AscensiónIglesias_IeASegún ha publicado UNAF, el proceso de denuncia de la violencia de género requiere de acompañamiento, asesoramiento y apoyo a la mujer. El hecho de que el 20% de mujeres que ponen una denuncia la retiren después de haberla presentado, tal como muestran los datos de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015, así lo demuestra.

Los motivos para retirar la denuncia por violencia de género son diversos. En ocasiones las mujeres dan una segunda oportunidad a su agresor creyendo que este va a cambiar su comportamiento, algo que nunca se produce. En otras ocasiones retiran la denuncia por las amenazas del propio agresor (20%) y en otras, porque así se les aconseja desde su entorno (16%).

En cualquiera de los casos, las mujeres cometen un grave error al retirar esa denuncia, ya que solo consiguen prolongar la situación de violencia y ponerse nuevamente en riesgo. “Son muy vulnerables porque su voluntad se ve anulada y necesitan de apoyo externo para poder poner fin a la relación con su maltratador”, señala Ascensión Iglesias, presidenta de UNAF.

MartaPozo_IeALas mujeres que sufren violencia de género lo cuentan en el 81% de los casos. De este porcentaje, el 40% lo cuenta a su madre, el 32% a una hermana, el 20% a su padre. Además de hacerlo en el entorno familiar, el 52% cuenta su situación de maltrato a una amiga. “Esto demuestra que la familia y el entorno más cercano suelen conocer si una mujer sufre violencia de género por ello su apoyo es esencial para que pueda salir de ella”, asegura Marta del Pozo, Doctora en Derecho Procesal de la Universidad de Salamanca.

Según la macroencuesta de 2015, de las 33.000 denuncias realizadas en el tercer trimestre de 2014, el 97% fueron presentadas por las familias de la mujer maltratada. La familia puede tener una gran influencia para acabar con la situación de violencia y, de hecho, en el 80,7% de los casos esta recomienda a la mujer dejar a su maltratador.

La cifra cambia cuando se trata de la familia del maltratador, que tan solo en un 44% de los casos recomienda a la mujer abandonar la relación. En este sentido, Marta del Pozo advierte de la responsabilidad de todo el entorno frente a la situación de maltrato y pone como ejemplo una condena reciente a los progenitores de un maltratador por no haber actuado frente a la violencia siendo testigo de la misma.

Y es que la violencia de género es devastadora no solo para las mujeres que la sufren sino también para los hijos e hijas. En el 63% de los casos niños y niñas presencian los episodios de violencia y en el 64% la sufren también. “Sabemos la influencia negativa que tiene la violencia de género sobre la familia. Pensemos ahora en la influencia positiva que puede tener la familia y el entorno para acabar con ella”, explica del Pozo.

Por su parte, Ascensión Iglesias exige que “por su gravedad, dimensión y alcance”, la lucha contra la violencia de género sea un asunto prioritario en la agenda política. Y recuerda la importancia de la labor de las asociaciones y entidades expertas que ofrecen apoyo psicológico, jurídico y laboral a las mujeres en esta situación y que son “imprescindibles para acompañarlas y apoyarlas durante todo el proceso”.

Estas reflexiones han formado parte del curso “Actualidad de la Familia, Atención e Intervención en situaciones de Vulnerabilidad”, organizado por UNAF en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid en el marco de los Cursos de Verano Complutense 2016 celebrados este mes de julio.