Reforzar los controles de trabajo y salud de las camareras de piso para acabar con su precariedad

Reforzar los controles de trabajo y salud de las camareras de piso para acabar con su precariedad

 

  • Olivia Delgado reclama al Gobierno derogar la reforma laboral, reforzar las inspecciones y la lucha contra la explotación laboral, vigilar la carga de trabajo de las camareras de piso y realizar un estudio de salud laboral
  • Recuerda que “con la excusa de la crisis, las camareras de piso han tenido que soportar una enorme carga de trabajo en su jornada laboral y un progresivo deterioro de sus condiciones laborales. Mientras tanto, su salario se reduce y su estabilidad laboral se tambalea”

El Grupo Socialista, a través de la senadora tinerfeña Olivia Delgado, ha registrado una moción, que se debatirá en la Comisión de Empleo y Seguridad Social, a través de la cual, reclamará al Gobierno que refuerce los controles de trabajo y salud de las camareras de piso para acabar con la precariedad laboral de este sector.

En primer lugar, los socialistas pedirán al Gobierno que derogue la reforma laboral, que ha provocado una situación de indefensión de las personas trabajadoras y que provoca que los convenios de empresas y/o servicios externalizados puedan estar por debajo de los convenios colectivos de los diferentes sectores.

También solicitarán al Ejecutivo que aumente el número de efectivos en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, reforzando el Plan de Lucha contra la Explotación Laboral, particularmente en el sector turístico y hotelero, con el fin de incrementar sustancialmente sus actuaciones en el cumplimiento de la normativa sobre jornada de trabajo, contratación temporal y contratación a tiempo parcial, así como para extremar la vigilancia en las condiciones laborales de las personas que prestan su actividad a través de subcontratas, para garantizar la igualdad en esta prestación. Con tal objeto, se definirán planes de actuación sectoriales y sostenidos en el tiempo.

Además, la moción propone que se impulse, al objeto de prevenir riesgos laborales o enfermedades profesionales, sistemas de control para la vigilancia de la carga de trabajo de las camareras de piso, de forma que el número máximo de habitaciones y apartamentos, así como las salidas diarias que hagan, teniendo en cuenta las características de cada hotel, no suponga un daño para la salud de las trabajadoras.

La propuesta también hace hincapié en la necesidad de realizar un estudio de salud laboral para analizar la prestación de los servicios en los hoteles, especialmente en materia de ergonomía y con atención a las camareras de piso, sus condiciones laborales, organización y carga de trabajo, para así poder detectar y evitar nuevas enfermedades profesionales. Además, atendiendo a que la categoría de camarera de piso es una profesión predominantemente femenina, se tendrá en cuenta la perspectiva de género en todas las acciones que se vayan a desarrollar.

Por último, se remitirán a la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo los estudios relativos a la prestación de estos servicios, al objeto de que valore su posible recomendación como actividades que pudieran ser susceptibles de ser incluidas como especialmente penosas, peligrosas y nocivas, a efectos de jubilación anticipada.

Olivia Delgado ha explicado que con la importancia que tiene en nuestro país el sector turístico “no se entienden unas condiciones tan precarias para el sector de las camareras de piso, que representan el 30% de la plantilla de los hoteles y las convierte en imprescindibles para el éxito de los establecimientos turísticos”.

Delgado ha recordado que durante la crisis se aumentó la carga de trabajo y se redujeron las prestaciones y ha puntualizado que con la recuperación no se han recuperado los derechos y las prestaciones perdidas: “las camareras de piso han tenido que soportar una enorme carga de trabajo en su jornada laboral y un progresivo deterioro de sus condiciones laborales. Mientras tanto, su salario se reduce y su estabilidad laboral se tambalea”.

Además, es preciso recordar que las camareras de piso se han visto muy afectadas por los procesos de externalización, que devalúan los salarios e influyen en el valor de las futuras pensiones, una situación que ha sido amparada por la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy.

La senadora socialista ha subrayado que “al trabajo de las camareras de piso, que ya de por sí requiere un gran esfuerzo físico, hay que añadir la carga excesiva de trabajo y la explotación laboral a la que se ven sometidas. Este trabajo físico durante toda la jornada que además genera una tensión permanente par asacar la producción, somete a las trabajadoras a un riesgo ergonómico y psicosocial permanentes”.

En este sentido, ha advertido de que “se producen además todo tipo de lesiones (musculares, esqueléticas, estrés, ansiedad, etc…) que en muchos casos genera situaciones de incapacidad laboral y enfermedades profesionales”. “Algunas, ha concluido, se medican a diario para soportar el dolor crónico y poder afrontar la dura jornada laboral”.

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