Indicadores de Género para Medios de Comunicación

Indicadores de Género para Medios de Comunicación

 

El 76% de las personas sobre las que se habla en la radio, en televisión o se leen en las noticias impresas son hombres. La imagen del mundo que se presenta en las noticias sigue siendo predominantemente masculina.

En la historia de las luchas de la mujer y su empoderamiento han existido tres olas desde 1900 hasta el siglo XXI. La primera se ha creado en torno al sufragio femenino, el derecho a voto de la mujer, cuyo inicio fue en los Estados Unidos en 1845 y que comienza a concederse en diversos países alrededor de 1920. La segunda ola corresponde a los movimientos sociales por la liberación de la mujer, que surgieron en Reino Unido, Estados Unidos y otros países en la década del sesenta. Dichos movimientos establecían una agenda más amplia que la del derecho al voto. Abogaban por un amplio espectro de fenómenos socio-culturales que obstaculizaban la libertad de las mujeres frente a la de los hombres, y abordaban temas como la representación de la mujer en la publicidad y los medios de comunicación, la desigualdad en materia de salarios y las oportunidades de carrera. La tercera ola va más allá de dichos elementos y es relativa a los roles de todas las personas en la construcción del género. Su principal preocupación se refiere a cómo dichos roles pueden perpetuar desigualdades y limitar la decisión y expresión individuales. Los medios de comunicación (periódicos, radio y televisión) y las nuevas tecnologías son parte de la sociedad. Es un una realidad ampliamente aceptada que los medios de comunicación son transmisores de cultura y motores de culturas globalizadoras. En países con una alta densidad mediática, no hay un aspecto de la sociedad que no haya sido impactado por los medios en mayor o menor grado. Estos forman igualmente parte de los actores sociales con el poder necesario para estimular el desarrollo social dentro y fuera de los mismos. Según la célebre observación de Amarthya Sen, nunca antes hubo pobreza masiva en donde hay prensa libre. Se podrían agregar las fuentes de información libres tales como internet, bibliotecas, archivos y museos, entre otras.

Así como sucede con la historia de las mujeres, los medios de comunicación han evolucionado hasta llegar a ser lo que representan hoy en día, comenzando por la prensa escrita en el siglo XIX, la radio al iniciarse el siglo XX, la televisión en la década de 1940 y la explosión de las nuevas tecnologías en la década de los noventa.

El desarrollo de los medios de comunicación respecto a la propiedad, independencia, pluralismo y diversidad puede ser trazado, aproximadamente, a través de cuatro trayectorias superpuestas: los medios de comunicación controlados por el gobierno, los medios de comunicación privados, los modelos de servicio público puro y los medios de comunicación comunitarios. Estas formas impactan en los niveles de diversidad de las operaciones y contenidos mediáticos. Existe una clara intersección entre el empoderamiento de la mujer y el desarrollo de los medios de comunicación. Estos han estado explícitamente implicados en la segunda y tercera ola de empoderamiento de la mujer. La proliferación mediática, la explosión de nuevas tecnologías y el surgimiento de los medios sociales en muchas partes del mundo han traído consigo la inserción de múltiples fuentes de acceso a información y conocimientos relativos al género. Los medios de noticias, independientemente de la tecnología empleada, siguen siendo una de las principales fuentes de información, de ideas y de opiniones a nivel mundial. Mientras existan la desigualdad y estereotipos de género en las estructuras sociales y mentales de las personas, los medios de comunicación tendrán la posibilidad de propagarlos y perpetuarlos o de mejorarlos. Aún más, la desviación consciente o inconsciente hacia una perspectiva “masculinizadora” que muchos profesionales de la comunicación, hombres y mujeres, pueden experimentar en ciertas ocasiones, es debida, en parte, a la falta de capacidad de informar más ampliamente sobre las mujeres y el género. La idea central para el desarrollo de los medios de comunicación es la de reconocer que, si estos existen para explotar su potencial democrático, entonces deberían reflejar la diversidad existente en la sociedad.

La diversidad social representa una variedad de características complejas de la población humana, tales como el lenguaje, la cultura, la religión, la raza, la etnicidad y el género. Para que los medios de comunicación reflejen de la manera más fiel posible nuestras sociedades y produzcan una cobertura completa y diversa al momento de proyectar su visión del mundo, es importante que las noticias en particular salgan del marco de los estereotipos y de la masculinización. Todo periodista puede desempeñar la labor de formar la opinión acerca de la igualdad de género y de los estereotipos basados en el género en y a través de los medios de comunicación. El objetivo de los GSIM es el de mejorar la intersección existente entre el empoderamiento de la mujer y el desarrollo de los medios de comunicación, procurando una perspectiva de igualdad y género en la diversidad social de estos.

Los GSIM son un conjunto de indicadores no-normativos, diseñados para los medios de comunicación en todas sus formas. Puedes acceder a toda la información aquí>>>

http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002310/231069s.pdf

 

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