Isabel Coixet: para ser mujer y hacer películas hace falta ser muy cabezota

Isabel Coixet: para ser mujer y hacer películas hace falta ser muy cabezota

Sorprendida de que su último filme, «La Librería», se entendiera tan bien y llegara a un público tan amplio, la cineasta ganadora de ocho Premios Goya, Isabel Coixet, reconoce que para ser mujer y dedicarse al mundo de la dirección «hace falta ser muy cabezota».

Coixet, que ha recibido el Premio de Cinematografía que le ha concedido la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, ha destacado en una rueda de prensa la «cabezonería» que caracteriza a las directoras de cine, que, a su juicio, tienen «problemas» a la hora de encontrar financiación para sus segundas películas, como en su caso, que tardó ocho años.

Lo achaca a la «cantidad de mochilas» que tienen que soportar las mujeres y que hacen que su labor en el mundo del cine «sea tres veces más difícil» que la de un hombre.

«Recuerdo el momento en el que tuve un hijo, que todo el mundo me preguntaba cómo se puede compaginar, y es que no se compagina, y, sobre todo, es una pregunta que nunca se le haría a un hombre», ha criticado.

También lamenta que «todas» las mujeres estén «metidas en el mismo saco» en cuanto a su estilo artístico, aunque no tengan «nada que ver» unas con otras.

En este sentido, ha reconocido que existe una construcción de la mirada femenina porque «una no se deja el género antes de entrar al plató». «Lo que nos une es la cabezonería, para ser mujer y hacer películas hace falta ser muy cabezota», ha destacado.

Además, tras la pregunta de un periodista sobre la influencia del movimiento feminista «Me too» para que a Woody Allen le esté costando encontrar financiación para sus películas, Coixet cree esa dificultad tiene más que ver con las denuncias de abusos sexuales de su hija adoptiva Dylan Farrow.

«Woody Allen ha hecho una obra cojonuda y seguro que tiene más cosas que decir, pero ahí también tenemos que escoger a quién creemos y yo, cuando he oído a Dylan Farrow hablar, la creo», ha subrayado.

Durante su discurso como premiada, Coixet ha asegurado que el reconocimiento de la UIMP a su «dilatada y destacada» trayectoria en el mundo cinematográfico le «empuja a seguir insistiendo» en su trabajo porque insiste en que le quedan «reservas de cabezonería».

La laudatio ha corrido a cargo de la presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas y Medios Audiovisuales, Cristina Andreu, a la que Coixet ha dedicado el premio, entregado por el rector de la UIMP, Emilio Lora-Tamayo, quien ha asegurado que el galardón es «merecido» y supone «un espaldarazo» al trabajo de la cineasta.

Isabel Coixet (Barcelona, 1960), ganadora de ocho premios Goya con películas como «Mi vida sin mí» (2003), «La vida secreta de las palabras» (2005) o «La Librería» (2018), tiene claras sus limitaciones y sus gustos, por eso declinó dirigir dos capítulos de la serie Narcos tras su éxito con «La Librería».

Sin embargo, ha explicado que trabaja en una serie de la que no ha dado detalles y también ha hablado sobre «Elisa y Marcela«, un largometraje basado en hechos reales que ha terminado recientemente y que cuenta la historia de dos maestras gallegas que se casaron por la iglesia en 1901.

Ello supuso el primer matrimonio entre personas del mismo sexo en España y el único oficiado por la iglesia, pero, para ello, necesitaron que Elisa se hiciera pasar por un hombre.

CATEGORÍAS
Comparte