9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo

9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo

 

El 9 de agosto, ONU conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas para llamar la atención sobre los derechos y los logros de los pueblos indígenas. Este año marca el décimo aniversario desde que la Asamblea General de la ONU adoptara la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas –el acuerdo internacional más completo sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Diez años desde la Declaración, las personas indígenas de todo el mundo han realizado un progreso significativo abogando por sus derechos. Todavía continúa habiendo una brecha entre las políticas y la acción. Las personas indígenas siguen enfrentándose a la exclusión, marginación y enormes retos para disfrutar de los libertades básicas.

Las mujeres y niñas indígenas son particularmente vulnerables y continúan siendo víctimas de discriminación y violencia desproporcionada: una de cada tres mujeres son violadas a lo largo de sus vidas y también presentan cifras más elevadas de mortalidad maternal, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual, incluyendo VIH/SIDA.

A pesar de las continuadas amenazas a su seguridad, a sus tierras ancestrales y al entorno del que dependen, las mujeres indígenas a menudo desempeñan el papel de transmisoras de conocimiento y cultura indígena. Las personas indígenas tienen conocimientos ecológicos sofisticados, respuestas para adaptarse a la variedad climáticas, incluyendo prácticas medioambientales que disminuyan el dióxido de carbono y otras emisiones de gases de efecto invernadero.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible pretende “no dejar a nadie atrás”. Los pueblos indígenas, las voces de las mujeres indígenas y su liderazgo deben de estar igualmente protegidos y promovidos para lograr el desarrollo sostenible en su conjunto.

El tema central de este año para el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, es el derecho a la educación. El derecho de los pueblos indígenas a la educación está protegido por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y otros instrumentos de derechos humanos, entre ellos la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, adoptada por las y los líderes mundiales en septiembre de 2015, y el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 hacen hincapié en este derecho con un llamado a la eliminación de las disparidades de género en la educación y al acceso igualitario —que comprenda a los pueblos indígenas— en todos los niveles de la educación y la capacitación profesional.

Hoy, el derecho a la educación está lejos de ser una realidad plena y concreta para los pueblos indígenas del mundo. En todas las regiones, persisten las disparidades entre las poblaciones indígenas y las no indígenas en cuanto al acceso a la educación, la retención escolar y el nivel de logro. La brecha se profundiza en el caso de las mujeres y las niñas indígenas, condenadas así a un ciclo de pobreza, menos oportunidades, peor salud y falta de facultades para tomar decisiones.

ONU Mujeres trabaja con mujeres indígenas de todo el mundo, promoviendo sus derechos y haciendo oír su voz. Se estima que, de los 370 millones de personas indígenas del mundo, 45 millones viven en América Latina y el Caribe y representan el 8,3 por ciento de la población de la región. En promedio, el 85 por ciento de las niñas y los niños indígenas de la región asiste a la escuela secundaria, pero sólo el 40 por ciento termina su educación.

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, hay voces de mujeres indígenas de todo el mundo

En este Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, ONU Mujeres quiere destacar el trabajo con mujeres indígenas de la región.

“Es hora de que el mundo escuche nuestra voz”

Rayanne Cristine Máximo França es una joven activista indígena de Brasil. A los 17 años dejó su hogar y, desde entonces, no ha cesado en su labor incansable en defensa de los derechos y el reconocimiento de las jóvenes indígenas.

Foto: ONU Mujeres/Ryan Brown

«Dejé mi hogar y mi comunidad a los 17 años. Mi familia se había visto afectada por las frecuentes amenazas de muerte que sufrimos cuando mi padre denunció hechos de corrupción. Al presentarse la oportunidad de hacer el examen de ingreso a la universidad, insistieron en que no la desaprovechara. Para ellos, mi partida significaba ponerme a salvo del peligro. Para mí, se trataba de un viaje de ida hacia la independencia y el empoderamiento».

CATEGORÍAS
Comparte