Líbano: Por primera vez gran número de mujeres compite por conseguir escaño en el Parlamento

Líbano: Por primera vez gran número de mujeres compite por conseguir escaño en el Parlamento

No se ha fijado la cuota del 30 % que reclamaban en la nueva ley electoral.

Un total de 86 de las 111 registradas en el Ministerio del Interior continúan en la carrera para las elecciones parlamentarias del próximo domingo, las primeras que se celebran en este pequeño país árabe desde hace nueve años debido a la inestabilidad política.
Esta cifra supone un récord, pues en los comicios de 2009 sólo presentaron su candidatura 12 mujeres de los 800 aspirantes al Parlamento, pero las libanesas no están satisfechas.
«Las posibilidades de lograr un escaño en el Parlamento son escasas para las mujeres a pesar del gran número de candidatas», afirma a Efe Patricia Elias, candidata que integra la lista de Fuerzas Libanesas-Independientes, una de las cinco que compiten en la circunscripción de Kesruan-Biblos, de mayoría cristiana.
El Líbano es un crisol de 18 comunidades religiosas y se rige por un sistema de reparto de poder en función de la confesión religiosa.
De hecho, el Parlamento libanés cuenta con 128 escaños, de los cuales la mitad es adjudicada a diputados cristianos y la otra, a musulmanes.
Las nuevas reglas electorales, aprobadas en 2017 tras arduas negociaciones, establecen un sistema proporcional, pero mantienen la división del electorado en función de su religión.
Desde hace dos años, 150 ONG trabajan para obtener una cuota para las mujeres en el Hemiciclo y los dirigentes y grupos políticos con los que se reunió la organización Líbano Futuro -que dirige Elias- prometieron ese porcentaje, «pero todos mintieron».
«Obtener visibilidad ante los electores es muy difícil. Para salir en la televisión hay que pagar 1.000 dólares por minuto y para una emisión completa, se necesitan al menos 100.000, lo que constituye una de las mayores desventajas para las mujeres», asevera la aspirante a un escaño.

Las candidatas, que no integran partidos o grupos favoritos para los comicios, hacen su campaña a través de las redes sociales, la prensa y los encuentros con los electores, pero -arguye Elias- «no logran llegar a muchas» personas.
La escritora y periodista Yumana Haddad, que compite en la lista de la sociedad civil Kuluna Watani (Todos somos patrióticos) en la circunscripción Beirut I, señala a Efe que «salir en una emisión política en la televisión puede costar hasta 250.000 dólares».
«Desafortunadamente esto forma parte de una serie de obstáculos en la campaña electoral para las mujeres que no tienen los medios económicos, pero no solo para ellas, sino también para los candidatos independientes», apunta.
«Ningún país puede progresar si no tiene en cuenta que el 52 % de su población es femenina, por lo que se necesitan reformas urgentes», reivindica Haddad, conocida en el extranjero porque sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

La representante del programa de la ONU para las Mujeres en el Líbano, Begoña Lasagabaster, considera que hay que seguir trabajando para cambiar la ley electoral y fijar una cuota femenina.
«Para nosotras es clave. Nos hemos entrevistado con algunos políticos que lo rechazan totalmente, pero otros dicen aceptarlo y estar contentos, aunque a la hora de la verdad no han incluido mujeres», dijo a Efe.
«Cuando se abren las puertas a los derechos de las mujeres, se abren muchas otras: a la democracia, a más transparencia, a que se haga justicia… Es decir, (las mujeres) ayudan a que los países sean mejores», asegura.
Para la socióloga Ogarit Yunan, «la mujer en el Líbano sigue estando discriminada y, aunque supuestamente el país figura a la cabeza de la democracia en el mundo árabe, está por detrás en lo que concierne al ámbito político».
La experta subraya que las mujeres en el Líbano libran una lucha «terrible» e «ininterrumpida» por sus derechos, pero -afirma en declaraciones a Efe- que lo más importante es que «lo están haciendo con sus propias manos».

Cree que en estas elecciones «habrá un mayor número de mujeres diputadas que en 2009, cuando solo cuatro fueron elegidas, pero no será suficiente para que puedan influir y hacer reconocer sus derechos».
«No hay que olvidar que el Líbano y la región (de Oriente Medio) atraviesan un periodo transitorio y el cambio podría hacerse efectivo más tarde», concluye.
Kathy Seleme

CATEGORÍAS
Comparte