La ‘Tasa Rosa’ sigue vigente en la península y Baleares

La ‘Tasa Rosa’ sigue vigente en la península y Baleares

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró a principios de julio que su máxima prioridad es la reducción de las tasas de los productos de higiene femenina y que se llevaría a cabo “lo antes posible”

por Lidia López González

Madrid, 17 sept. 18. AmecoPress.- La ‘tasa rosa’ es el precio añadido que se aplica a productos dirigidos al público femenino, a pesar de sean prácticamente idénticos a los que están destinados al público masculino. El Gobierno de España lleva barajando la posibilidad de suprimir este incremento del precio desde el año pasado, asegurando que esta medida es una de las prioridades de su agenda, pero aún no se ha llevado a cabo ninguna acción al respecto.

Hay que tener en cuenta que productos exclusivos de mujeres como las compresas o los tampones tienen un IVA del 10%, cuando deberían considerarse como bienes de primera necesidad y contar con el IVA mínimo (4%). Las Islas Canarias ya suprimieron el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) en estos productos en noviembre de 2017, pero no hemos visto ningún cambio en el resto del país.
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De hecho la cadena de tiendas Clarel (perteneciente a Dia) ha puesto en marcha una iniciativa para concienciar sobre estas diferencias eliminando el IVA en todos los productos de higiene femenina los días 28 de cada mes.

Uno de los casos más polémicos es el precio de las maquinillas de afeitar, ya que las mujeres llegan a pagar un 171% más que los hombres. Por ello la plataforma de consumidores Facua-Consumidores en Acción ha interpuesto varias denuncias a Carrefour, Dia y Lidl por vender las maquinillas femeninas mucho más caras que las de los hombres cuando no existe ninguna diferencia entre ambas. Además afirman que la distinción de colores en el empaquetado (rosa para mujeres y azul para hombres) “puede incurrir en una discriminación de género”.

Lo que está claro es que la ‘tasa rosa’ no se basa en las características del producto ni en que la versión femenina sea mejor o más efectiva que la masculina, sino en una cuestión de marketing, ya que la mayoría de las mujeres están dispuestas a pagar por su cuidado personal y las marcas lo aprovechan. Además, como los artículos están separados por género en diferentes estantes, las consumidoras realmente no se percatan de la diferencia de precio.

Esta diferencia de precio no existe únicamente en las maquinillas de afeitar, está presente en prácticamente la totalidad de productos. De hecho, un estudio de la Universidad de California calculó que las estadounidenses pagan cerca de 1.400 dólares (unos 1.200 euros) más al año que los hombres por productos similares.

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