Marranaza

El otro día a una chica conocida, en una de esas cenas de empresa, se le acercaron dos compañeros y la llamaron “marranaza”. El asunto nos ha dado para un encendido debate en la mesa del comedor entre los que lo tomamos como un claro agravio machista, una forma de agresión y los que consideran que era un piropo para “ligársela” y tenía que “sentirse agradecida”

MARRANAZA
Yo hubiera denunciado, lo que había detrás es una forma de intentar someterla, subiendo el ego machito del personaje que lo espetó. Creo sufrió una invasión de su intimidad, la cosificaron, la convirtieron en un objeto. Sufrió un claro caso de violencia que ha podido minar su autoestima e influirla en próximas decisiones sobre si ir o no a este tipo de eventos, limitando su libertad como persona.

Lo que más me ha sorprendido, es que mal se han tomado los defensores del personaje que lo espeto, que les llamara MACHISTAS, han sido incapaces por mucho razonamiento que les hiciera, que lo que estaban defendiendo era un claro caso de intento de sometimiento.

Está claro que no estamos acostumbrad@s a llamar las cosas por su nombre, y esto me hace plantearme si sabemos llamar a Ciudadanos por lo que parece son, un partido de derechas.

Estamos acostumbrados a nuestra derecha peperil, esa de poner medallas a las vírgenes, salir con la iglesia recalcitrante a manifestarse contra el aborto y los matrimonios gays, y con este panorama, otras formas de derecha basadas no en lo religioso sino en facetas más económicas, nos pilla con el pie cambiado.

Intentar deslegitimar la lucha contra la violencia de género, y enmarcarla en violencia de ámbito familiar, intentar regular la mercantilización del cuerpo de las mujeres, el contrato único que deberían llamarlo de “casi despido gratuito”, hablar de Memoria Histórica como confrontación, son medidas muy de derechas, pero claro, como vienen bañadas de una patina de color al aceptar la legalización de la marihuana o la eutanasia, nos podemos creer que son de centro.

Va siendo hora que pongamos palabras y nombres a las cosas, a los machistas llamarlos por su nombre y las derechas colocarlas en su espectro político, demócratas cristianos, conservadores, tradicionalistas, liberales, hasta ahora muy unidos en el PP parece que ya no lo están tanto.

El 20 a votar, yo lo tengo claro, votare igualdad, votare a la izquierda, esa cuyo objetivo es sacar a Rajoy del Gobierno, y recuperar derechos, no otras izquierdas cuyo propósito es simplemente acabar con sus rivales de espectro.

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