758 millones de personas en el mundo no saben leer ni escribir, dos tercios son mujeres

758 millones de personas en el mundo no saben leer ni escribir, dos tercios son mujeres

 

escuela-afganistanSegún publica la UNESCO en su análisis de Género del Informe GEM hay 758 millones de adultos que no pueden  leer y escribir y, de esta cifra, dos tercios son mujeres y 115 millones son jóvenes de entre 15 y 24 años.

El análisis del informe, desde una perspectiva de género, arroja datos desoladores sobre la educación y las niñas. Así, aún hay 31 millones de niñas sin escolarizar, y de estas, 17 millones nunca llegarán a asistir al colegio. Hay tres países con especial incidencia de esta problemática, y son Nigeria (con casi cinco millones y medio), Pakistán (más de tres millones) y Etiopía (más de un millón).

Del total de jóvenes que no terminan la enseñanza primaria, el 58% son chicas

UNESCO publica este informe recordando que según la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se reconoce la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres como fundamentales para la consecución de los objetivos globales. UNESCO recuerda que las mujeres todavía asumen la mayor parte del trabajo no remunerado en el hogar y que, aun cuando se emplean mujeres en trabajos seguros y bien remunerados, a menudo ganan menos que los hombres que hacen exactamente el mismo trabajo, también es menos probable que las promuevan en las jerarquías de trabajo, y es aún menos probable que alcancen los niveles ejecutivos más elevados.

Un análisis del Informe GEM que usó datos de la plataforma de Competencias para el Empleo y la Productividad (STEP, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial sobre poblaciones urbanas de 12 países de ingresos bajos y medios encontró que la pobreza de quienes trabajan era dos veces mayor entre las mujeres que entre los hombres. También se observa una gran disparidad en muchos países de la OCDE, entre ellos Austria, Finlandia, la República de Corea y Suiza, donde hay dos mujeres por cada hombre que reciben salarios bajos.

La pobreza de quienes trabajan era dos veces mayor entre las mujeres que entre los hombres

En base a esto, UNESCO señala que la consecución de la paridad de género –o el mismo número de niños y niñas– en la educación es un primer paso importante para lograr la participación equitativa de hombres y mujeres en el trabajo decente y la igualdad de pago. En Ghana y Kenia, la investigación sugiere que igualar el nivel de educación reduciría la disparidad de género en el empleo informal en un 50% y 35% respectivamente.

La educación de las niñas repercute en el conjunto de la sociedad

UNESCO señala que los beneficios de que las niñas y jóvenes continúen su educación repercute directamente en la calidad de social y económica de los países, y señala algunos datos:

-Si todas las madres completaran la enseñanza primaria, la mortalidad materna podría reducirse en dos tercios, con lo que se salvarían 98.000 vidas.En el África subsahariana, si todas las mujeres completaran la enseñanza primaria, la mortalidad materna podría reducirse en un 70%, con lo que se salvarían 50.000 vidas.

-Si todas las mujeres recibieran instrucción primaria, habría un 15% menos de mortalidad infantil.
Si todas las mujeres recibieran educación de nivel secundario, la mortalidad infantil se reduciría a la
mitad, con lo que se salvarían tres millones de vidas.

-La educación de las madres mejora la alimentación infantil.
Si todas las mujeres recibieran instrucción primaria, 1,7 millones de niños y niñas se salvarían del raquitismo y la desnutrición.

Las niñas que reciben más educación tienen menos probabilidades de llegar a ser madres precoces. El número de menores de 17 años de edad que se quedan embarazadas en el África subsahariana y Asia occidental se reduciría en un 10%, si todas las jóvenes completaran la enseñanza primaria. El número de menores de 17 años de edad que se quedan embarazadas en el África subsahariana y Asia
meridional y occidental se reduciría en un 60%, si todas las muchachas completaran la enseñanza
secundaria.

-La educación de las niñas es un factor decisivo para acelerar la transición demográfica y lograr tasas de natalidad más bajas. En el África subsahariana, las mujeres que no han recibido educación tienen, de promedio, 6,7 hijos.
Esta cifra se reduce al 5,8 en el caso de las que han cursado la enseñanza primaria y disminuye a menos de la mitad, a 3,9, entre las que han completado la enseñanza secundaria.

-Las jóvenes que alcanzan niveles de educación más altos tienen menos probabilidades de casarse precozmente. Si todas las jóvenes completaran la enseñanza primaria, los matrimonios precoces disminuirían en un 14%. Si todas las jóvenes completaran la enseñanza secundaria, los matrimonios precoces disminuirían en dos tercios.

-La educación reduce las diferencias salariales entre hombres y mujeres. En Pakistán, las mujeres que han cursado la enseñanza primaria ganan el 51% de lo que perciben los hombres. Las que han completado la secundaria, ganan el 70% de lo que perciben los hombres. En Jordania, las mujeres que han cursado la enseñanza primaria ganan el 53% de lo que perciben los hombres. Las que han completado la secundaria ganan el 67% de lo que perciben los hombres.

-Las mujeres con estudios tienen más probabilidades de encontrar trabajo: En Brasil, sólo el 37% de las mujeres que no completaron la enseñanza primaria han encontrado trabajo. La cifra aumenta al 50% entre las que terminaron la primaria y al 60% entre las que completaron la escuela secundaria.

 

 

CATEGORÍAS
Comparte