Organizaciones Feministas creen que La Manada marca un antes y un después en denuncias de violación

Organizaciones Feministas creen que La Manada marca un antes y un después en denuncias de violación

El grito de «No es abuso, es violación» ha vuelto a escucharse en Pamplona, donde medio millar de estudiantes se han concentrado en la plaza Consistorial en respuesta a la movilización que impulsa el Sindicato de Estudiantes y la plataforma Libres y Combativas.

Las principales asociaciones de mujeres creen que el aumento de las denuncias por violación, que ha sido del 28 % este trimestre, se debe al «respaldo masivo» que han recibido las víctimas tras el caso de La Manada, el cual ha marcado «un antes y un después» en la sensibilización sobre delitos sexuales.

Así lo cree la presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, Amalia Fernández, que en declaraciones a Efe ha rechazado que este caso haya tenido «ni mucho menos» un efecto llamada, sino que situaciones que las víctimas escondían hasta ahora «por vergüenza» han decidido sacarlas a la luz.
Según el balance de criminalidad hecho público por el Ministerio del Interior, los delitos contra la libertad sexual ascendieron este primer trimestre a 3.025, de los que 371 fueron agresiones con penetración, lo que se traduce en un aumento del 13,8 % y del 28,4 %, respectivamente.

De esta forma, se mantiene una tendencia que ya reflejó el balance de criminalidad de todo 2017, cuando el conjunto de delitos contra la libertad sexual subió un 7,8 % con respecto al año 2016 y, entre ellos, las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 10,6 %.
«El miedo que tiene la mujer a la doble violación, que es a la agresión en sí misma y a tener que someterse a determinados interrogatorios, que en virtud del derecho de defensa van más allá con preguntas a la víctima que no deberían permitirse, ha hecho que no hayan puesto muchísimas denuncias», ha explicado Fernández.
Pero el hecho de que «tantas mujeres y hombres hayan salido a las calles tras el juicio de La Manada ha dado un empujón a muchas a denunciar; han visto que su voz se oye y les está dando fuerza para hacerlo», añade esta experta.

Junto a ese respaldo social se une, independientemente de la polémica suscitada por la calificación jurídica de la Audiencia Provincial de Navarra, que condenó a los cinco miembros de La Manada a nueve años de prisión por un delito de abuso y no de agresión sexual, que «el tribunal creyó a la víctima» y dio «absoluta verosimilitud» a su relato.

Desde la Federación de Mujeres Progresistas, su presidenta, Yolanda Besteiro, considera que aún hay que ver los efectos que tendrá este mediático caso en las víctimas, pero lo cierto es que éstas «confían más en el sistema y denuncian».
Además, ha mostrado su convencimiento de que este suceso ha logrado «desplazar el eje de la responsabilidad de la víctima hacia el agresor», gracias a que la ciudadanía «ha salido en bloque» a las calles para gritar «Yo sí te creo» o «Nosotras somos tu manda» y ha emprendido campañas en las redes sociales para dar visibilidad a las agresiones sexuales.

Este respaldo masivo ha contrarrestado así el «efecto negativo» que ha podido tener la calificación jurídica del tribunal o el voto particular del magistrado que apostó por la absolución de los condenados, pero lo cierto es que hay «más conciencia de lo que son las agresiones sexuales», ha concluido.

CATEGORÍAS
Comparte