro? ¿Podrían los puteros de clase media-baja permitirse los precios prohibitivos a los que se cotizarían? los tontainas que de buena fe (buena fe relativa) piden que solo ejerzan voluntarias, no deben haber caído en este pequeño detalle.

 

C) Que no son partidarios pero mientras que exista, mejor reglamentar para así proteger a las mujeres.
1.) Las leyes mandan un mensaje fuerte a la sociedad: “Esto es lo que como grupo humano aceptamos o rechazamos”. Sería la primera vez que algo se combate legalizándolo. Solo quien está a favor del matrimonio igualitario o del aborto pide la legalización.
2) Cuando las reivindicaciones de quienes reclaman la legalización sean coherentes con el bien de las prostitutas, creeré que buscan mejorar la situación de esas mujeres. Así, por ejemplo, ¿piden control de los clientes? ¿les exigen certificado médico (a ellos)? ¿reclaman vacaciones pagadas? ¿bajas por enfermedad o por maternidad? ¿plus de peligrosidad y de nocturnidad?
3.) Claro que el truco será considerarlas autónomas…parece mentira que los “progres” que saben que el mundo está lleno a rebosar de falsos autónomos se crean que las prostitutas se van a declarar autónomas por propia voluntad.
4.) pregunta clave: si la legalización se pide para mejorar la situación de las prostitutas ¿por qué no las (o se) declaran ya bajo otro epígrafe?

 

El liberalismo hace estragos…
Y el liberalismo asentado en la ideología patriarcal forma un cóctel absolutamente asqueroso, inhumano, deleznable.
Y no, ninguna feminista puede creer que mientras nuestro cuerpo sea mercancía al servicio de los hombres, podremos alcanzar la igualdad.

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