Amarna Miller no es feminista

 

Cada vez que Amarna Miller aparece en algún foro, conferencia, anuncio o acto público, el revuelo que se crea en torno a su persona y su personaje es enorme. La que probablemente es la actriz porno española más conocida del momento, aúna su capacidad para desarrollar de manera excelente su trabajo, con opiniones políticas pseudotrangesoras y apariciones públicas en las que expresa su manera de ver y sentir el feminismo que la alejan, y mucho, de la realidad diaria de las personas de a pie.

Si bien siempre es de agradecer la opinión y defensa del feminismo por parte de personas públicas y reconocidas que nos ayuden en esta lucha para conseguir la igualdad en todos los ámbitos, las apariciones y opiniones de Amarna Miller no consiguen sino dividir el movimiento y acrecentar las desigualdades que se producen en el día a día.

Sin querer entrar en la defensa o no de la pornografía, que muchas y mejores ya han hablado largo y tendido sobre ello, sí me gustaría dejar mi opinión sobre los comentarios vertidos por la actriz porno que, desde un punto de vista totalmente neoliberal, trata de conseguir la emancipación de las mujeres.

Amarna Miller no es feminista cada vez que, desde su posición de privilegios económicos y sociales, trata de darnos lecciones a las personas que luchamos día a día con la injusticia social que provoca la sociedad patriarcal en la que vivimos

Amarna Miller no es feminista cada vez que, desde su posición de privilegios económicos y sociales, trata de darnos lecciones a las personas que luchamos día a día con la injusticia social que provoca la sociedad patriarcal en la que vivimos, a las que vemos cómo nuestras madres de más de 55 años sufren exclusión social y laboral de forma más sangrante que los hombres, por el mero hecho de no tener un aspecto físico que se ajuste a los cánones de belleza para encontrar un trabajo “adecuado” para ellas, a aquellas que al llegar a casa vemos la rabia y la impotencia de nuestras parejas cuando se legitima que las acosen por la calle con silbidos, “piropos”, acercamientos o incluso cuando las siguen durante un largo espacio de tiempo mientras pasean o a las que por emitir este tipo de opiniones nos insultan o agreden de forma verbal.

Amarna Miller no es feminista cuando para buscar la igualdad se llena la boca hablando de “porno ético”, pero lo hace sólo desde un punto de vista económico y neoliberal

Amarna Miller no es feminista cuando para buscar la igualdad se llena la boca hablando de “porno ético”, pero lo hace sólo desde un punto de vista económico y neoliberal, sin prestar atención a que incluso en ese tipo de películas, las mujeres cumplen perfectamente el estándar de belleza aceptado por la sociedad patriarcal y la opresión ejercida por la misma hacia las mujeres que nos cumplen estos cánones. Amarna Miller se equivoca cuando para dar consejos sobre una sociedad igualitaria, habla de la industria del porno americana, claro ejemplo de las desigualdades y las políticas opresoras hacia las minorías sociales. Amarna Miller se equivoca cuando para defender la libertad sexual de mujeres y hombres, lo hace utilizando el altavoz que le da una industria en la que la libertad sexual está más que condicionada por LAS NECESIDADES del público, educado bajo patrones y elementos de la sociedad patriarcal.

El feminismo defiende valores de igualdad, en todos los ámbitos, y el ejercicio de su profesión, así como los comentarios y opiniones vertidos por Amarna, no lo hacen. En todas sus entrevistas, apariciones y escritos, emplea mucho tiempo en hablar de la libertad. Sin embargo, esa es la misma libertad que podemos encontrar en reconocidas dirigentes políticas neoliberales para entorpecer los logros del feminismo y tratar de buscar una situación de individualidad donde las personas nos veamos totalmente indefensas frente al neoliberalismo más extremo.

Mientras son muchas las voces feministas que tratan de hacerle comprender que su camino es el del egoísmo, la competitividad y la destrucción de todos los cimientos tejidos por agentes sociales, ella planta cara, se enfrenta, divide y sonríe desde su posición de privilegio

Amarna Miller no es feminista, pues, mientras son muchas las voces feministas que tratan de hacerle comprender que su camino es el del egoísmo, la competitividad y la destrucción de todos los cimientos tejidos por agentes sociales, ella planta cara, se enfrenta, divide y sonríe desde su posición de privilegio, mientras las feministas seguimos aquí, trabajando por encontrar ese espacio de igualdad que nos permita vivir el día a día sin tener que sufrir la opresión.

 

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