El trabajo de las mujeres y los niños en el Congreso de la UGT de 1916

En plena crisis general, política, económica y social en la España de la época de la Gran Guerra,  el XII Congreso de la UGT, celebrado en mayo de 1916, constituye uno de los más relevantes del sindicalismo socialista en vísperas del acercamiento a la CNT, que desembocaría en la alianza firmada en el verano, y que llevaría a la huelga general de diciembre de 1916, y, en principio, a la huelga general indefinida según el manifiesto conjunto de marzo de 1917, aunque luego se transformaría en otra huelga, por distintos motivos, y protagonizada solamente por los socialistas (UGT y PSOE). Pero en este artículo nos acercamos al debate que en este Congreso se planteó por el trabajo femenino e infantil.

En la quinta sesión se aprobó una resolución en la que se pedía que el Congreso estimulase a los trabajadores para que exigiesen en sus respectivas localidades el cumplimiento de la Ley de protección en el trabajo de las mujeres y los niños, y que era una ponencia presentada por la Sociedad de constructores de calzados y dependientes de Zapatería de Madrid.

Por su parte, en esta cuestión participó Virginia González con una propuesta concreta. González (1873-1923) fue una de las más importantes sindicalistas y socialistas de su tiempo. Guarnecedora de profesión, escribió en La Lucha de Clases. Fundó y presidió el Grupo Femenino Socialista de Bilbao en 1904, activa sindicalista en la UGT, miembro destacadísimo del Grupo Femenino Socialista de Madrid, propagandista de las ideas socialistas en innumerables actos por toda España, especialmente con Andrés Saborit, vocal del Comité Nacional del PSOE entre 1915 y 1918, perseguida por las autoridades, terminaría abandonando al Partido en abril de 1921, participando en la creación del Partido Comunista Obrero Español, aunque moriría muy pronto. Pues bien, regresando al Congreso de 1916, propuso que los trabajadores se preocupasen más de lo que hacían por la situación inferior en la que estaba colocada la mujer obrera, es decir, fue una llamada de atención a los compañeros para que atendieran a la explotación femenina. Andrés Ovejero, que sería miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE y diputado, intervino en el debate para pedir que la ponencia resaltara más la preocupación que la UGT sentía hacia la mujer, aludiendo al interés que por la mujer se realizaba en otros países, como en la Argentina. Por fin, intervino el propio Pablo Iglesias, al ser aludido en el discurso de Ovejero, para expresar que todos los obreros sentían estimación hacia las mujeres y los niños explotados por el presente sistema económico. También expuso que para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y de los niños, como el de todo el proletariado, era fundamental la fuerza organizativa para hacer respetar las leyes existentes y conseguir otras más beneficiosas, en la tradicional línea sindical socialista.

La cuestión de la legislación laboral de la mujer ha sido estudiada por Gloria Nielfa en “Trabajo, legislación y género en la España contemporánea: los orígenes de la legislación laboral”, que podemos consultar en la red. Sobre Virginia González tenemos el Diccionario Biográfico del Socialismo Español, y el autor de este trabajo se preocupó de una de sus intervenciones en otro Congreso de la UGT en el artículo, “Virginia González y la reforma en la legislación de la maternidad obrera”, en El Obrero, (agosto de 2017). Por fin, debemos citar como fuente de este artículo el número 2556 de El Socialista.

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