El PIB de Canadá podría crecer hasta en 150 millones en 2026 si frenara la brecha de género

El PIB de Canadá podría crecer hasta en 150 millones en 2026 si frenara la brecha de género

 

  • Canadá, líder mundial en la igualdad de género, ha visto cómo su progreso, en los últimos 20 años, ha pasado por aprovechar aún más el potencial de las mujeres para darle energía a la economía del país y sus negocios.

Acelerar el progreso hacia la igualdad de género no sólo es un imperativo moral y social, también daría un dividendo de crecimiento para Canadá. En un nuevo informe del Instituto McKinsey Global (MGI), El poder de la paridad: Promoviendo la igualdad de las mujeres en Canadá, se constata que al tomar medidas para abordar esta cuestión, Canadá podría agregar $ 150 mil millones en el PIB en 2026 o situarse en un 0,6% más de PIB anual. Esta cifra es un 6% más alta que las previsiones de crecimiento del PIB de la próxima década. Dicho de otra manera: esta cifra equivale a agregar un nuevo sector de servicios financieros a la economía. Cada provincia puede obtener entre 4 y 9 % más en 2026, con el crecimiento más potencial en Columbia Británica, Ontario, Isla del Príncipe Eduardo y Quebec.

El logro de esta oportunidad económica requeriría que Canadá agregara más mujeres a sectores de alta productividad, como la tecnología, y aumentara la participación de las mujeres en la fuerza laboral, cada una de las cuales representaría el 42% del impacto. Otro 16% provendría del aumento de las horas de trabajo de las mujeres.

Canadá es uno de los países líderes mundiales en la igualdad de las mujeres – la investigación global de MGI en 2015 clasificó a Canadá en el top ten de 95 países basado en una revisión de 15 indicadores de igualdad en el trabajo y la sociedad. Sin embargo, los avances en Canadá se han estancado en los últimos 20 años. Los datos sobre muchos indicadores han mostrado escasa mejora y, con ritmos actuales, las brechas de género podrían durar entre 30 y 180 años. Las brechas de género son las más significativas en siete de cada 15 indicadores: puestos directivos; ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM); Ocupaciones de STEM; Emprendimiento; Representación política; Trabajo de cuidado no remunerado; y la monomarentalidad. Los resultados son, en gran parte homogéneos entre provincias y ciudades, señalando áreas prioritarias comunes de acción para la nación y para las organizaciones.

Aunque el 53% de las titulaciones universitarias en Canadá son de mujeres, ellas son una minoría entre líderes de corporaciones. La encuesta del Instituto McKinsey Global sobre el lugar de trabajo de 69 empresas canadienses que representan a más de 500.000 empleados y empleadas arroja luz sobre las barreras que enfrentan las mujeres en el lugar de trabajo. Se encontró que las mujeres representan aproximadamente el 45% del total de personal empleado en un inicio, pero sólo el 25% en las vicepresidencias y el 15% de CEO. El primer obstáculo para el adelanto femenino parece ocurrir entre los niveles de entrada y de dirección, y el segundo entre los niveles de dirección y vicepresidencia, donde los hombres avanzan tres veces más que las mujeres. La pérdida de talento femenino no se debe a la falta de ambición o a un mayor desgaste: las mujeres aspiran a promociones a un ritmo similar.

La igualdad de género en el trabajo está vinculada con la igualdad de género en la sociedad -la primera no es posible sin esta última señalan desde el Instituto McKinsey Global. Para avanzar en esta última, todas las partes interesadas, incluyendo el gobierno, las corporaciones, las ONG, las instituciones educativas, los medios de comunicación y la ciudadanía, podrían emprender una cartera de iniciativas en cinco áreas prioritarias de acción en Canadá: Permitiendo que más mujeres sean emprendedoras, reduciendo las desigualdades de género en el cuidado infantil y el trabajo de cuidado no remunerado, ampliando la voz de las mujeres en la política y reduciendo los sesgos de género y reformando las normas sociales.

Involucrar a hombres y mujeres y colaborar entre organizaciones y sectores para abordar actitudes arraigadas será una de las claves más difíciles pero críticas para el éxito, asegurando la posición continua de Canadá como líder mundial en la igualdad de las mujeres.

 

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