Los centros de atención primaria son la puerta a la salida a la violencia de género

Los centros de atención primaria son la puerta a la salida a la violencia de género

 

Leonor hoy volvía a encontrarse cansada y triste, iría de nuevo a su médica, las pastillas que le dio últimamente para dormir no le hacían nada; antes de entrar, al lado de la puerta un cartel anunciaba que le podían hacer una pregunta sobre los malos tratos, ella se asustó y de pronto pensó que no diría nada, porque si su pareja se enteraba que lo iba diciendo, podría hacerle más daño aún, como en muchas ocasiones se lo había advertido.

El 20% de las españolas de más de 15 años reconoce haber sido en, al menos una ocasión, víctima de maltrato

Pero, poco a poco, ese miedo se convirtió en esperanza, leía el cartel, en él decía que en los centros sanitarios podrían escucharla, podrían ayudarla, en unos minutos pasaba del miedo a la esperanza, y de pronto…la puerta se abrió y su médica de toda la vida dijo su nombre, entró, se sentó y aquel día comenzó para Leonor una luz de esperanza; su médica sabía cuál era el nombre de la enfermedad que le provocaba problemas en su salud: la enfermedad diagnosticada es una enfermedad social llamada “violencia de género” y que -según la  Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA) que ha realizado una encuesta entre 42.000 mujeres de los 28 países de la Unión en 2010- sufren una de cada cinco españolas.

Según esta encuesta el 20% de las españolas de más de 15 años reconoce haber sido en, al menos una ocasión, víctima de maltrato, como puede ser recibir bofetadas, empujones, tirones de pelo o puñetazos. Según este estudio, un 6% de las españolas de más de 15 años ha sufrido una violación, el intento de ser forzada o ha consentido tener sexo por miedo a las consecuencias de una negativa.

Un 6% de las españolas de más de 15 años ha sufrido una violación, el intento de ser forzada o ha consentido tener sexo por miedo a las consecuencias de una negativa.

Además, el 13% de las españolas reconoce haber sufrido violencia física o sexual a manos de su actual o anterior pareja. Este es el datos más bajo de Europa, donde la media se sitúa en el 22%.

Por otra parte, una de cada tres españolas reconoce haber sufrido violencia psicológica por parte de su pareja, como que controle su comportamiento o sus relaciones con amigos, que la humille en público o que la amenacen con hacerle daño a ella o a sus hijos y el 16% relata haber padecido tocamientos, abrazos y besos no deseados.

La médica de Leonor le pregunta si podría contestar a unas cuestiones relacionadas con las situaciones de maltrato, ya que es un tema que tiene que ver, en muchas ocasiones, con la salud. Leonor, que conoce a su médica desde hace muchos años, le dice que sí y va contestando una por una a las preguntas que su médica le hace, con empatía y sin prisa, ayudándole a pensar, sin cuestionar sus contestaciones, sin juzgarla, con cariño y le poner nombre a sus miedos, a sus situaciones de tristeza, le pone nombre al diagnóstico; Leonor está sufriendo maltrato por su pareja, es una mujer maltratada.

Desde que llegó el nuevo gobierno a la Comunidad Valencia en 2015, desde que está al frente la Consellera Carmen Montón Giménez, médica de formación, y mujer comprometida con las políticas de igualdad se dio un impulso importante a la detección de la violencia de género en los sanitarios y sobre todo en los Centros de Atención Primaria, además de declarar a los espacios sanitarios de los centros sanitarios de toda la Comunidad Valenciana, espacios libres de violencia de género.

De esta manera, se instauró de forma continua el sistema de CRIBADO de la violencia de género en atención Primaria de toda la Comunidad Valenciana, un sistema de detección precoz para poder llegar a la prevención secundaria y poder evitar nuevos episodios de violencia de género.

De esta manera, se pasó del año 2015 (recién llegada la nueva consellera) a la detección de 484 mujeres que vivían una situación de maltrato después de preguntar en el “mes de CRIBADO” a 22.536 (febrero de 2015) a en 2016, donde el mismo mes de febrero ya fueron preguntas 31.719, detectando 575 casos positivos.

Lo verdaderamente importante fue lo que pasó durante el año 2016 después del mes de febrero llamado de “CRIBADO” y, ya que todos los meses se siguió preguntado a un gran número de mujeres por salud “social”, respecto a si en casa sufre algún tipo de maltrato.

Un dato que llama la atención es el que se dio en el verano de 2016, con respecto al verano de 2015, sobre el número de mujeres preguntadas según el sistema de cribado:

 

2015

2016

junio 538 4.447
Julio 325 3.706
Agosto 191 3.596
Septiembre 330 4.760

La comparación entre estos dos años ya es llamativa, durante todo el año 2015, las mujeres preguntadas en los centros de Atención Primara fueron 29.480, con 1.326 mujeres que resultaron estar viviendo una situación de maltrato, mientras que durante el año 2016 fueron 82.398, con 2.215 mujeres con resultado afirmativo.

La Comunidad Valenciana es la única Comunidad que tiene un sistema de detección precoz de la violencia de género a través del CRIBADO en atención Primaria que recoge los datos a través de una aplicación llamada SIVIO (sistema información violencia); esta aplicación informática que consta de varios cuestionarios, es una herramienta que ayuda a los y las profesionales sanitarios a detectar la violencia de género guiándoles en todo momento, sobres el tipo de maltrato, la valoración de riesgo y la derivación a los recursos especializados. Si el resultado del CRIBADO de violencia de género es positivo, la aplicación informática SIVIO, generará un informe médico que es a su vez un parte de lesiones (ya que detalla todas ellas), y que solo puede implementar el personal médico, que se enviará de la manera más rápida posible a juzgado.

La Comunidad Valenciana es la única Comunidad que tiene un sistema de detección precoz de la violencia de género a través del CRIBADO en atención Primaria

Si la mujer maltratada acude a un servicio de urgencias, la aplicación SIVIO, genera solo el informe sin la necesidad del CRIBADO, ya que se ya por sí un caso positivo de violencia.

Es cierto que la atención a las pacientes que sufren violencia de género es muy difícil, es un tema muy duro, ya que cada paciente responde de manera diferente, a veces la intimidad de la consulta no lo es tanto porque aparecen con su maltratador que en la mayoría de ocasiones pertenece al mismo cupo que nuestra paciente, la presión asistencial, la falta de formación y sensibilidad, las dudas de la paciente que sufre el maltrato, el miedo de exponer a la mujer a más peligro, o la falta de recursos donde poder derivarla, hace que en muchas ocasiones esta atención no sea la mejor, sin que sea responsabilidad del personal sanitario.

Es cierto que en las consultas sanitarias se gestiona el fracaso, el dolor, la frustración y la tristeza que supone vivir con un hombre que te maltrata ya sea física o psicológicamente, pero si las mujeres pueden poner nombre lo antes posible a su malestar, y los recursos sanitarios, gratuitos e institucionales actúan, las posibilidades de salir de esta situación de violencia será más rápida.

Hoy Leonor vuelve a la consulta, está alegre viene a decirle a su medica que ya no le hacen falta las pastillas, ya no vive con el hombre que la maltrataba, la derivación a mujer 24 horas, a trabajo social, el informe médico que resultó necesario para medidas cautelares de alejamiento, ayudo a que Leonor acabará con su oscura vida de maltrato, y ese día en el que leyó aquel cartel, fue el día que empezó otra forma de vida.

Mi más sincero agradecimiento al personal sanitario de la Consellería de Sanidad que hace posible que muchas mujeres, ya se llamen Leonor, Amparo, o Pilar, puedan saber cuál es el nombres de su enfermedad social y puedan, por fin, tener una vida de libertad y sin maltrato. #PorEllas

 

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