La OIT anticipa la crisis en el cuidado de personas a menos que se dupliquen las inversiones

La OIT anticipa la crisis en el cuidado de personas a menos que se dupliquen las inversiones

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) dijo hoy que es inminente una crisis en el cuidado de personas, en particular de niños pequeños y ancianos, a menos que se dupliquen las inversiones para crear 269 millones de nuevos empleos en este sector de aquí a 2030.

Según el primer estudio realizado sobre esta problemática, los gastos públicos y privados destinados al cuidado de personas se elevan aproximadamente a 5,5 billones de dólares, pero deberían llegar a los 18,3 billones de dólares dentro de doce años.

Ese dinero permitiría aumentar los empleos dedicados al cuidado de personas hasta los 475 millones puestos y cubrir la demanda creciente de poblaciones que aumentan y al mismo tiempo envejecen, así como atender las necesidades de cuidado de niños y de personas con discapacidad o que sufren enfermedades prolongadas.

La crisis que se quiere prevenir está antecedida por la tendencia a familias nucleares (padres e hijos) y monoparentales, y al aumento de las mujeres que trabajan, lo cual genera más demanda de cuidadores, explicó la autora principal de la investigación, Laura Addati, durante una rueda de prensa para presentar las conclusiones de informe.

Los datos recogidos para este informe en 64 países, que representan dos terceras partes de la población activa del mundo, indican que en 2015 había 2.100 millones de personas que necesitaban cuidado, incluidos 1.900 millones de niños menores de 15 años y 200 millones de ancianos.
Para 2030, la cifra total aumentará hasta los 2.300 millones de niños y personas mayores.

Tradicionalmente, las mujeres asumen la responsabilidad sin pago a cambio y la OIT pone por primera vez una cifra a esta realidad: 606 millones de mujeres no pueden incorporarse al mercado laboral a causa del trabajo de cuidado no remunerado del que tienen que hacerse cargo, frente a 41 millones de hombres que viven esta situación.

Entrevistas y encuestas utilizadas para este informe indican que el 60 % de esas mujeres preferiría tener un trabajo remunerado, «por lo que los cuidados a una persona dependiente constituyen la principal barrera para que las mujeres accedan a un empleo», dijo Addati.

Si los servicios «ocultos» que todas esas personas no pagadas fuesen valorados sobre la base del salario mínimo por hora representarían el 9 % del PIB mundial.
En términos humanos, esto significa que 2.000 millones de personas trabajan ocho horas por día en el cuidado de parientes sin recibir ningún salario ni otra compensación que les ofrezca alguna protección.

Para Addati, varios países aplican políticas que demuestran que es posible ofrecer reconocimiento concreto a esos millones de personas, sea a través de esquemas para brindarles acceso a la seguridad social y a una jubilación, o de bajas legales por maternidad y paternidad que permitan a los padres reincorporarse luego a sus trabajos.

«El cuidado de personas es un riesgo social porque puede llevar a la pobreza y a la exclusión, y lo que intentamos con este informe es que se reconozca esta realidad y se garanticen a esos trabajadores sus derechos», indicó la experta.
Por su parte, la directora del Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad, Manuela Tomei, destacó que tratándose el cuidado de personas «de un sector con implicaciones emocionales y afectivas, es difícil pensar que los robots tomarán el lugar de los trabajadores».

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