Tributo a Kate Millett: sobre política sexual y constitucionalismo crítico

Tributo a Kate Millett: sobre política sexual y constitucionalismo crítico

 

El pasado 6 de septiembre conocíamos el fallecimiento de Kate Millett una de las figuras claves para el feminismo tras la publicación – en 1970 – de su libro “Política Sexual”.

Un libro de referencia para el estudio y análisis de las aportaciones académicas del feminismo radical – junto a la obra de Catherine Mackinnon “Hacia una teoría feminista del Estado” – en donde el concepto género se erige en una categoría crítica de análisis que permite cuestionar las estructuras de poder socio/sexual de nuestra forma de socialización patriarcal.

La obra de Millett devela cómo el problema nuclear al que se enfrentan todas las mujeres es un problema de falta de poder y eso es lo que denuncia en su Política Sexual. Una denuncia que para el feminismo jurídico resulta crucial por cuanto permite hablar de la subordinación sexual como ese conflicto conscientemente ignorado que da (y ha dado) soporte a la estructura social, política, jurídica y económica actual.

Desde el punto de vista del constitucionalismo crítico las aportaciones de Millett y el eslogan ‘lo personal es político’ cobran nuevas dimensiones en cuanto permiten identificar, visibilizar y, por ende, establecer límites a las estructuras de poder que subyacen en cualquier organización política y social.

Desde estos postulados cabe inferir como el poder político y/o económico han perpetuado sistemas de opresión reflejados con mejor o menor fortuna en el pacto político de convivencia social consagrado a nivel constitucional. Pacto que desde la perspectiva actual se torna insuficiente si lo que se busca es romper con el pacto de política sexual (pacto patriarcal) origen y sustentador de la discriminación estructural del sistema sexo/género.

La obra de Millett devela cómo el problema nuclear al que se enfrentan todas las mujeres es un problema de falta de poder y eso es lo que denuncia en su Política Sexual

En el contexto actual, el fallecimiento de Kate Millett obliga a releer sus textos y, en especial, el libro “Política Sexual” con esa mirada inconformista desde el punto de vista constitucional. Máxime cuando se observa cómo la subjetividad jurídica y política de las mujeres no está consolidada. Y no lo está porque el sujeto de referencia del pacto constitucional fue (y es) un sujeto varón. Sujeto sobre cuyo cuerpo no se ciernen amenazas de control.

La prueba más evidente son los intentos de regulación actualmente vigentes sobre maternidad subrogada y/o vientres de alquiler, prostitución, interrupción voluntaria del embarazo, etc.

Llegados a este punto solo me resta invitaros a leer y releer a Kate Millett y a su crítica a la sociedad patriarcal que objetualiza y despersonaliza a la mitad de la humana. Para el constitucionalismo crítico la reflexión subyacente es más que evidente: ¿qué hay detrás de los discursos jurídicos que instan – desde distintos ámbitos de poder – a regular el cuerpo de las mujeres?

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