Padre antipatriarcal

Ser un padre o madre que intenta educar en valores de igualdad, es muy cansado.

Os voy a contar un día típico con mi hijo y con mi hija.

Entre el desayuno y la salida del cole es el momento dibujos animados; normalmente ponen Doraemon o Shin Chan; ambas series tratan sobre niños estereotipadamente masculinos en los que el universo discurre alrededor suyo y se les perdonan sus jugarretas independientemente de la “aventura” en la que se metan.

Ambos personajes tienen madres que sufren las tropelías y enfados de sus familias, especialmente de sus maridos porque no han realizado bien las tareas de la casa. Los padres, por supuesto, pasan de todo e incluso a veces aconsejan a sus hijos sobre cómo tratar a las mujeres, como si en vez de ser personas con los mismos derechos, inquietudes y sentimientos que ellos, fueran meros instrumentos para una vida cómoda a los que hay que hacer regalos y decirles que están guapas y delgadas para que sigan contentas, no se enfaden y sigan haciendo las tareas de la casa. Nobita, el protagonista de Doraemon, viaja un par de veces al futuro y, amigas mías, no es nada alentador para los que creemos en la igualdad, porque sigue todo igual.

Tras vestir a mi hijo e hija, y con los momentos típicos de agobio por llegar tarde, les dejo en el colegio; indudablemente un típico día de patio pasa por un grupo de niños haciéndose con los espacios comunes del colegio a balonazo limpio y las niñas en la periferia. ¿No pueden los colegios introducir juegos inclusivos e igualitarios con la distribución del espacio? Se ve que debe ser tarea imposible.

¿No pueden los colegios introducir juegos inclusivos e igualitarios con la distribución del espacio?

Cuando llega el momento de ir a por ellos a la salida, para mí es un momento bastante deprimente, intento no mezclarme demasiado con el resto de padres y madres; reconozco que me produce cierto rechazo ver las normas sociales antiguas, patriarcales, que día a día descubro en mi hijo e hija porque las absorben como reglas para una buena convivencia social. De vez en cuando reconozco a algún padre o madre como yo, que vivimos con extrañeza esos momentos.

La canción trata sobre un palurdo que no se cree el “no” reiterado que le da, de manera tajante y contundente una chica, y él insiste e insiste durante toda la canción.

Estos días en el coche mi hija canta una y otra vez la letra de una canción de reggaetón, parece ser que ensayan la coreografía en el recreo su grupo de amigas. La canción trata sobre un palurdo que no se cree el “no” reiterado que le da, de manera tajante y contundente una chica, y él insiste e insiste durante toda la canción.

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Ahora que se acercan las vacaciones fuimos a elegir un libro para cada uno, y mi hijo eligió las aventuras de Geronimo Stilton, un ratón que vive mil aventuras. Justo al lado en la tienda, y bien diferenciado de rosa, están los mismos libros pero protagonizados por su hermana Tea Stilton. La ratona y sus amigas llevan pelucas de coloridos tonos y, según abres la portada, te encuentras una maleta llena de vestidos. Además, te hacen una breve descripción de cómo son cada una de ellas: Colette siente pasión por la ropa y los complementos, Paulina es altruista y muy activa (recordad chicas, siempre altruistas), a Pamela le encanta cocinar. Seguramente que si leo el libro saco alguna virtud, pero si os digo la verdad con las pocas páginas que he ojeado como podéis comprender no me llama nada.

Ahora mismo les ha dado por jugar con el Súper Mario, que trata sobre un fontanero que rescata a una princesa, acentuando la idea de mujer como objeto, trofeo y posesión

Por las tardes siempre mi hijo y mi hija tienen un rato de consola u ordenador; ahora mismo les ha dado por jugar con el Súper Mario, ya que es un videojuego que sigue siendo muy popular entre los niños y niñas de su edad. Trata sobre un fontanero que rescata a una princesa, acentuando la idea de mujer como objeto, trofeo y posesión. La princesa es rescatada, Mario sale de todas por sus medios, y si no, se vuelve a la pantalla de inicio. Si eres hombre tienes todas las oportunidades que quieras, y si eres mujer eres una princesa que espera ser rescatada.

En unos años tal vez les dé por jugar a Lara Croft, ese juego protagonizado por una mujer de curvas perfectas, sin un pelo en las piernas, las cuales los programadores se han afanado en enseñarnos. Así que ya sabéis, si os vais de aventura no dejéis de enseñar carne, lucir palmito e llevar la epilady.

Lara Croft es una protagonista femenina pero pensada como objeto de marketing, como reclamo para jugadores masculinos.

Lara Croft es una protagonista femenina pero pensada como objeto de marketing, como reclamo para jugadores masculinos. Me recuerda a la protagonista de Jurassic World que se pasa las dos horas de película huyendo de los dinosaurios en tacones.

Y con esto llega el momento de las cenas, y otro rato de televisión donde encontrarnos de nuevo series protagonizadas por hombres y con personajes femeninos como comparsas para los deseos masculinos.

Ser un padre o madre antipatriarcal es cansado, pero es esto lo que el sistema quiere, agotarnos para que nos rindamos, para que nos dejemos llevar por el resto, para que optemos por lo cómodo y perpetuar la desigualdad.

Como veis, ser un padre o madre antipatriarcal es cansado, pero es esto lo que el sistema quiere, agotarnos para que nos rindamos, para que nos dejemos llevar por el resto, para que optemos por lo cómodo y perpetuar la desigualdad.

Es frustrante, día tras día chocar con la realidad, pero luego ves pequeñas mejoras en tus hijos e hijas, también ves a amigas feministas que tomas como referente para tu propia hija, que llevan vidas plenas e independientes. También el encontrarte con otros padres y madres que piensan como tú, que están igual de agotados pero que te ayudan a seguir.

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