Carolina Marín asegura que sería un sueño conseguir el Princesa de Asturias

Carolina Marín asegura que sería un sueño conseguir el Princesa de Asturias

La jugadora española de bádminton Carolina Marín señaló que «ojalá» pueda conseguir el Premio Princesa de Asturias, tras convertirse en la deportista con más Mundiales de este deporte en la historia, al ganar su tercero el pasado 5 de agosto.

«Ojalá tenga ese suficiente apoyo, sería otro sueño conseguir ese Princesa de Asturias», dijo Marín al llegar al Aeropuerto de Madrid tras su participación en el Mundial.

Marín venció el pasado 5 de agosto a la india Pusarla Venkata Sindhy (21-19, 21-10) en la final del Mundial de Bádminton, jugadora que también fue su rival en la final de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

La deportista española también señaló que la clave para obtener este tercer Mundial fue recuperar la «parte mental» que había estado «ausente» en el último año y medio.
«Aún no me lo creo (haber ganado su tercer Mundial de Bádminton), voy a recuperar dos o tres días para recuperarme y volver a poner los pies en la tierra y asimilar todo lo que he hecho», dijo Marín al llegar al Aeropuerto de Madrid.
«El haber ganado en China, en ese imperio asiático, para mí ha sido muy importante», añadió.

Marín también invitó a que se continúe apoyando al deporte tanto femenino como masculino, para que España pueda conseguir más títulos. «Sí que es verdad que las chicas somos las que últimamente estamos ganando más cosas, pero al final siempre tenemos el apoyo de los chicos y siempre tenemos que ir unidos de la mano», resaltó.

La jugadora de Bádminton también dijo que antes de fijarse su próximo objetivo va a tomarse unos días de descanso para «asimilar» el campeonato recién obtenido.

Disciplina y método

Son las bases del éxito de la nueva Carolina Marín, quien regresó hace meses a su habitación de la Residencia Blume para estar más concentrada en su trabajo.

Ella y todo su entorno se dieron cuenta que vivir en clave de campeona, de alcanzar la excelencia, sólo se llega desde los orígenes, viviendo 24 horas dedicada al bádminton y sin tiempo para respirar en la vida civil.

Nutrición, alimentación, entrenamiento psicológico. Se levanta a las 5,30 de la mañana. Se acuesta a las 23 horas. Sus entrenamientos son intensos, incluso más fuertes que cuando ganó el oro en los Juegos Olímpicos.

Carolina incrementó el umbral de su entrenamiento para el Mundial, siguió utilizando en la pista central del CAR los ventiladores, que imitaban las ráfagas de viento que se encontró en este Mundial a través del aire acondicionado; mantuvo la ayuda de un optometrista que le ayuda a evaluar su habilidad visual cuando vuela el volante; y superó su miedo a perder con ayuda psicológica.

La fortaleza mental. Ahí, también es determinante su entrenador. Carolina lo ha ganado todo, pero sigue poniéndole retos, desafíos que le ayudan a crecer y contar con el ‘espíritu Rafa Nadal’. Ganó su Mundial con dos logos en su camiseta. Uno, el de LaLiga, donde es Embajadora, y el otro de Meliá. Las dos marcas que confían en ella.

Carolina Marín es pionera en un deporte, que hasta su aparición fulgurante, era clandestino. Fernando Rivas se encargó de ponerlo en el mapa, exprimiendo el talento de una niña de Huelva, que se ha ganado la admiración del mundo entero por su tesón y determinación.

España no sabía lo que era el bádminton y hoy, en 2018, exporta incluso ya raquetas ‘made in Spain’ al mundo entero. Francia, por cierto, es el gran cliente.
Luis Villarejo

CATEGORÍAS
Comparte