Grupo Parlamentario Socialista vela la Ley de Igualdad en materia de seguridad y salud laboral

Grupo Parlamentario Socialista vela la Ley de Igualdad en materia de seguridad y salud laboral

 

  • El Grupo Socialista pide tener en cuenta la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales y en el cuadro de enfermedades profesionales

En el marco del compromiso socialista por la igualdad en todos los ámbitos, la portavoz de Empleo, Rocío de Frutos, ha registrado dos iniciativas que velan por el cumplimiento de la igualdad de hombres y mujeres en materia laboral, una relativa a la adopción de medidas para incorporar la perspectiva de género en todas las políticas públicas de prevención de riesgos, y otra para la modificación del Real Decreto 1299/2006 de 10 de Noviembre por el que se aprueba el cuadro de Enfermedades Profesionales en el Sistema de la Seguridad Social, para que su aplicación no dé lugar a discriminaciones indirectas por razón de sexo.

“En la lucha por la igualdad de género en el ámbito laboral juega un papel determinante las actuaciones en materia de seguridad y salud laboral”, defiende De Frutos en la iniciativa sobre prevención de riesgos. Para la portavoz de Empleo, “el logro de la igualdad real y efectiva requiere no sólo del compromiso de los poderes públicos, sino que la experiencia comunitaria y comparada pone de manifiesto que los enfoques de género requieren un compromiso de todos los actores políticos y sociales afectados y de los particulares, aspecto este que tiene especial relevancia en el ámbito específico de las relaciones laborales y en el derecho al trabajo donde el cumplimiento último de cualquier medida que se adopte depende de la empresa”.

“El único aspecto desarrollado en nuestra legislación es la incidencia de la maternidad en la prevención de riesgos laborales”, lamenta la portavoz de Empleo, porque «tradicionalmente se ha pensado que las medidas de prevención de riesgos laborales dirigidas a la protección del embarazo y la lactancia eran suficientes”, explica en la iniciativa. Sin embargo, advierte de que la mujer trabajadora está más expuesta a riesgos psicosociales y a que aumente su exposición a otros riesgos, dada la desigualdad que sufren las mujeres que se manifiesta en una mayor precariedad laboral, temporalidad, déficits de formación, dificultades de promoción o diferencias salariales en muchos casos. En ese sentido, De Frutos alerta de que “no se ha dado la suficiente relevancia a la influencia de los aspectos de género en la gestión de la prevención y la salud laboral, y a su incidencia en la evaluación, planificación y adopción de medidas preventivas por las empresas”, de manera que “la ergonomía, la organización del trabajo y la evaluación de riesgos psicosociales son algunos de los aspectos menos tenidos en cuenta y peor desarrollados por la pequeña y mediana empresa, que centra su actuación preventiva en las especialidades de la seguridad y la higiene”.

“Avanzar hacia la efectividad y eficacia de las medidas de prevención de riesgos laborales, incorporando la perspectiva de género, nos permitirá dar un paso muy importante para mejorar las condiciones de trabajo, alcanzar la igualdad de oportunidades de todas las personas trabajadoras y desarrollar la competitividad de nuestra sociedad y nuestras empresas”, resume De Frutos.

Cuadro de enfermedades profesionales

En la proposición no de ley relativa a los cuadros de enfermedades profesionales, la portavoz de Empleo pide “que se revise el listado de enfermedades profesionales, para que se contemplen entre las enfermedades profesionales las provocadas por posturas forzadas y movimientos repetitivos, también en las actividades desempeñadas fundamentalmente por mujeres, en las cuales se sufren las mismas dolencias, pero dichas profesiones no están entre las ejemplificadas en la norma, como sí lo están profesiones y trabajos masculinizados”.

“La segregación ocupacional, incide de forma directa en la prevención de riesgos laborales y en el deterioro de la salud de las mujeres trabajadoras, pues existen ocupaciones y categorías profesionales ‘feminizadas’ en que las mujeres están más representadas”, explica de Frutos. Al respecto, enumera ejemplos “como aquellas vinculadas a la limpieza, la sanidad, el comercio, actividades en la industria textil o agroalimentaria, en las que el elemento determinante es la exigencia de movimientos repetitivos, posturas forzadas y manipulación de productos, actividades en las que las que la mujer está expuesta intensivamente a riesgos músculo-esqueléticos, que suelen derivar en procesos de enfermedades profesionales y en los que aspectos de la gestión de la prevención como la ergonomía y la organización del trabajo deberían formar parte de los objetivos preventivos de la empresa”, aspectos que la portavoz de Empleo reclama tener en cuenta, a través de la otra iniciativa registrada en materia de prevención de riesgos laborales.

Sin embargo, se advierte en la iniciativa sobre el cuadro de enfermedades profesionales, esas profesiones feminizadas “no están entre las ejemplificadas en la norma, como si lo están profesiones y trabajos masculinizados, produciéndose una discriminación indirecta por razón de sexo prohibida en el art 14 CE”. Y ello implica que esta discriminación tenga “una gran relevancia práctica, puesto que una trabajadora que tenga la misma dolencia que un trabajador, provocada por su actividad laboral, no se ve beneficiada por la presunción de laboralidad y la declaración de enfermedad profesional, sino que tendrá que probar que dicha lesión o dolencia ha sido provocada por el trabajo y que por lo tanto es un accidente de trabajo”.


Documentación asociada:

PNL perspectiva de género políticas PRL

PNL modificación cuadro enfermedades profesionales SS

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