“El Español” hablará de nosotras cuando hayamos muerto

“El Español” hablará de nosotras cuando hayamos muerto

 

Gracias al periódico “El Español”, sabemos algunas cosas de la chica que murió ahogada el domingo en Estepona sólo leyendo el titular. Sabemos que era rumana. Y sabemos que murió “sobre la barra de un club de alterne”.

Este periódico informa incluso cómo trabajaban y vivían las chicas en dicho local. Un club que, al parecer, “presume en Internet de ofrecer a sus clientes servicios non-stop”. En la noticia de este diario se indica además que “la policía investiga ahora las condiciones en las que trabajaba allí la única víctima mortal de la tromba de agua” que se produjo este fin de semana en la provincia de Málaga. (AHORA).

También nos dicen que la chica tenía 26 años. Sin embargo otro periódico, “El Confidencial”, afirma que tenía 28. Y añade “que llegó de Rumanía buscando el sol y un trabajo más justo que el que tenía en su país”, pero que “nada de esto fue posible”.

Y no lo fue porque murió, efectivamente, subida a la barra del club de alterne por no poder salir a tiempo del edificio. Al parecer estaba encerrada. O la tenían encerrada. No queda muy claro.

“Una joven anónima” la llaman. Anónima porque no sabemos su nombre, tampoco su edad. Sí sabemos que “el mismísimo Felipe VI”, al parecer, “transmitió su pesar por teléfono al alcalde de Estepona”. No sabemos por qué llamó al alcalde. Probablemente no tendría el teléfono de sus familiares o de alguna de sus compañeras para decirles eso tan bonito y tan inconcreto de “os acompaño en el sentimiento”.

O quizás es que no habría quedado bien que el mismísimo rey de España llamara a las compañeras de esta “joven anónima” de la que lo único que sabemos a ciencia cierta es que murió ahogada en un club de alterne.

Una joven anónima. Otra más de las mujeres invisibles de las que sólo sabemos su existencia cuando mueren o son asesinadas.

 

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