El Museo como garante de la libertad de expresión 

La caja de cerillas más famosa del arte contemporáneo seguirá expuesta en el Museo Reina Sofía. Quizá algunos no sepan que estas semanas los ultracatólicos han sentido atacada su libertad de fe por una pieza artística del tamaño de una caja de cerillas. El gran revuelo ha surgido en torno a la obra Cajita de fósforos, del colectivo argentino Mujeres Públicas, que muestra en la caja la imagen de una iglesia ardiendo junto a la archiconocida frase de Kropotkin «la única iglesia que ilumina es la que arde».

Esta obra desató la protesta, aunque a medida que las noticias surgían y se cruzaban comentarios en las redes, parece que les han ofendido otras partes de la exposición, como un vídeo del mismo colectivo de las manifestaciones públicas en defensa el aborto legal y la libre decisión de la mujer sobre su maternidad. Con estas premisas, Hazte Oír recoge firmas pidiendo que se retire la obra, mientras la Asociación Española de Abogados Cristianos, directamente, exige el cese del director, Manuel Borja Villel.

vía El Museo como garante de la libertad de expresión | Semíramis González.

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