El pasado 4 de octubre Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, vivió el día “más intenso y emotivo” de su trayectoria política. Así lo reconoció emocionada ante los medios de comunicación tras la aprobación por unanimidad de la Ley para una Sociedad Libre de Violencia de Género, con la que Castilla-La Mancha se sitúa a la vanguardia en la lucha contra la violencia machista y los derechos de las mujeres, al igual que hiciera en 2001, cuando aprobó la primera normativa contra la violencia de género.

Durante los últimos tres años, Araceli se ha dedicado en cuerpo y alma a la elaboración de esta ley que, entre otras cosas, incide en todas las formas de violencia contra las mujeres, como es también la prostitución o la violación en cita, hay un reconocimiento de los menores como víctimas sin precedentes e impone una asignatura obligatoria troncal en Primaria y Secundaria para prevenir la violencia de género y fomentar la igualdad.

 

¿Qué puede decirnos de esta nueva y pionera ley en la lucha contra la violencia machista?

Es una ley que pretende combatir la violencia de género tanto desde el plano de la intervención para la recuperación de las víctimas sobre todo desde la sensibilización y la prevención. Una ley de este tipo, que pretende remover conciencias contra el machismo en general debe contar con el mayor consenso posible. Ha sido aprobada por unanimidad y lo hemos logrado hablando con todas las organizaciones de nuestra región.

¿Por qué era necesario actualizar la ley de 2001?

Esa ley fue pionera en el Estado español y en Europa, que es lo mismo que decir el mundo, y generó polémica entre el patriarcado, una polémica que fue positiva porque se abrió un debate social necesario sobre los malos tratos que sufrían muchas mujeres en silencio. Después de 17 años se necesitaba acompasar la ley con la normativa nacional e internacional. Nos hemos puesto de acuerdo con la sociedad civil, principalmente asociaciones feministas, para adelantarnos a las demandas de la sociedad. Estas medidas quedan blindadas a través de una ley que da mayor cobertura a las víctimas de la violencia de género, incluidos los menores, e incide en la prevención.

¿Qué novedades incorpora la ley?

Es una ley extensa pero destacaría el reconocimiento de los menores como víctimas de la violencia de género. Así, los hijos e hijas de mujeres asesinadas serán considerados en situación de orfandad absoluta aunque el padre siga vivo. No solo aumentan las horas de intervención psicológica para los menores sino que hay un artículo que reconoce una ayuda económica para ellos, que estamos desarrollando mediante el decreto correspondiente. En este momento está en 4.000 euros anuales hasta los 18 años y tenemos prevista que haya una prórroga hasta los 21 años y que será de 2.000 euros anuales.

¿Qué medidas contempla en el ámbito de la educación?

La educación es la mejor vacuna para prevenir las desigualdades. Se consideró muy necesario incorporar una asignatura troncal, con una formación previa del profesorado y con el concurso de toda la comunidad educativa, para prevenir la violencia de género, promover la igualdad entre mujeres y hombres, aceptar la diversidad e incorporar criterios para una educación afectivo sexual responsable, saludable e igualitaria.

No solamente se debe actuar sobre la escuela, pero sobre todo desde la escuela

No sólo estamos previniendo la violencia de género en el ámbito de la pareja y la expareja. Hay otras manifestaciones de la violencia de género, también muy graves entre personas jóvenes, como las agresiones sexuales, la violación en cita o la prostitución. Estamos muy preocupados por la existencia de un consumo de prostitución entre los más jóvenes, que se convierten en prostituyentes o puteros a edades cada vez más tempranas, incluso menores de edad.

No solamente se debe actuar sobre la escuela, pero sobre todo desde la escuela. Se necesita la connivencia  de las familias, las instituciones, los medios de comunicación, la publicidad… en general la sociedad civil, necesitamos mucha concienciación y el primer paso para la concienciación es la identificación del problema. Hablar, poner cifras encima de la mesa y combatir algunas manifestaciones y actitudes reaccionarias que pretenden cuestionar el género como categoría de análisis o las dificultades a las que nos enfrentamos cada día las mujeres y que tienen su expresión máxima en la violencia machista. Sin embargo, ésta es solamente la punta del iceberg. Podemos descender y ver cómo el patriarcado impone brechas salariales, acceso desequilibrado a los espacios de poder o la ridiculización e infantilización de las expresiones que hacen las mujeres.

¿Cómo será esa asignatura?

Está previsto que sea obligatoria en primaria y secundaria. Hay ya 31 centros en Castilla-La Mancha que la están desarrollando de manera experimental y, desde la aprobación de la ley el pasado 4 de octubre, contamos con un plazo de 2 años para la implementación en todos los centros educativos públicos, concertados y privados de la región.

Uno de los aspectos que ha destacado es el de la violación en cita, una cuestión en la que también han trabajado a través de la campaña “Sin un Sí, ¡es NO!”. ¿Es este caso, la política va por delante del Código Penal?

Tal y como lo planteas es complejo. Creo que el Código Penal está desactualizado en algunos casos pero no porque vaya por detrás de la política. La política a través de su capacidad legisladora tiene la posibilidad de modificar el Código Penal. En el ámbito de nuestras competencias, que es a lo que me puedo referir con mayor conocimiento, con esta ley por una Sociedad Libre de la Violencia de Género, hemos intentado adelantarnos a las demandas sociales o, por lo menos, acompasarnos e ir de su mano. Queda mucho trabajo por hacer y no podemos obviar que han sido muchos años de gobierno conservador, donde las políticas de igualdad no solamente no han avanzado sino que en algunos aspectos han retrocedido con un impacto social muy negativo. Ahora hay que reandar ese camino y plantearnos nuevas metas y una de ellas, sin lugar a dudas, podría ser la revisión del Código Penal.

Con el anterior gobierno conservador las políticas de igualdad no solamente no avanzaron sino que en algunos aspectos retrocedieron con un impacto social muy negativo

¿Es necesaria la revisión del Código Penal?
Al menos, planteable. Cuando planteamos una posible reforma del Código Penal nos estamos también planteando todo el sistema judicial como uno de los poderes del Estado, que ha sido muy impermeable a las cuestiones relacionadas con el género a diferencia del poder legislativo y ejecutivo, donde sí se ha avanzado más. Aun habiendo personas muy comprometidas con la igualdad y con el enfoque feminista, hay que superar muchos obstáculos de los que creo que todas y todos somos conscientes y especialmente las personas que trabajan en ese espacio. Si el poder judicial no da amparo a las mujeres que sufren desigualdades, no solamente la violencia de género, en una sociedad democrática, vamos a avanzar más lentamente de lo que las mujeres nos merecemos.

El Poder Judicial ha sido muy impermeable a las cuestiones relacionadas con el género a diferencia del poder legislativo y ejecutivo, donde sí se ha avanzado más

¿Habría que reeducar a los jueces?

Creo que es muy necesaria la formación entre las jueces y juezas. Pero también la concienciación, aprenderse un artículado o hacer cursos puede resultar más o menos fácil. Lo importante es que todas esa formación provoque un cambio de conciencia profundo que lleve a un compromiso radical, que no quiere decir extremista con la igualdad entre mujeres y hombres.

¿Están los centros de la Mujer en Castilla-La Mancha plenamente operativos y cuentan con recursos para realizar su función?

En la pasada legislatura se implementaron muchos recortes sociales que se cebaron especialmente en temas de igualdad. Por supuesto, la transversalidad no existía y el presupuesto propio del Instituto de la Mujer se vio muy minorado. A lo largo de esta legislatura el presupuesto del Instituto se ha incrementado más de un 20% y la presencia de la directora del Instituto de la Mujer en el Consejo de Gobierno nos ha permitido diseñar una estrategia de incorporación del principio de transversalidad en todas las consejerías. Cuando finalice la legislatura habrán sido más de 3 millones y medio adicionales a lo que nos encontramos en 2015.

Emiliano García-Page es un hombre feminista, comprometido con la expansión de un nuevo modelo de masculinidad

¿Está contemplada la financiación para la puesta en marcha de esta ley?

Algunos han puesto en duda, innecesariamente, la viabilidad económica de esta ley. Y digo innecesariamente porque en el expediente hay una memoria económica en la que queda reflejado el presupuesto para esta ley y para las medidas relacionadas en la igualdad en su conjunto. La comunidad autónoma moviliza cerca de 70 millones de euros desde las distintas consejerías para promocionar la igualdad. De esos 70, aproximadamente 40 son medidas de acción positiva orientadas a las mujeres y aproximadamente 23 millones de euros para la lucha contra la violencia de género.

El día de la aprobación de la ley hizo un alegato emocionado  sobre la misma. ¿La política necesita emoción?

La política en sí misma es emoción. Las personas que nos dedicamos a la política lo hacemos porque nos emocionamos.

¿Qué es lo que te emociona?

En mi caso concreto poder trasladar el feminismo a las instituciones, me parece necesario que las y los políticos no solo trabajemos por la igualdad entre mujeres y hombres  sino que incorporemos la perspectiva feminista. Solamente así lograremos que nuestras decisiones sean transformadoras y estaremos contribuyendo a luchar contra un movimiento reaccionario muy preocupante en contra el feminismo y de la igualdad que quiere instaurar un concepto falso de ideología de género.

¿Comparte Emiliano García-Page esa emoción con usted?

Es un hombre feminista, comprometido con la expansión de un nuevo modelo de masculinidad que permita compartir no solamente más espacios físicos sino también simbólicos, materiales y algo muy importante en política, la capacidad de decidir.

¿Cómo es su relación con el resto de miembros del Gobierno? ¿Ha encontrado obstáculos?

Es fluida pero mi obligación como feminista en un órgano de gobierno es ser también molesta. El discurso feminista puede resultar más o menos fácil enarbolarlo pero se tiene que hacer operativo en números, presupuestos, medidas, cambios de dinámicas de trabajo y finalmente en la mentalidad. Formo parte de un gobierno feminista pero hay que hacer pedagogía. Como órgano trasversal este órgano se mete en todos los charcos y tenemos que saber cómo se trabaja en todas las consejerías para introducir criterios de género. Te pongo un ejemplo, la consejería de Agricultura introdujo criterios de género y de discriminación positiva en una convocatoria que se dirigía a jóvenes agricultores. Se pasó de un porcentaje inapreciable a un 25%. No es paritario pero sí un ejemplo de cómo, si se toman medidas, la participación de mujeres en espacios masculinizados se eleva de manera exponencial.

Si se toman medidas, la participación de mujeres en espacios masculinizados se eleva de manera exponencial

¿Qué espera para las jóvenes de CLM?

Hay una palabra que quizá por el uso continuado que se hace de la misma quizá pierda el significado, pero para mí es muy importante. Es el empoderamiento, ser consciente de nuestras capacidades y nuestros talentos. Y además, saber que el empoderamiento no  es un poder per se, es un poder que te transfieren otras mujeres para que, en la medida de tus posibilidades, seas transformadora de tu vida y de la de las demás. Este poder no se puede concebir fuera de una red entre mujeres. Me gustaría para todas las mujeres, sobre todo las más jóvenes que estuviéramos más empoderadas, más conectadas, más cohesionadas y orientadas a un mismo objetivo que es conseguir desde la discrepancia y la diversidad una sociedad más igualitaria.

¿Y qué le pide a los chicos jóvenes?

Es muy importante que los hombres asuman las responsabilidad que tienen su compromiso con la transformación social y el feminismo. Eso supone dejar atrás los privilegios que les otorga el patriarcado, esa masculinidad hegemónica en favor de otros modelos de masculinidad más inclusivos e igualitarios. Es un paso indispensable para poder compartir todos los espacios. Como se proclamó en el seno de las Naciones Unidas, para compartir la mitad de la tierra, la mitad del cielo y la mitad del poder.

Tenemos ahora un Instituto de la Mujer consolidado, reconocido y con capacidad para decidir en el órgano más estratégico de una institución que es el Consejo de Gobierno

¿Cuál es su próximo reto?

En esta legislatura emprendimos un proceso de recuperación de los derechos perdidos durante la legislatura de María Dolores de Cospedal y tenemos ahora un Instituto de la Mujer consolidado, reconocido y con capacidad para decidir en el órgano más estratégico de una institución que es el Consejo de Gobierno.

Desde este punto de vista son muchos los retos que nos quedan por delante, no dar pasos atrás, desarrollar las medidas que todavía quedan de la ley, aunque ya se han iniciado el 95% de todas las acciones contempladas y, por supuesto, poner en marcha un Plan Estratégico de Igualdad entre hombres y mujeres de Castilla-La Mancha, ambicioso pero realista. Ya como reto más global, pero igualmente importante, alcanzar unos niveles de concienciación social importantes, con la implicación activa de los varones.