El efecto de la Ley de Igualdad de Extremadura sobre la situación sociolaboral de las mujeres

 

Análisis de la situación sociolaboral de las mujeres en Extremadura: 2011-2016. 5 años después de Ley 8/2011 de 23 de marzo, de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género en Extremadura.

En el 2016 se cumplían 5 años de la aprobación de la Ley de Igualdad extremeña, un tiempo que hemos considerado suficiente para reflexionar sobre los cambios que ha supuesto para el empleo de las extremeñas y sus condiciones laborales.

Por ello, los propósitos del estudio que reseñamos hoy y que Comisiones Obreras presentó en la Asamblea de Extremadura[1] el pasado 11 de noviembre, no solo se centraban en conocer el impacto que los años de crisis económica han tenido sobre la población extremeña, o en denunciar el escasa huella de las políticas activas para el empleo de las mujeres, sino en conocer, visibilizar y cuantificar el impacto la Ley de Igualdad regional.

Las Leyes de Igualdad son el paradigma de las políticas públicas para alcanzar la igualdad real de mujeres y hombres. En esa línea, es pertinente recordar el concepto de políticas públicas en esta materia. Así, María Bustelo[2] las define como “conjunto de intenciones y decisiones, objetivos y medidas adoptados por los poderes públicos en torno a la promoción de la situación de la mujer y de la igualdad de género entre mujeres y hombres” (2001:13)

Por tanto, nos interesaba conocer si las decisiones de los poderes públicos en la promoción de la igualdad de género habían cambio la desigual situación de mujeres y hombres en el ámbito socio económico. También nos movía un sentido de responsabilidad política y sindical, puesto que la Ley de Igualdad regional había sido fruto de la Concertación Social.

No obstante, hay que destacar que unos meses después de ser aprobada la LIVGEX, ganaba las elecciones regionales el único partido que entonces votó en su contra en el Parlamento regional: el Partido Popular. Este hecho y los efectos de la crisis en la economía regional quizás nos obliguen a poner menos el acento en cuestionar la bondad de la Ley y más en la ausencia intencionada de su desarrollo normativo. Veamos algunos resultados del estudio.

1. APUNTES DEMOGRÁFICOS:

Actualmente Extremadura tiene una población de 1.085.189 habitantes que se distribuyen al 50% entre mujeres y hombres; en valores absolutos hay un número de mujeres ligeramente superior a la de los hombres, tanto en Cáceres como en Badajoz. Las franjas de edad en la que se concentra un mayor número de personas, tanto de mujeres como de hombres, son las que comprenden edades entre 30 y 50 años.

Sin embargo, en estos cinco años, la región ha perdido 17.111 residentes, concretamente, 8.788 hombres y 8.323 mujeres. La región pierde población y lo hace no sólo porque haya disminuido el número de nacimientos (en 2015 se ha situado en 1.084 nacidos menos que en el 2011: 641 niños y 443 niñas menos) si no porque en estos cinco años se ha incrementado la emigración, abandonado la región mas de 3.000 personas en el 2015[3], el 42% de ellas mujeres: 1.293 mujeres decidieron abandonar la región en ese año.

En la evolución del periodo estudiado, la mayor variación en el número de hombres que emigran la encontramos en la franja de edad de los 30 a los 34 años, la variación más significativa en el número de mujeres se encuentra en el tramo de edad de los 35 a los 39 años. Finalmente, es preciso destacar el aumento de mujeres jóvenes de 20 a 24 años que emigran frente al descenso del número de hombres en el mismo tramo de edad.

El porcentaje de hombres que hace uso de la excedencia por el cuidado de hijos no supera el 9% ninguno de los años objeto de estudio.

Si bien en Extremadura hay más hombres jóvenes que mujeres, esta tendencia se invierte en 2011 y a partir de los 60 años y a medida que avanza la edad, la diferencia que se incrementa progresivamente. En 2016, el número mujeres que supera al número de hombres se da a partir de los 65 años. Actualmente contamos en la región con 75.893 personas mayores de 80 años, de las cuales 47.169 son mujeres, es decir, el 62%, que por las características de sus trayectorias laborales, es elevado el riesgo que estas mujeres vivan bajo el umbral de la pobreza.

2. MERCADO LABORAL:

Para conocer los cambios que se han producido en la situación sociolaboral de las mujeres durante estos 5 años de vigencia de la Ley 8/2011, de 23 de marzo, de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género en Extremadura, y concretamente para analizar su impacto, vamos a tomar como referencia los datos del segundo trimestre de 2011 y del segundo trimestre de 2016 de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística. La situación encontrada es la siguiente:

– Más mujeres activas: La tasa de actividad de las mujeres sube del 45% en 2011 al 48% en 2016. De nuevo encontramos variaciones significativas en función de la edad ya que se incrementa la actividad de mujeres mayores de 35 años, disminuyendo la actividad de las mujeres más jóvenes.

– La inactividad por tareas de cuidado: La tasa de inactividad de las mujeres por su parte disminuye, sin embargo no varía la causa principal de inactividad que sigue siendo la realización de las labores domésticas y de cuidados.

– Menos mujeres ocupadas: La ocupación de mujeres ha disminuido; en 2016 hay 3.600 mujeres ocupadas menos que en 2011. Es cierto que la ocupación de los hombres ha disminuido en mayor medida, sin embargo, la tasa de ocupación de las mujeres, del 33% en Extremadura en 2016, sigue estando muy por debajo de la tasa de ocupación de los hombres, del 47% en Extremadura en el mismo periodo.

– Menos ocupación de jóvenes y mas de mujeres a partir de 45 años. La ocupación desciende entre las mujeres más jóvenes, especialmente en la franja de edad de los 25 a los 34 años, aumentando a partir de los 45 años respecto al 2011.

– La temporalidad y la parcialidad definen del empleo de las mujeres.

– Más mujeres paradas La tasa de paro de las mujeres sube 5,4 puntos respecto a 2011 frente a los 2,2 puntos que sube la tasa de paro masculina. Y lo hace a partir de los 25 años, registrándose el mayor número de mujeres desempleadas en la franja de edad de los 35 a los 44 años. El mayor número de hombres desempleados sin embargo se encuentran en la franja de edad de los 45 a los 54 años.

– Mas paradas de larga duración: 30.900 mujeres en Extremadura lleva en paro más de dos años.

3. CONCILIACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD

– La conciliación asumida por las mujeres: el 1% de los padres u otro progenitor o progenitora hicieron uso del derecho de disfrutar parte de la maternidad.

– Descienden los permisos por paternidad: se debe al descenso en la natalidad, por supuesto, pero también al incremento en el desempleo y a las trabas por parte de algunas empresas para que los trabajadores puedan disfrutar de este permiso. Un descenso que se inicia en el 2011, ya que su evolución desde el 2007 había ido en aumento.

Las mujeres suponen un 75% de quienes piden excedencia por cuidados familiares

– Las mujeres en excedencia por cuidado de hijos e hijas: el porcentaje de hombres que hace uso de la excedencia por el cuidado de hijos no supera el 9% ninguno de los años objeto de estudio.

– Las mujeres en excedencia por cuidados familiares: los hombres no suponen más del 25% de las personas que hace uso de este derecho.

4. PROPUESTAS SINDICALES:

Ante el incremento del desempleo y el empeoramiento de las condiciones laborales de las mujeres, que ya de partida da eran críticas, consideramos imprescindible que el Gobierno regional impulse la creación de empleo de calidad para las mujeres, dando cumplimiento al artículo 41 de la LIVGEX el cual regula la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo a través de:

  • Políticas para fomentar la participación de las mujeres en el mercado laboral.
  • Estrategias para eliminar los estereotipos sexistas.
  • Medidas de formación profesional y técnica de las mujeres para la diversificación de sus opciones profesionales con la finalidad de que amplíen sus posibilidades de inserción laboral.
  • Acciones positivas para la inserción de las mujeres en el mercado laboral, especialmente para aquellas que presenten mayor vulnerabilidad y riesgo de discriminación y exclusión.

Por otra parte, el fomento de la corresponsabilidad es fundamental para lograr un mayor equilibrio entre la vida laboral, social y personal de mujeres y hombres. El descenso poblacional y su envejecimiento progresivo no se combaten exclusivamente a través del cheque bebé, ni de políticas de natalidad, se combaten con empleo y con recursos sociales que permitan los cuidados. Para ello será necesario:

  • Garantizar el incremento, o en su defecto el mantenimiento, del importe y duración de las prestaciones por maternidad y paternidad.
  • Mejorar y ampliar los permisos intransferibles.
  • Mantener y ampliar la red de servicios públicos que favorecen la conciliación de la vida familiar, laboral y personal, de tal forma que las responsabilidades domésticas y de cuidados no recaigan exclusivamente y de manera no remunerada sobre las mujeres.
  • Garantizar que trabajadores y trabajadoras no sean penalizadas al hacer uso de los derechos de conciliación.

Mejorar la situación de las mujeres en el mercado de trabajo en Extremadura depende de la voluntad política, por supuesto, pero contamos con otras herramientas a través de las cuales entran en juego los agentes económicos y sociales, además de la Administración. Estas son:

  • La negociación colectiva: facilitando la incorporación de las mujeres al mercado laboral con medidas concretas ajustadas a la realidad de la empresa o del sector.
  • Los Planes de Igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres: conjunto de medidas que se proponen tras realizar un diagnóstico de situación y que se encaminan a alcanzar en la empresa la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres y a eliminar posibles discriminaciones por razón de sexo.
  • La responsabilidad social empresarial: que permite la integración voluntaria por la parte empresarial de las preocupaciones sociales y medioambientales, en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores.

En el momento de escribir este resumen del amplio trabajo elaborado por Ana Latas, técnica de la Oficina de Igualdad de Género en Empleo[4], CCOO a través de la secretaria de Mujer, está inmersa en un proceso de Concertación Social, mediante el cual se ha abierto una Mesa de Igualdad. Entre las propuestas del sindicato está la de acordar, con plazos y compromisos, el desarrollo normativo de la Ley 8/2011 de 23 de marzo, de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género en Extremadura.

Un desarrollo que se vuelve acuciante, al calor los datos del IV trimestre de la EPA publicados el 26 de enero de 2017 y que sitúan la tasa de paro femenino en el 33,47%, 3,25 puntos más que el trimestre anterior y más de trece puntos más que la referida a la media nacional.

Con todo esto, el resultado esperado es que Gobierno y agentes sociales y económicos sepan dimensionar la prioridad de las políticas públicas de igualdad de género en la acción de gobierno, en la acción sindical y en el necesario cambio cultural o la región enfrentará un futuro más incierto.

 


[1] Las jornadas pueden visionarse completas en http://www.asambleaex.es/acto-370

[2] Bustelo Ruesta, María (2001) La evaluación de las políticas públicas de igualdad de género de los Gobiernos Central y Autonómicos en España: 1995 – 1999. Universidad Complutense de Madrid,

[3] Datos provisionales el Instituto Nacional de Estadística.

[4] Convenio de colaboración entre el Instituto de la Mujer de Extremadura y CCOO

 

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