La lucha de las mujeres se cuela en ARCO Lisboa

La lucha de las mujeres se cuela en ARCO Lisboa

«Privada de poder durar». Carmen Calvo

A la tercera edición de Arco Lisboa también ha llegado la lucha de las mujeres que recorre hoy el mundo, con la artista valenciana Carmen Calvo, que siempre ha mostrado su compromiso y que expone unos cuadros en los que elementos como el pelo, navajas, manos o coronas, denuncian la violencia de género.

Carmen Calvo, una de las artistas más internacionales y Premio Nacional de Artes Plásticas 2013 expone su obra en la galería Fernández-Baso, que plantea la muestra como un diálogo entre la artista y la obra de Antonio Saura, fechada en los años 60, con cuadros que hacen referencia o miran a Goya.

Así, con una distancia de 50 años entre las piezas de los dos artistas, Carmen Calvo muestra sus cuadros en color sepia que son unas fotografías intervenidas con objetos, como una navaja en los ojos de una mujer en los años 60, «algo desgraciadamente muy actual» -dice la artista-; manos con guantes, cortes de pelo, coronas para tramposas bodas, grandes bigotes en el rostro o una trenza en los ojos de un hombre.

«Esta claro que son signos que redactan, no hace falta poner la violencia con sangre sino con signos que hablan de esa opresión, como el corte de cabello, que siempre ha sido una manera de castigo, no solo en la guerras o tras ellas, sino que la cabeza rapada era realmente un símbolo de disminución, de humillación», explica a Efe Calvo.

Otro de los elementos importantes en la obra de Calvo es el tema de la boda. «Me interesa lo que significa como un acto social de compromiso, y que, según en qué signos o lugares, significa una opresión», añade.
«Todo en esta muestra va por ahí -dice-, porque yo siempre he utilizado el objeto y en este caso se trataba de hacer retratos en dialogo con Saura, un pintor que hizo una desmitificación o una interpretación de esas manos y esa caras goyescas, a la que se han incorporado mis retratos», concluye esta artista comprometida con la memoria y feminista, a la que siempre le ha obsesionado el tema de la violencia y la muerte.

También en la galería de Helga de Alvear, que está en ARCO Lisboa por primera vez este año, el artista canadiense que trabaja con el tema de la revolución, Marcel Dzama, muestra un cuadro de gran formato con el lema: «The revolution will be female» (la revolución será femenina).

En la galería Horrach Moya, la artista mallorquina Susy Gómez expone, también entre cuadros, sus esculturas enigmáticas y teatrales de vestidos metálicos, con los que cuestiona el papel de la mujer y el patriarcado.

Y a todo ello se suma la portuguesa Joana Vasconcelos que rompe con los estereotipos y etiquetas, como sus esculturas de cerámica y lana, como gorros de mujer, también en la galería Horrach Moya, o la argentina Liliana Porter, que más allá de géneros, plantea su obra existencial.

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