Si en la escuela estudiásemos Feminismo

Si en la escuela estudiásemos Feminismo

 

El origen de este artículo ha sido la recogida de un guante que me lanzó un querido amigo mío una tarde de Casa de Campo: “¿Hacen falta feminazis? (como forma de contrarrestar a los machistas)” Entiendan queridas lectoras, que esta pregunta tiene un tono sarcástico e irónico.

Antes de pararme a reflexionar sobre la palabra “feminazi” he considerado, a riesgo de mi salud mental, que estaría bien leer las opiniones sobre el término en “forocoches”. A partir de esa primera lectura, cualquier otra expresión al respecto, entra en la categoría de filosofía al más alto nivel.

En este foro, leo perlas: “Lo que si es cierto que la española media deja mucho que desear, hay tias que merecen la pena pero son minoria, la mayoria ya sabemos como son…” o “Lo realmente alarmante es la educación que estamos adoptando en la actualidad de “vía libre” a las mujeres (y encima con victimismo), viven en completa anarquía moral” o “A la mujer se le ha dado el poder o el capricho de hacer lo que le salga del coño diga lo que le salga del coño insulte a quién le salga del coño denuncie a quién le salga del coño y vaya por la vida usando los hombres a placer por que le sale del coño, humille a quién le salga del coño; que siempre tendrá a alguien detrás justificando y dándole la razón aunque no la tenga. Muy muy maleducadas que las tiene la sociedad, extremadamente consentidas y tanta libertad y anarquismo en su favor se va de madre cada vez más. Y los hombres, castigado por malos, y encima estas ostias morales y humillaciones nos hacen creer que las merecemos” Hasta aquí. (No he corregido las faltas de ortografía).

Más allá de este párrafo y más allá del término popularizado por Rush Limbaugh*, me gustaría añadir que no encuentro razón para argumentar a favor de ningún término que directa o indirectamente sea peyorativo con la palabra “Feminismo”. Una vez escrito esto, vuelvo a las frases encontradas en internet y que todavía son razonamientos utilizados por machistas y por quienes utilizan de forma peyorativa “feminismo”.

Mi pregunta, entonces, es otra: ¿Está el sistema educativo preparado para trabajar en Feminista? ¿Está contemplado, dentro del sistema educativo, estudiar al Feminismo como el máximo exponente de la lucha por la Igualdad? Porque una cosa está clara, a las mujeres nos discriminan por ser mujeres; y a los hombres les pueden discriminar por el color, por su orientación, por su estatura, por sus creencias… pero nunca por ser hombres (coincido con Diana López Varela “No es un país para coños”).

¿Está el sistema educativo preparado para trabajar en Feminista? ¿Está contemplado, dentro del sistema educativo, estudiar al Feminismo como el máximo exponente de la lucha por la Igualdad?

Si en la escuela estudiásemos el Feminismo, sabríamos que va más allá de colores, de etnias y de religiones. Va contra la primera brecha de desigualdad generada y alimentada durante siglos por una cultura patriarcal.

Las mujeres no necesitamos paternalismos, porque somos protagonistas. No deberíamos necesitar cubrirnos el rostro para tener una creencia determinada; no deberíamos dejar de prestar atención a nuestra formación laboral o académica para demostrar que queremos ser la pareja de… debemos de cuidar nuestra independencia para ser libres de amar y, debemos de procurar de disfrutar ese amor desde el mismo estatus de libertad.

Si en la escuela estudiásemos el Feminismo sabríamos que es este movimiento que reclama derechos para las mujeres que son empleadas de hogar o deciden ser amas de casa; es el que reclama conciliación de vida familiar y laboral para que no exista un techo de cristal o un suelo pegajoso. Es ese movimiento revolucionario que reivindica el mismo salario por el mismo trabajo y que dice que las Mujeres no somos un colectivo. El mismo que levanta la voz para decir “sin Mujeres no hay Democracia”. El Feminismo lucha para que las Mujeres estemos en la solución de los problemas, en las galardonadas de los Premios Nobel, en los Premios Princesa de Asturias, en la Real Academia de la Lengua y en las referencias de las agendas escolares… agendas de colegios públicos en las que significan el día de la lucha contra la violencia de género (muy bien), pero no especifican ningún día protagonizado por ninguna mujer. No ocurre lo mismo con los hombres. Las mujeres no queremos ser víctimas, porque somos constructoras de esta sociedad.

Las mujeres no queremos ser víctimas, porque somos constructoras de esta sociedad.

El feminismo es más allá de una defensa contra las expresiones machistas, es una revolución de tal calibre, que las expresiones reflejadas en los primeros párrafos, quedan enterradas entre los desechos de las primeras habitantes (mujeres) de este planeta.

Si estudiásemos el Feminismo en la escuela, sabríamos que la mujer no salió de la costilla de Adán por más que a dios le pese. La que parió fue Eva.

 

*Conservador estadounidense que utilizó “feminazi” para luchar contra las mujeres que pedían el control sobre su fertilidad y embarazo. Comparó el holocausto con la lucha feminista contra el aborto.

 

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