Mujeres médicas: Tímidos pasos para romper el techo de cristal

Mujeres médicas: Tímidos pasos para romper el techo de cristal

“Sigue existiendo una importante brecha en el desarrollo profesional, actividad investigadora o docente y por supuesto en el desempeño de puestos de responsabilidad en la dirección y gestión”, afirma María Luisa Real, consejera de Sanidad en Cantabria y médica de profesión.

Puestos como los de gestión de hospitales estrictamente públicos. De 236 gerencias, solo hay 61 mujeres (el 25,8%).

Una de ellas es Cristina Capdevilla, gerente del Hospital público de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). “Quien tiene el conocimiento es quien tiene que llegar al puesto” en una sanidad cada vez más “feminizada” y menciona que cerca del 70% del comité de dirección de su centro está integrado por mujeres.

Doctora Cristina Capdevilla, gerente del Hospital de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Foto cedida

Según datos ofrecidos a EFE por cada una de las consejerías de Sanidad, ninguna comunidad alcanza la paridad en las gerencias, siendo la Comunidad Valenciana la que más se acerca con un 47,3%, seguida por País Vasco (44,4%) y Baleares (42,8%).

Entre el 20 y 30% de representación femenina se sitúan las comunidades de Cataluña (37,5%), Murcia (33,3%), Navarra (33,3%); Extremadura (30,7%); Andalucía (22,9%), Canarias (22,2%), Galicia (21,43%) y Castilla-La Mancha (20%).
En la cola, figuran Madrid (14,7%); Castilla-León (14,29%) y Asturias con un 4%.

En Cantabria, La Rioja y Aragón ninguna mujer ocupa el cargo de gerente de hospital, aunque sí están presentes en otros cargos relevantes de la administración sanitaria regional.

La mayoría de estas gerencias se encargan de la gestión de un único hospital. Sin embargo, en comunidades como Baleares, Castilla-La Macha o Aragón las gerencias son regionales, por lo que controlan todos los centros hospitalarios ubicados bajo su jurisdicción.

Por eso, por ejemplo en Aragón , aunque no cuenta con ninguna gerente, la dirección de tres de sus siete hospitales está a cargo de una mujer.

“Creo que cuando las mujeres estamos en el poder debemos rodearnos de mujeres. Nuestro nivel de implicación es siempre elevado, habitualmente a un coste personal también mucho más elevado que el de los hombres, pero en cualquier caso nuestra implicación siempre también va proporcional al nivel de responsabilidad, aunque las generalizaciones tampoco me gustan”, considera Patricia Gómez, consellera de Sanidad de Baleares, y la primera enfermera de profesión que ha llegado a este cargo.

Patricia Gómez, consellera de Sanidad del Gobierno de Baleares. Foto cedida

Sociedades médicas: Pocas mujeres médicos en las más relevantes

Tampoco en las sociedades científicas abundan las mujeres médicos en su presidencia, aunque una gran mayoría las incluyen en sus órganos directivos.

EFE ha consultado las juntas directivas de 75 sociedades médicas (se excluyen las de farmacia, enfermería, odontología, fisioterapia y psicología) y de ellas, solo 22 están presididas por mujeres, un 29,3 por ciento.

Las sociedades de pediatría y las de dietética-nutrición-endocrinología son las que cuentan con más mujeres en la cumbre directiva, mientras que otras como cardiología, traumatología o medicina del deporte están copadas por hombres con alguna curiosa excepción, como la Sociedad Española de Medicina y Auxilio de Montaña.

Si las sociedades médicas dedicadas específicamente al hombre, como las de urología y andrología, están encabezadas por varones, también ellos están al frente de las sociedades de especialidades propias de las pacientes como la de ginecología o la del estudio de la menopausia.

Pero la mujer empieza a escalar y ya está en lo alto de algunas de las entidades científicas con más peso como, por ejemplo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM); la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN); la Sociedad Española de Nefrología o la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, aunque todavía los hombres siguen estando en otras relevantes como las de cardiología, cirugía, traumatología o digestivo.

Para la presidenta de los oncólogos españoles, Ruth Vera, poco a poco la mujer se va haciendo un hueco ya que “hasta hace poco el porcentaje no pasaba del 10%” y cree que cuánto más potente es la sociedad médica, menos mujeres están en su cúspide.

“La situación está cambiando pero queda bastante. Cada vez somos más mujeres y nos tendremos que ir incorporando a los puestos de responsabilidad”, apunta la también jefe de Servicio de Oncología del Complejo Hospitalario de Navarra, en Pamplona.

La presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Ruth Vera, en la sede madrileña de la sociedad médica. EFE/ Paco Campos

Los colegios médicos, una asignatura pendiente

Las mujeres están lejos de romper el techo de cristal en las presidencias de los colegios médicos españoles. Datos proporcionados a EFE por la OMC muestran que solo 5 mujeres presiden los colegios profesionales de Zaragoza, Valencia, Murcia, Toledo y La Rioja, frente a 47 hombres del resto de órganos provinciales.

Si los cargos colegiados se extienden a las vicepresidencias, tesorerías, secretarías, vicesecretarías y vocalías, 75 mujeres ocupan algunos de estos puestos (el 23,51%) frente a 244 hombres (76,49%).

Según fuentes de la OMC, se ha creado un grupo de trabajo que recaba datos sobre distribución de género por provincias, por especialidad y puestos de responsabilidad con el fin de plantear acciones concretas en función de la radiografía obtenida.

Un dato a destacar es el de enfermería. Aunque la mujer representa el 84,3% de los enfermeros colegiados, solo el 42% está al frente de los colegios profesionales provinciales.

Según la consellera balear, “todavía no hay demasiadas mujeres en cargos de alta dirección, pero sí decir que cada día las enfermeras están más preparadas, con más formación específica tanto en gestión para poder acceder al máster, al doctorado, que es importante la visión integral que tienen las enfermeras y transversal de las organizaciones, esa mirada enfermera que abarca muchísimo más que el de otras profesiones nos ayuda mucho en la toma de decisiones en la gestión sanitaria”.

Discriminación laboral, acoso y brecha salarial

María Luisa Real, consejera de Sanidad del Gobierno de Cantabria. EFE/Ángel Díaz

Un estudio de la Organización Médica Colegial sobre la situación laboral de los médicos en España, cuya cuarta oleada fue difundida en febrero de 2017, refleja que el 46,6% de las mujeres médicos aseguran haber sentido en el año 2016 algún tipo de discriminación, acoso o maltrato frente al 41,3% de los profesionales varones, algo que atribuyen a la precariedad laboral.

Para la consejera de Cantabria, “la maternidad, una mayor dedicación a las tareas domésticas y a los cuidados familiares determinan que las posibilidades de realizar una carrera profesional más prolongada, más exitosa, se vea mermada por estos condicionantes. Y todo ello origina una clara situación de desigualdad a la hora de desarrollar una carrera profesional en comparación con los varones”.

Respecto al acoso, María Luisa Real cree que con frecuencia “está banalizado y minimizado y con un claro problema de visibilidad, cuando no de clara ocultación. Por eso solo llegamos a conocer la punta del iceberg de este problema”.

Las cuatro mujeres entrevistadas coinciden en que no hay diferenciación de salario en cuanto a género en la sanidad pública, aunque sí se puede producir una brecha cuando las mujeres condicionan su carreras por la maternidad u otros cuidados familiares que no realizan los hombres.

La mujer en los cargos políticos de la Sanidad

La primera mujer española que llegó a ministra y fue precisamente de Sanidad fue la anarquista y escritora Federica Montseny, un mandato de apenas seis meses durante la II República, con el Gobierno de Largo Caballero y en plena Guerra Civil española.

Ella hizo añicos un techo de cristal que casi se recompuso de nuevo porque no fue hasta 56 años más tarde cuando otra mujer, Ángeles Amador, llegó a la cartera de Sanidad nombrada por el entonces presidente del Gobierno, el socialista Felipe González.

A partir de entonces más mujeres que hombres han ocupado esta cartera: Celia Villalobos, Ana Pastor, Ana Mato y Dolors Montserrat, además de Fátima Báñez de forma transitoria, con gobiernos del Partido Popular, y Amador, Elena Salgado, Trinidad Jiménez y Leyre Pajín con los del PSOE, frente a cinco hombres. Tan solo una de las ministras es médico, Ana Pastor, actual presidenta del Congreso.

En las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas y de Ceuta y Melilla se sientan 7 mujeres, un 36,8%, frente a 12 hombres. De ellas, cuatro consejeras pertenecen al Partido Socialista, dos al Partido Popular y una al Grupo Populares en libertad de Melilla. Además, tres de ellas cursaron Medicina y una enfermería.

Cuatro mujeres de la Medicina y de la Enfermería en cargos de gestión, de la práctica clínica y de la política que consideran que tienen la responsabilidad de seguir avanzando en la igualdad potenciando los equipos de mujeres, según la consejera balear, y con medidas como cuotas, ampliación de permisos, guarderías en hospitales o procesos anónimos de selección, según la consejera cántabra.

“Si en algún sitio no hay igualdad de posibilidades, tenemos que luchar por ella”, concluye la gerente Cristina Capdevila.

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